Salsa

¡Guapea, Willie Colón!

En 90 Minutos le hacemos un homenaje a uno de los músicos más importantes y trascendentales en la historia de la salsa. ‘El malo del Bronx’ dejó una profunda huella en la música afrolatina, conformó un dúo inolvidable con Héctor Lavoe y trabajó con los más grandes de la época. “Guapea, Willie Colón”, fue el grito de batalla que su compadre Lavoe exclamaba cuando el Willie tronaba su trombón.

¡Guapea, Willie Colón!
EFE/ Ulises Ruiz Basurto /ARCHIVO

En 90 Minutos le hacemos un homenaje a uno de los músicos más importantes y trascendentales en la historia de la salsa. ‘El malo del Bronx’ dejó una profunda huella en la música afrolatina, conformó un dúo inolvidable con Héctor Lavoe y trabajó con los más grandes de la época. “Guapea, Willie Colón”, fue el grito de batalla que su compadre Lavoe exclamaba cuando el Willie tronaba su trombón.

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Por. Gerardo Quintero Tello - Director 90 Minutos y escritor de los libros Ecuajey y Traigo de Todo

A los once años, el pequeño William Antony Colón Román recibiría un regalo de parte de su amada abuela, Antonia Román, que transformaría su vida. Al percibir que el travieso chiquillo demostraba grandes habilidades musicales, la vieja Antonia pensó que una trompeta era la mejor forma de alejar de la violencia de las pandillas y el comercio de las drogas que azotaban por esos años el Bronx latino de Nueva York, a quien unos años después sería conocido simplemente como Willie Colón.

Ya en esa época, comienzos de los años 60, Willie Colón sería conocido como ‘El Malo’ en el barrio, porque al ser pequeño de estatura y el único varón en una casa llena de mujeres, tenía que hacerse respetar en la zona caliente de una Nueva York en la que hervían las desigualdades sociales y la discriminación.

La lucha ha sido una constante desde sus orígenes, incluso hace poco batalló por su vida cuando el legendario músico e intérprete y su esposa Julia May Craig, sufrieron un aparatoso accidente de tránsito en abril del 2021 en la región de Outer Banks, estado de Carolina del Norte, Estados Unidos. Colón requirió transporte al Hospital General Sentara Norfolk, un centro de trauma de nivel uno, en Norfolk,Virginia. Las lesiones incluyeron conmoción cerebral, laceraciones en el cuello cabelludo que requirieron 16 grapas y fracturas en su vértebra cervical C1.

“Yo creo en muchas cosas que no he visto, y ustedes también, lo sé. No se puede negar la existencia de algo palpado por más etéreo que. Sea no hace falta exhibir una prueba de decencia de aquello que es tan verdadero. El único gesto es creer o no Algunas veces hasta creer llorando. Se trata de un tema incompleto porque le falta respuesta. Respuestas que alguno de ustedes, quizás, le pueda dar” 🎶

Y como en una de sus interpretaciones más famosas y queridas por los salseros, Colón debió pensar en esas horas amargas en los milagros, porque en ese momento el único gesto posible fue creer o no, algunas veces hasta creer llorando. Hoy mientras miles de sus fanáticos celebran su asombrosa recuperación, los recuerdos de una vida artística que se prolonga por más de 60 años comienzan a aflorar sin freno y sin pausa.

“El acto de ser yo un artista, un salsero, es un acto rebelde, pues yo soy la segunda generación de norteamericanos, pero cualquier cosa que yo haga no la voy a hacer como un norteamericano… Tengo que sentirme bien, saber de dónde soy, de dónde vengo, quiénes son mis gentes latinas y sentirme cómodo y orgulloso siendo un latino…”, así le resumió Willie Colón al escritor colombiano César Pagano su amor por la música latina, por la salsa, por la cosa nuestra como el mismo tituló uno de sus álbumes más escuchados y más polémicos por la fotografía en la que aparecía una persona envuelta con una manta, una piedra anclada a uno de sus pies, el ‘East River’ al fondo y Willie en pose de ‘ganster’, era ‘El Malo’ en su estado más natural.

“Ha terminado otro capítulo en mi vida la mujer que amaba hoy se me fue esperando noche y día y no se decide a volver. Pero yo sé que volverá. Y si no de penas moriré. ¿Qué yo he hecho qué te hizo partir?No sé, si con el tiempo esta herida se sanará”

La historia de Willie

Nacido el 28 de abril de 1950 en Nueva York, el pequeño Willie se crió en el duro distrito del Bronx latino. No fue fácil ese periodo, su padre estaba en la cárcel y en la familia prefirieron ocultárselo por la vergüenza que eso representaba. Era pequeño de estatura y trigueño, lo que en aquellos tiempos lo hacía presa fácil de la discriminación a los latinos. Como tantos otros artistas de la época, la música fue su escape y su abuela Antonia, pronto lo comprendió. Debía guapear en aquellas calles y desde allí comenzó a poner su cara de ‘malo’, una característica que se ha fijado en su personalidad y que hace que muchos denigren de su soberbia, mal carácter y compleja personalidad.

Una calle dura en un tiempo donde grupitos de nosotros, los latinos, nos teníamos que juntar con los negritos e ir caminando por los callejones para llegar a la escuela, porque los blancos nos caían a batazos, pues nos querían sacar. Y si tú llamabas a la policía, la policía era blanca. La ley del país era que por ley había discriminación”, esa era su historia y la de muchos de sus hermanos latinos.

Sin embargo, algunos como el productor Luis Francisco Mendoza creen que de esa manera fue que Colón enfrentó ese mundo hostil que lo acorraló en su niñez, pero que en el fondo lo que Willie ha sido es un ser humano tímido, que ha luchado por las minorías y por revelar la discriminación y miseria del Bronx latino.

“Recordando a mi abuelita. Los refranes que ella decía me hacían reír Y ahora soy yo quien lo digo. Escucha que tú también los vas a decir Escucha que tú también los vas a decir”

Willie, por entonces un talentoso adolescente de 15 años, y un joven boricua llamado Héctor Juan Pérez Martínez que le llevaba cuatro años, comenzaron una sorpresiva unión, ‘un poco a la brava’, como decimos en Cali. Un año antes, en 1964, Willie había formado una orquesta que se llamó ‘The Latin Jazz All Star’. ‘All Santiago’ fue su primer sello, pero esta productora estaba en bancarrota y nunca pudo sacar su primer LP con ellos. El inquieto Colón, entonces, se fue a una disquera que apenas despuntaba y que tenía por nombre simplemente Fania. Allá un fogoso Jhony Pacheco y el abogado italiano Jerry Masucci se dieron cuenta del diamante en bruto que era Colón y lo firmaron, pero Pacheco le dijo que tenía un cantante recién llegado de Puerto Rico y que pensaba que debía ser el intérprete de la orquesta. Héctor Juan era un poco mayor, vacilador, buena vida y dueño de un timbre de voz que enloqueció a Colón. A pesar de que en un principio no había empatía entre ambos, la buena vibra de ‘Jéctor’, sus apuntes que hacían reír al siempre serio Colón y el hecho de que los dos hubiesen sido criados por sus abuelas, permitió que se cocinara una de las duplas más exitosas de la salsa en su historia.

Y fue en 1967 cuando salió -como no podía ser con otro nombre- ‘El Malo’ la primera producción de Willie and Héctor, que ahora ya no seapellidaba Pérez Martínez, sino Lavoe. La dupla hizo historia y su primer Álbum con ‘numeritos’ como Jazzy, Willie Baby, Borinquen y El Malo, se convirtió en una descarga de metales, trompetas y trombones abiertos que presagiaban lo que vendría años más tarde. Bugalú, Mambo Jazz, Guaguancó y Mozanco, toda una descarga de origen que fue reverenciada por un público ávido de un repertorio que despertara los instintos primarios musicales.

La leyenda salsera detalla que Colón aprovechó las críticas que algunos colegas le desplegaban porque lo consideraban ‘malo’ en la interpretación del Trombón, hábilmente le dio la vuelta y lo convirtió en un sello propio para la época, un efectivo truco que lo convirtió en ‘El malo del Bronx’, con una fama de pendenciero que no pocas veces le costó ‘paradas’ hasta con fanáticos irracionales que querían saber si de verdad era el chico malo del barrio.

“No hay problema en el barrio

Que quien se llama El Malo

Si dicen que no soy yo

Te doy un puño de regalo

Quien se llama El Malo

No hay ni discusión,

El Malo de aquí soy yo

Porque tengo corazón”

Siete años después de su primer LP, Willie decidió ponerle freno a la locura que llevaban y los chicos malos se abrieron. Héctor era un hombre que no paraba, terminaba la rumba y quería más y más”. AColón le dolió romper con Héctor, pero reconoció que era lo mejor para los dos. El licor, las drogas, los excesos lo tenían descarrillado y tampoco quería echarse encima los problemas que arrastraba

el ‘hombre que respiraba debajo del agua’. Pero la verdad es que Willie, como en esas relaciones turbulentas de parejas rotas que se siguen amando eternamente, nunca rompió con ‘Jéctor’ y le siguió produciendo sus discos. “Ayudaba a buscarle temas, pero no me presentaba con él. Mantuvimos la hermandad, pero no tan cerca”.

Un poco antes, en 1970, Colón y Lavoe producen uno de los álbumes más espectaculares en la historia de la salsa, no solo en sonido sino también en la estética particular musical y discográfica, pues la carátula del Long Play es una fantasía de creatividad. La carátula creada y diseñada por Izzy Sanabria es un latigazo escandaloso y atrevido. En la portada se ve a la ‘banda’ saltando una valla de seguridad, mientras al fondo se ve en toda su dimensión la famosa cárcel llamada ‘El Oso Blanco,’ en Puerto Rico. Y en la contraportada se puede observar un desprolijo Colón, de frente y de perfil, como si estuviera reseñado por la justicia, sumado a unas huellas dactilares y la famosa leyenda; ‘Wanted by FBI’. Todo un derroche de originalidad que hasta supuso problemas para Fania pues el propio buró de investigaciones se comunicó con el sello para indagar de dónde habían sacado esas huellas y exigir que eliminarán el ‘Wanted by FBI’.

Lo cierto es que ‘The big break’ planteó un sonido agresivo, con la fuerza hiriente de dos trombones y las líneas del piano envolvente del profesor Joe Torres. Armado con trombón y considerado peligroso por matar gente… con un ritmo excitante, Willie Colón logró una fusión musical única en el sexto lanzamiento con el sello Fania en el que descollan ‘Ghana’e, ‘Barrunto’, ‘Panameña’ y ‘Abuelita’. En esa misma producción está ‘Pa’ Colombia’, el disco que se convirtió en el principio del idilio que ‘El Malo del Bronx’ inició con este país y especialmente con Cali.

Lo que vino después de 1974 fue un derroche de creatividad, binomios que hicieron historia y la gran epifanía musical que marcó un antes y un después para Willie Colón. Esa gran revelación ocurrió, incluso antes de que rompiera el exitoso dúo con Lavoe. Con el sonido característico de su trombón, sabía que ya no tendría un vocalista de la dimensión de aquel que él mismo había bautizado como ‘Elcantante de los cantantes’, por eso percibió que era su momento. Apesar de no contar con una gran voz, Willie decidió entrar a la ‘cañona’ y produjo en 1980 su primer disco sin Héctor, al cual llamó, sin hacer un gran derroche en la parte creativa, simplemente ‘Solo’.

En ese álbum, Sin poderte hablar’ se convirtió en un éxito en todos los rincones del continente y le brindó la confianza que necesitaba para afianzar su voz. En Cali se volvió una tonada de los bailadores que necesitaban confesar ese amor arrebatado. Ese cariño triste, apasionado y loco lo pedíamos al discómano para susurrarlo al oído y ‘cobarlo’ en una de las relucientes baldosas de la Jirafa Roja o La Manzana, en la Calle Quinta o, también, en la pista multicolor de las Brisas de la Sexta y Latin Palace, en el centro de la rumba de aquella década inolvidable.

“Para mí fue una meta que me puse, para ver si lo podía hacer. Yo pasé muchas horas escribiendo soneos y cositas así que pensé que algún día las podía cantar yo, aunque el cantante era Héctor Lavoe. Yo presentía que no iba a durar. ‘Sin poderte hablar’ surgió cuando rompí con Héctor y ya sabía que algún día haría el canto”, recordó Willie en la entrevista con César Pagano.

“Sé que no debo decir

Lo que dicta mi emoción

Siento que gustas de mí

Y no sé por cuál razón

Los celos me están matando

Quiero estar cerca de ti

Y mi amor te está esperando

Yo te quiero hacer feliz

Quisiera decirte tantas cosas, pero ya sé que la vida es así”

Pero también vino una cascada de innovación musical con Rubén Blades. Dos producciones inolvidables, una de ellas ‘Siembra’, la más vendida y exitosa del género con Plástico’ y ‘Pedro Navaja’, y también el álbum ‘Metiendo mano’, donde ‘Pablo Pueblo’ y

‘Plantación Adentro’ marcaron toda una época de la salsa con sentido social. Fue esa rebeldía, ese rompimiento, ese barrio que traía adentro Willie el que lo motivó, primero a definirse por la salsa, y en segundo lugar, a entender que las dificultades que él conocía tan de cerca en el Bronx eran las mismas que sufría el resto del continente.

“Oye latino oye hermano oye amigo

Nunca vendas tu destino por el oro ni la comodidad

Nunca descanses pues nos falta andar bastante

Vamos todos adelante para juntos terminar

Con la ignorancia que nos trae sugestionados

Con modelos importados que no son la solución”

Es en ese momento, a mediados de los años ochenta y en los noventa es cuando sale a flote esa personalidad recia que acompañará a Willie el resto de sus días. Comienzan sus coqueteos políticos y se va alineando con el Partido Republicano de Estados Unidos. Sus posiciones cada vez más radicales lo van alejando de algunos de sus antiguos amigos, entre ellos el propio Rubén Blades. Dinero, política y el futuro en esas lides comienzan a distanciarlos. Willie es invitado a la posesión de Ronald Reagan y termina aspirando dos veces a la alcaldía de Nueva York. Choca de frente con Hugo Chávez, el líder de la revolución bolivariana, y rompe con cualquier huella o recuerdo que lo ligue con movimientos de izquierda. Sin embargo, sigue soñando con esa latinoamérica unida, la que Bolívar soñó. “Tenemos todos los recursos naturales y humanos en este continente joven. Suena como una utopía, no sé si lo lograremos”, sigue diciéndose.

Utopías, fantasías, quimeras, ilusiones que se presentan como ‘Fantasmas’, el álbum de 1981, esa producción que surge después de que Willie se maravilla al observar la versión cinematográfica de ‘Doña Flor y sus dos maridos’, la novela del gran escritor brasilero Jorge Amado y queda prendado de su banda sonora. Allí descubre la rítmica del gigante sudamericano, coquetea con el bossa nova y nos regala un torrente de musicalidad con ‘Oh qué será’, el clásico de Chico Buarque y todos terminamos recitando como si fuera un mantra…

“Yo creo en muchas cosas que no he visto, y ustedes también, lo sé

No se puede negar la existencia de algo palpado por más etéreo que sea

No hace falta exhibir una prueba de decencia de aquello que es tan verdadero

El único gesto es creer o no algunas veces hasta creer llorando

Se trata de un tema incompleto porque le falta respuesta

Respuestas que alguno de ustedes, quizás, le pueda dar

Es un tema en technicolor para hacer algo útil del amor

Para todos nosotros, amén”

Mucho tiempo después descubrí que las maravillosas palabras de entrada de ‘Oh Qué será’, interpretadas por Colón, realmente están condensadas en el libro ‘La hora de la estrella’, de la reconocida escritora ucraniana Clarice Lispector: “Conozco muchas cosas que nunca vi. Y ustedes también. No se pueda dar una prueba de la existencia de lo que es más verdadero, lo que importa es creer. Creer llorando. Esta historia sucede en estado de emergencia y de calamidad pública. Se trata de un libro inacabado porque le falta respuesta. Respuesta que espero alguien en el mundo me dé. ¿Ustedes? Es una historia en tecnicolor para tener algún lujo, por Dios, que yo también lo necesito. Amén para todos nosotros”

Por un pequeño instante se fusionaron dos maravillas artísticas: la música de Colón y la poesía de Lispector.

Tres años antes de esta producción fantasmal, en 1977, Willie ya había tenido sus primeros flirteos con la música del Brasil en una extraordinaria apuesta musical titulada ‘Solo ellos podían hacer este álbum’, la unión de dos exponentes sagrados del olimpo salsero: Colón y Celia Cruz. ‘Voce abusou’, cuya autoría pertenece al reconocido dúo de cantautores brasileños, Antonio Carlos y Jocáfi, fue interpretado magistralmente por la combinación Colon&Celia, que dejaron una explosión de sonoridad para la eternidad.

“Usted abusó, sacó provecho de mí, abusó sacó partido de mí abusó de mi cariño usted abusó

Y me perdona, por seguir con este tema

Yo no sé escribir poema ni tampoco una canción, sin un tema de amor

Cada palabra cada verso me recuerda

El momento que mi amor se te entregó

Que mi amor se te entregó y usted abusó

Usted abusó, de mí cariño usted abusó

Sacó partido de mí abusó, sacó provecho de mí, abusó Y fue mi mal”

Y, entonces, mientras el viejo discómano iba aumentando lentamente los decibeles de ese disco que nos taladraba el alma, los corazones maltrechos, enamorados y embriagados cantábamos a coro en Siboney, Los Compadres y Pal 23: “Y me perdona por quererle tanto, tanto, tanto y por eso mismo usted sacó provecho de mí abusó… No, no, no sé si lo maldice o lo bendice mi corazón”.

Ese álbum en el que sonaron también ‘A Papá’, ‘Plazos traicioneros’ y ‘Todos somos iguales’ evidenció una voz poderosa de ‘La ReinaRumba’, quien de la mano de Colón demostró que su sonoridad podía permanecer intacta aunque ya no hiciera parte de la Sonora Matancera, como algunos auguraban. Los arreglos de Willie, sumado a los coros de José Mangual Jr, Milton Cardona, el propio Colón y la fuerza prodigiosa de la voz de Celia dieron como resultado esta producción que se volvió icónica en la salsa.

La amistad de ambos superó la vida artística. La artista cubana se convirtió en madrina de bodas de Colón y tras la muerte de Celia, Willie fue el encargado de organizar el 22 de julio del 2003 un sepelio digno de una reina, como se recordaría en Nueva York.

En 1989, la historia musical del músico, productor, cantante y arreglista dio un vuelco con un disco que lanzó muy tímidamente, pero que lo hizo conocer mundialmente. ‘El gran varón’, un tema que abordó algunos temas tabúes como la homosexualidad, el sida y se convirtió en fuente de debate. Programas de opinión abordaban la problemática, llovieron insultos, unos pocos elogios, la polémica estaba instalada. Dos años después, en 1991, Óscar De la Renta y Carolina Herrera, dos símbolos internacionales de la moda, le otorgaron un premio a Colón por evidenciar una realidad que se ocultaba y por su contribución en la defensa de los derechos humanos.

     Al final todos sabíamos a qué horas había nacido Simón, en qué año, qué iba a estudiar y cómo había sido educado…

“En la sala de un hospital

a las 9:43 nació Simón

Es el verano del '56

El orgullo de don Andrés, por ser varón

Fue criado como los demás

Con mano dura, con severidad

Nunca opinó

Cuando crezcas vas a estudiar

La misma vaina que tu papá, óyelo bien

Tendrás que ser un gran varón”

Los últimos años de ‘El Malo del Bronx’ han sido más controversiales que musicales. En vez de soneos en tarima, las batallas se trasladaron a twitter, como aquella de 2013 cuando haciendo alusión a la mortal enfermedad que padecía Hugo Chávez dijo: "Dios bendiga a Venezuela que tiene ahora dos presidentes... uno maduro y el otro

podrido...". Ya era poco lo que se escuchaba del potente eco de su trombón, que había sido cambiado por el difuso sonido de su interminable controversia con Rubén Blades, quien había anunciado que jamás volvería a unirse con Colón. Incluso lo último que retumbó en el cañaveral musical fue el polémico apoyo que ofreció a Donald Trump y que cayó tan mal en gran parte de la comunidad latina. Y como si fuera la peor pesadilla de un mal disco, decidió alargarlo y publicó un trino en el que insinuaba que aquellas personas que trabajaban con él y que habían votado por Biden/Harris serían los primeros en ser despedidos de su empresa cuando aumentaran los impuestos que prometía la llegada de los Demócratas a la Casa Blanca. Polémico, radical, soberbio así lo califican sus contradictores. Pero su talento, y no precisamente el de televisión, jamás ha sido puesto en duda. Hoy, como ayer, sigue luchando.

 Y es que en cada pelea, en cada enfrentamiento dialéctico, en cada confrontación twittera, afloraba ese Willie pendenciero, ese ‘Malo del sur del Bronx’, ese niño que vivió marginado y que le tocó defenderse desde muy chico. “El único deporte que yo aprendí fue pelear. Yo no juego béisbol, no puedo; yo corría rápido y pegaba duro, y tú sabes, usaba esas dos cosas”, esas palabras de Colón al escritor venezolanoLeonardo Padrón hoy suenan a una confesión o, tal vez, son el colofón de una vida con largos aplausos, actuaciones desafinadas, coros de áulicos, vacíos y golpes, muchos golpes.

“Cuando yo muera no quiero que lloren, no quiero ver que ninguno derrame ni una sola lágrima por mí

Tampoco quiero que me lleven flores ni que me entierren leyendo papeles, escribiendo cartas que quizás ni entienda.

Cuando yo muera quiero recorrer todo lugar donde yace mi cuerpo, que ahora sin vida todos quieren ver, nadie quería cuando estaba

enfermo y ahora sin vida todos quieren ver, nadie quería cuando estaba enfermo…

Para qué las flores, para que me lloran si voy a estar muerto, pa’que compañía si voy a estar solo allá en el cementerio”

En una de sus últimas producciones, llamada ‘Prisioneros del Mambo’, Willie Colón interpretó una canción que muchos consideraron su epitafio: Para qué las flores, para qué me lloran si voy a estar muerto, pa’ que compañía si voy a estar solo allá en el cementerio… Después que todo está consumado comenzarán a hablar de mi pasado, de lo bueno que era y con el tiempo se irán olvidando”.

Gerardo Quintero, Director.

Gerardo Quintero, Director.

Comunicador social-periodista que ejerce el bendito oficio desde hace 26 años. Actual Jefe de Redacción del Noticiero 90 Minutos. También se desempeñó como jefe de cierre del Periódico El País y editor internacional y de Cali. En esa casa periodística trabajó durante más de 20 años y aún está vinculado a través de la columna de Opinión Hora de Cierre. Durante un par de años se desempeñó como Editor Nacional y del Pacífico de Semana Rural. Ha ejercido la docencia en las universidades Autónoma de Occidente y Católica. Los ritmos caribeños han hecho parte fundamental de su legado periodístico y sus mejores piezas periodísticas, tanto en prensa como en televisión, tienen como eje central personajes e historias que surgieron alrededor del impacto de este género en su ciudad del alma, nuestra amada Cali.

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Entretenimiento

¿Por qué Celia Cruz decía "Azúcar"? Conozca la historia detrás de su icónica expresión

Conozca la historia de cómo Celia Cruz inmortalizó su famoso “Azúcar” y cómo nació en una conversación en un restaurante cubano en Miami.

Conozca la historia de cómo Celia Cruz inmortalizó su famoso “Azúcar” y cómo nació en una conversación en un restaurante cubano en Miami.

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La icónica cantante salsera Celia Cruz inmortalizo una de las expresiones más reconocidas de la música latina y en su sello inconfundible “¡Azúcar!” siendo la historia de su vida.

No obstante, detrás de esta palabra existe una anécdota espontánea que con el paso de los años, terminó convirtiéndose en el grito de la 'Reina de la Salsa y la guarachera de Cuba'.

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En ese sentido, la artista cubana recordó en medio de una entrevista en el programa 'Yo, José Gabriel' que el origen de la frase surgió mientras se encontraba en un restaurante cubano en Miami.

Según relató, después de terminar su comida, un mesero le preguntó cómo quería el café, si con azúcar o sin azúcar.

Entre risas, aseguró que, siendo ambos cubanos y conociendo el sabor fuerte del café de la isla, la respuesta era evidente: “Con azúcar, chico, con azúcar”.

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Por su parte, la historia de “¡Azúcar!” se convirtió en una anécdota recurrente durante sus conciertos en el mundo, Celia explicó que conversaba con el público entre canciones para darle un descanso a la orquesta, especialmente a los trompetistas o músicos de aire.

Celia y su “¡Azúcar!” un símbolo de la salsa

Con el paso del tiempo, la cantante decidió dejar de contar la historia completa en cada espectáculo, debido al agotamiento que ya le causaba.

Sin embargo, a lo largo de su carrera musical, la Guarachera de Cuba tomó la decisión de comenzar cada una de sus presentaciones pronunciando con toda la fuerza de su voz una sola palabra: "¡Azúcar!"

Sus fanáticos y asistentes a sus presentaciones se despojaban de aplausos y la euforia hicieron que la expresión se quedara para siempre dentro de su repertorio artístico.

Desde entonces, la frase pasó de ser una referencia al fuerte sabor del café cubano a convertirse en una marca personal de la artista cubana.

A su vez, con el paso del tiempo, “¡Azúcar!” sigue siendo una de las palabras más asociadas a Celia Cruz y la historia de su legado musical.

Finalmente, la Reina de la Salsa, reconoció aquella palabra como parte de su historia inmortal, pues el público la adoptó como parte de su identidad artística.

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Nicolas Trujillo Arroyave

Nicolas Trujillo Arroyave

Estudiante en formación Universidad Autónoma de Occidente

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Cultura

Nichecitos: el semillero que mantiene vivo el legado de Jairo Varela en Cali

Nichecitos, el semillero creado para preservar el legado de Jairo Varela, sigue formando a nuevas generaciones que mantienen viva la salsa en Cali.

Nichecitos, el semillero creado para preservar el legado de Jairo Varela, sigue formando a nuevas generaciones que mantienen viva la salsa en Cali.

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La salsa sigue conquistando a niños y jóvenes gracias a iniciativas que buscan preservar uno de los legados musicales más importantes de Colombia. Ese es el caso de Nichecitos, el semillero artístico creado por Cristina Varela, hija del maestro Jairo Varela, con el propósito de mantener viva la esencia del Grupo Niche y acercar este género a las nuevas generaciones.

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El proyecto nació como un espacio de formación en el que la música, el baile y la cultura salsera se convierten en herramientas para fortalecer el talento juvenil. Actualmente, 12 integrantes hacen parte de este proceso, guiados por el director artístico Héctor Fabio, quien les enseña que la salsa representa mucho más que un ritmo para bailar: también es identidad, disciplina y tradición.

Cristina Varela explicó que la iniciativa busca honrar el legado de su padre y despertar el interés de los jóvenes por este patrimonio musical.

“Queremos mostrar el legado que nos dejó mi padre, el gran Jairo Varela, e incentivar a través de los jóvenes este espacio de música, cultura y baile”

Señaló Cristina Varela.

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Nuevos talentos para seguir haciendo historia

El semillero continúa creciendo y llega con importantes novedades como es la llegada de tres nuevos integrantes, que se unirán e interpretarán clásicos de grandes exponentes de la salsa como Willie Colón, El Gran Combo y, por supuesto, varias de las canciones que hicieron historia con el Grupo Niche.

Pexels

Los jóvenes aseguran que este proyecto representa una oportunidad para seguir difundiendo la salsa entre personas de su misma generación y demostrar que este género continúa vigente.

Más allá de formar futuros artistas, Nichecitos busca sembrar en cada integrante el amor por la música y la cultura salsera, garantizando que el legado de Jairo Varela permanezca vivo en las nuevas generaciones y continúe siendo parte fundamental de la identidad cultural de Cali.

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Leidy Carolina Arce

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Estudiante en formación Universidad Autónoma de Occidente

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Cultura

Willy García tendrá escultura tamaño real en Cali: ¿dónde estará ubicada?

Willy recibirá uno de esos homenajes reservados para quienes han logrado dejar una huella imborrable en la historia cultural de un pueblo.

Willy recibirá uno de esos homenajes reservados para quienes han logrado dejar una huella imborrable en la historia cultural de un pueblo.

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El cantante de salsa Willy García recibirá uno de los homenajes más importantes de su trayectoria artística. La Alcaldía de Cali anunció que el intérprete será inmortalizado con una escultura en tamaño real que será instalada en el tradicional barrio Obrero. Considerado uno de los principales epicentros de la cultura salsera en Colombia y América Latina.

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El reconocimiento llega después de más de 32 años de carrera musical, incluidos 15 años como solista, tiempo en el que el artista se ha consolidado como una de las voces más representativas de la salsa colombiana. La obra hará parte de un corredor patrimonial que busca exaltar a las figuras que han contribuido al posicionamiento de Cali como la denominada Capital Mundial de la Salsa.

Un homenaje que quedará para la historia

La escultura será elaborada por la reconocida artista plástica y escultora Rossana Lombana, quien continúa el legado del maestro Héctor Lombana Piñeres, autor de algunos de los monumentos públicos más importantes del país.

El proyecto forma parte de una estrategia cultural impulsada por la Alcaldía de Cali y la Empresa de Desarrollo y Renovación Urbana (EDRU), con el propósito de fortalecer el barrio Obrero como un espacio de memoria, turismo e identidad alrededor de la salsa.

La iniciativa reunirá en este corredor patrimonial a diferentes exponentes del género, convirtiendo el sector en un punto de encuentro para habitantes y visitantes interesados en conocer la historia musical de la ciudad.

Lea además: Adiós a José Bello, el gran ‘guerrero de la salsa’

La emoción de Willy García

El artista aseguró que nunca imaginó recibir un reconocimiento de esta magnitud y confesó que la noticia lo sorprendió profundamente.

“Cuando me contaron de este homenaje, lo primero que pensé fue: ¿por qué yo? He dedicado mi vida a cantar, a escribir canciones y a representar con orgullo a mi país, pero jamás imaginé que un día tendría una escultura en Cali”.

Expresó el salsero.

García también agradeció a la Alcaldía, a la EDRU y a la escultora Rossana Lombana por hacerlo parte de este proyecto. Destacando que compartir este espacio con otros referentes de la salsa representa uno de los mayores honores de su carrera.

El reconocimiento llega antes de una gira internacional de Willy García

La noticia coincide con uno de los momentos más importantes de la carrera del artista. Durante el segundo semestre de 2026 iniciará su En Grande Tour 2026, una gira que incluirá más de 24 conciertos en países como Puerto Rico, República Dominicana, Estados Unidos, Canadá, Bélgica, Suiza, Reino Unido, Italia y España.

Mientras su música continúa llegando a escenarios internacionales, Cali decidió rendirle un homenaje permanente. Muy pronto, quienes recorran el barrio Obrero encontrarán la escultura de Willy García.

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Antonio Tamayo Cuéllar

Antonio Tamayo Cuéllar

Editor web y periodista egresado de la Universidad Autónoma de Occidente.