Ataca Quintero

Hermes Manyoma y ' La Ley' salsera: así celebrarán los 40 años de la orquesta

El cantante caleño celebra 50 años de vida artística. Transitó por las legendarias orquestas Juventud, Octava Dimensión y la de los Hermanos Ospino. Reemplazó a su hermano Wilson, se aprendió los ‘covers’ pachangueros del momento y comenzó a ponerle a los temas que interpretaba un sonido ‘pegajoso’ y único que fue fundamental cuando creó su orquesta a mediados de los años ochenta.

El cantante caleño celebra 50 años de vida artística. Transitó por las legendarias orquestas Juventud, Octava Dimensión y la de los Hermanos Ospino. Reemplazó a su hermano Wilson, se aprendió los ‘covers’ pachangueros del momento y comenzó a ponerle a los temas que interpretaba un sonido ‘pegajoso’ y único que fue fundamental cuando creó su orquesta a mediados de los años ochenta.

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Le propongo algo, amigo lector. Cierre sus ojos y trasládese por unos instantes a aquellos maravillosos años ochenta en nuestra Cali, que era otra Cali la de esa década.

Son muchos los numeritos que sonaban en aquellos años, demasiadas las bandas que repicaban en nuestra banda sonora, pero no puedo dejar de recordar a un señor feliz, que vivía en el barrio El Troncal, y al que alguna vez había visto en una caseta o una fiesta de mi cuadra.

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Y recuerdo especialmente un tema salsero de Cali, de los caleños, de una orquesta de nuestra ciudad. Rememoro ese corito de ‘Vive Feliz’, un tema que escuchábamos allí en la esquina donde se erguía la empresda TKF en el barrio Santander.

Mientras mi tío Jorge Tello trasteaba el potente bafle y hacía sonar la magia del vinilo en plena esquina de la Calle 32, en algún momento se colaban también ‘Juanita ae’, de la Misma Gente; Mujeres, de La Identidad, y, cómo no, el ‘Vive feliz’, del gran Hermes Manyoma.

Hoy, visto con el gran retrovisor que nos dejan los años transitados, pienso en Hermes Manyoma, una leyenda de la salsa hecha en esta ciudad, que tal vez por no comerse las erres como los queridos artistas ‘puertorros’, o quizás por ese torrente de humildad que lo posee, no ha tenido el suficiente reconocimiento en su propia tierra.

Hermes ha dejado unos éxitos entrañables en el bailador y en la esencia de lo que significa esta música en Cali. ¿Y es que quién no ha bailado o coreado el ‘pegajoso’ ‘Son pegaíto… Aaaaaaay separao, ayyyyyyy, pegaíto’.

Tremendo ‘caleñazo’, su vestimenta colorida, sus ademanes, sus dichos de la calle, su expresión corporal. Hermes es la esencia de todos los que crecimos en un barrio popular, parado sobre una tarima.

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Cuando Hermes llega al concierto y pone en juego su voz aguda y singular, allí estamos todos con las maracas, la clave y el cencerro. En el momento en el Hermes dice: ‘Castígame, pero no me mates’, está tallada esa picardía tan propia de los que nacimos entre la fiebre del fútbol y los bailes de cuota.

‘El sonero llegó’ y un tema que para mí es de los mejores que tiene Hermes: ‘Amor escondido’ son de un repertorio de calidad que muestra el talento local en toda su dimensión.

Es esa negrita Caridad que se fugó, a la que buscan por todo lado, pero que se fue para la Terminal y todo porque tenía un amor escondido. ‘Tenía un amor, tenía un amor, ay, tenía un amor escondido’.

Toda la gracia, la ‘granujería’, la pillería del gran compositor del barrio, del chico de El Troncal que soñó hacer goles en el Pascual y terminó marcando estrofas y ‘construyendo paredes’ con versos salseros en la portería sur en medio de conciertos y festivales.

''Se ha ido la negrita Caridad porque en su casa ya no está. La están buscando por todos los lados y no la encuentran donde estará, esa coqueta arregló maletas y va deprisa a la terminal. Se ha ido la negrita Caridad porque en su casa ya no está. Y me preguntan dónde la tengo, pero hace rato que yo no sé, en esta esquina yo la esperaba, pero la ingrata ya se me fue''.

Y pensar que Hermes Manyoma iba a ser futbolista. Delantero de calidad, estaba destinado para ser un jugador profesional en aquellos años setenta que engrosaría la cantera americana o tal vez la del Deportivo Cali.

Pero además de ese talento fino para el ‘dribling’, la gambeta, el túnel y el regate, Hermes poseía otra condición única: su voz fina, ‘pegajosa’ y afinada.

Eran aquellos años setenta, cuando lo que comenzaba a llamarse salsa ponía a vibrar los grilles y ‘aguelulos’ de la pequeña ciudad. Hermes hacía parte de una dinastía, la dinastía musical de los Manyoma, de la que Wilson su hermano ya daba los primeros pasos en la orquesta de Fruko y sus Tesos.

Hermes construyó su propia historia musical, transitó por las legendarias orquestas Juventud, Octava Dimensión y la de los Hermanos Ospino.

Reemplazó a su hermano, se aprendió los ‘covers’ pachangueros del momento y comenzó a ponerle a los temas que interpretaba un sonido ‘pegajoso’ y único que fue fundamental cuando creó su orquesta por allá a mediados de los años ochenta.

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Y fue en ese momento, durante una explosión de buenas bandas locales como la Misma Gente, Orquesta La Identidad, Niche, Guayacán, que nació La Ley, la orquesta a la que Hermes le puso su sello y que comenzó a sembrar éxito tras éxito.

''Ya no quiere rosas, no quiere claveles; mi poesía no te emociona. Mi cantar no te divierte, nada te agrada. No hay sentimientos para mí, todo se acabó''.

Justamente, uno de sus grandes recuerdos fue durante una Feria de Cali, cuando los rumberos lo aplaudieron a rabiar en un festival de orquestas y lo hicieron volver para que cantara el ‘son pegaíto’ sin pausa.

Humilde en pleno, dueño de una personalidad tranquila, sin ínfulas de artista estratosférico, Hermes comparte su talento, enseña a los niños, lleva de la mano talentos, saca a otros de las drogas, los aleja de pandillas, los integra a su plantilla de artistas o se los recomienda a otros.

Todo en la forma más discreta porque Hermes tiene la facilidad de convocar y el placer de ayudar en medio de los sonidos del silencio, sin hacer alardes, sin llamar la atención, sin esperar el aplauso de la gradería.

Hermes solo hace escándalo cuando revienta una nueva producción porque este ‘caleñazo’ nunca se queda quieto. Con una facilidad asombrosa, interpreta una especie de soka con tremendo sabor para los caribeños con ‘Mi Cartagena’, pasa a trabajar con Óscar Iván Lozano, ‘Oílo’, con el proyecto Curao y no tiene problema en acoplarse con Juanito Murillo y la Agresiva.

Admirado y querido por todos, Hermes es la esencia del guaguancó y del sabor tradicional, local, con una trayectoria artística labrada con sudor, esfuerzo y trabajo en las tarimas.

Cincuenta años de vida artística no se cumplen todos los días. De pie, por favor, por aquí anda azotando las calles de Cali, el maestro Hermes Manyoma.

Hoy se celebrará en La Topa Tolondra los 40 años de la orquesta 'La Ley'

El Tour de los 40 Años de Hermes Manyoma es la gran apuesta para este año, y dará inicio este jueves 26 de febrero en uno de los sitios más icónicos de la rumba caleña, para celebrar su cumpleaños número 40 de carrera artística como intérprete de La Ley.

A partir de este evento, el cumpleaños de la orquesta 'La Ley', se rendirá homenaje a Hermes Manyoma, un músico genial, sencillo y generoso, que ha realizado un destacado trabajo social en su amada Comuna 8 y es portador de una caleñidad que transmite en cada una de sus presentaciones.

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Ataca Quintero

La historia sobre 'La Fuga', orquesta que mantiene viva la esencia caleña

La orquesta continúa presentándose en escenarios emblemáticos de Cali, reafirmando su lugar como una de las agrupaciones más representativas.

La orquesta continúa presentándose en escenarios emblemáticos de Cali, reafirmando su lugar como una de las agrupaciones más representativas.

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Hablar de salsa caleña es también hablar de la Orquesta La Fuga, una agrupación que durante 35 años ha mantenido viva la esencia de la llamada “salsa golpe” y que se ha convertido en uno de los referentes musicales más importantes de Cali.

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Su historia comenzó gracias a la iniciativa de Edison Vivanco, conocido popularmente como ‘Galleta’, el maestro Andrés Biafara y ‘Chaucha’, quienes decidieron unir esfuerzos para crear una orquesta que interpretara música fresca, bailable y con identidad propia.

El nombre de la agrupación nació inspirado en una reconocida discoteca caleña llamada La Fuga, un sitio emblemático para los amantes de la salsa en la ciudad.

Desde sus primeros años, la orquesta apostó por un formato musical influenciado por el estilo del legendario Bobby Valentín, utilizando una potente base instrumental con dos trompetas, dos trombones, barítono y varios cantantes en escena, sello característico de la salsa de golpe.

Lea además: ¿Cómo nació Zúmbale orquesta internacional?

Música caleña y legado con ‘La Fuga’

Con el paso del tiempo, La Fuga logró consolidarse en el panorama salsero gracias a canciones que rápidamente se convirtieron en éxitos. Uno de los temas más recordados es ¿Qué nos pasó?, canción que alcanzó gran reconocimiento internacional y que, según contó Edison Vivanco en entrevista con 90 Minutos, permaneció durante cuatro años como número uno en México.

Ese éxito abrió las puertas de otros mercados internacionales donde la salsa colombiana empezó a ganar cada vez más fuerza.

La agrupación también exploró la salsa romántica, adaptándose a las nuevas tendencias musicales sin perder la esencia bailable que siempre la caracterizó. Temas como Perdí por lento, Nadie como tú y Te desafío a ser infiel permitieron que la orquesta realizara giras por Europa y Estados Unidos, llevando el sabor caleño a países como España, Francia e Italia.

Actualmente, La Fuga celebra sus 35 años de trayectoria con una renovación artística y nuevos proyectos musicales. La agrupación prepara una nueva producción enfocada nuevamente en la salsa de golpe, buscando conectar tanto con los seguidores históricos como con las nuevas generaciones. Además, la orquesta continúa presentándose en escenarios emblemáticos de Cali, reafirmando su lugar como una de las agrupaciones más representativas de la salsa colombiana.

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Ataca Quintero

Julio Flores 'El diamante de la salsa' y su icónica historia

Con más de seis décadas de vida y una trayectoria marcada por la constancia, Julio Flores sigue defendiendo la salsa clásica con pasión.

Con más de seis décadas de vida y una trayectoria marcada por la constancia, Julio Flores sigue defendiendo la salsa clásica con pasión.

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Hablar con Julio Flores es escuchar la memoria viva de la salsa. El cantante panameño, de profundas raíces colombianas, ha construido una carrera marcada por la disciplina, la admiración hacia los grandes soneros del Caribe y una trayectoria que lo llevó de ser corista de leyendas a consolidarse como intérprete con sello propio.

Durante su visita a Cali, ciudad que considera su “segunda casa”, Flores recordó con emoción su primera llegada en 2005, cuando presentó su primera producción discográfica grabada entre Puerto Rico y Miami. Aquel debut tuvo padrinos de lujo: Pedro Brull y Alberto Santiago, dos voces históricas del género que participaron en los coros de su álbum y grabaron canciones junto a él.

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Pero antes de lanzarse como solista, Julio Flores ya había recorrido un largo camino dentro de la salsa. Durante años fue corista de más de cuarenta artistas, experiencia que le permitió aprender directamente de gigantes como Celia Cruz, Frankie Ruiz, Cheo Feliciano y Ángel Canales.

De todos ellos, asegura, heredó enseñanzas sobre la disciplina, la elegancia en escena y el respeto por la música.

Una de las anécdotas más icónicas de Julio Flores

Precisamente, uno de los recuerdos más especiales de su carrera está ligado a Ángel Canales, artista al que admiraba profundamente desde joven. Flores contó que ingresó a la orquesta del cantante en Miami gracias al músico Víctor Pérez. En uno de los primeros ensayos, Canales le confesó que Panamá había sido el primer país que creyó en su música, antes incluso de hacerse famoso fuera de Nueva York. Aquella conversación quedó grabada para siempre en la memoria del cantante panameño.

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Sin embargo, la figura más importante en su formación artística ha sido Alberto Santiago, a quien llama “su padre putativo”. Julio Flores destaca no solo la calidad vocal del legendario sonero, sino también su honestidad, disciplina y capacidad de mantenerse vigente a sus casi 89 años.

“Yo no sabía dónde estaba metido cuando tenía 22 años y hacía coros para toda esa gente. Hoy entiendo la magnitud de esa bendición”, confesó.

Con más de seis décadas de vida y una trayectoria marcada por la constancia, Julio Flores sigue defendiendo la salsa clásica con pasión. Su voz mantiene la esencia de los grandes soneros, pero también refleja la experiencia de un artista.

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Ataca Quintero

Manuel Francisco Viveros presentará la obra ‘Arsenio’ en la Topa Tolondra

Esa colaboración abrió las puertas para participar en Arsenio, un reto artístico que incluyó estudiar el acento y la musicalidad.

Esa colaboración abrió las puertas para participar en Arsenio, un reto artístico que incluyó estudiar el acento y la musicalidad.

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La salsa, el teatro y la memoria afrocaribeña se encuentran en Arsenio, la obra que llegará este sábado 16 de mayo a Cali, en un escenario emblemático para los amantes de la música latina: La Topa Tolondra. En entrevista para 90 Minutos, el actor caleño Manuel Francisco Viveros habló sobre este montaje internacional que ha despertado gran expectativa entre melómanos, bailarines y seguidores de la cultura salsera.

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Asimismo, la obra, producida por la compañía ID Studio Theater del Bronx, en Nueva York, propone un ejercicio imaginativo alrededor de la figura de Arsenio Rodríguez, considerado uno de los grandes revolucionarios de la música cubana.

La historia plantea qué sucedería si el legendario músico apareciera en la actualidad para orientar a una joven afroamericana de raíces latinas que duda sobre dedicar su vida al arte. Más que una biografía tradicional, el montaje combina ficción, música y reflexión sobre la identidad, el desarraigo y la creación artística.

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Poster oficial del evento.

Nueva York y el estreno del proyecto

Viveros explicó que el proyecto se estrenó en Nueva York en 2024 y posteriormente inició una gira internacional que ya pasó por México y Senegal. Precisamente, el actor destacó la emoción de presentar la obra en Colombia y, especialmente, en Cali, ciudad profundamente conectada con la salsa y la cultura afrocaribeña.

El intérprete caleño relató además cómo terminó involucrado en esta producción. Tras viajar a Estados Unidos en 2016 para cursar estudios de maestría y doctorado en teatro, comenzó a trabajar con ID Studio gracias a una adaptación en inglés de Hotel de Vagabundos, obra inspirada en textos de Manuel Zapata Olivella.

Esa colaboración abrió las puertas para participar en Arsenio, un reto artístico que incluyó estudiar el acento, la musicalidad y la esencia del legendario músico cubano.

Durante la conversación, Viveros destacó que una de las enseñanzas más profundas de Arsenio Rodríguez fue su capacidad de transformar las adversidades en arte. Recordó cómo canciones como “Fuego en el 23” nacieron de experiencias dolorosas vividas por el compositor en Nueva York y cómo su música logró trascender fronteras y generaciones.

El actor también resaltó el trabajo del director Germán Jaramillo y la participación de artistas como Humberto Pernett y la actriz Lía Jung, quienes enriquecen una puesta en escena que mezcla teatro, música y memoria cultural.

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