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HERMANDAD
EN TODOS
LOS SENTIDOS

Esta es la historia de dos hermanas mellizas que son ejemplo de superación, resiliencia y amor familiar. Maria Paula tiene discapacidad visual y Laura, auditiva. Sus testimonios junto a los de sus padres nos permiten conocer de cerca cómo se vive la discapacidad en nuestra ciudad.

MELLIZAS CON-SENTIDAS

Conoce más sobre María Paula y Laura Andrea.

Laura Andrea Betancourt Torres
Maria Paula Betancourt Torres

Una cadena de milagros ha ocurrido en la familia Betancourt Torres desde hace 30 años. María Paula y Laura Andrea, dos hermanas mellizas, llegaron al mundo un 20 de abril de 1995 y, desde el primer instante, desafiaron las posibilidades.

María Paula y Laura fueron las primeras mellizas de la familia, una noticia que llenó de alegría y asombro a sus padres, Henry Betancourt y Rocío del Pilar Torres.

La historia de estas mellizas inició mucho antes de su primer llanto, cuando aún se encontraban en el vientre de su madre, quien enfrentó una de las decisiones más dolorosas y valientes que puede atravesar una mujer: decidir si continuar con un embarazo lleno de riesgos o interrumpirlo.

Cerca del segundo mes de gestación Rocío del Pilar Torres presentó una ruptura en su membrana (bolsa amniótica), lo que la obligó a permanecer en cama y tener cuidados constantes hasta llegar al día del parto.

“A los seis meses tuve ruptura definitiva de membrana y el médico dijo ‘es cesárea o interrupción del embarazo’. Con el mayor esfuerzo posible por salvarlas, en ese momento fue que nacieron María Paula y Laura”, expresó Rocío del Pilar.

Nacieron de forma prematura y fueron trasladadas de inmediato a incubadoras. María Paula pesó apenas 1.150 gramos y Laura, aún más pequeña, 890 gramos. Para mantenerlas con vida, fue indispensable suministrarles oxígeno, un recurso vital pero no exento de riesgos. En muchos casos, como el de ellas, puede dejar secuelas en la audición o la visión de los recién nacidos.

El médico descubre que María Paula tiene retinopatía de la prematuridad y que definitivamente no va a ver.
Henry, papá de las mellizas

La retinopatía de prematuridad es una enfermedad fibroproliferativa del ojo que le da a los recién nacidos prematuros que pesan menos de 2.500 gramos y tienen menos de 37 semanas.

“Normalmente, la retinopatía del prematuro se produce porque los niños nacen muy pequeños. En estas condiciones, la retina aún no está completamente desarrollada. Cuando están en el útero, las presiones de saturación de oxígeno son menores al 80 %, pero al salir al medio ambiente, suben rápidamente al 96 o incluso al 100 %”, explicó la doctora Claudia Patricia Zuluaga, oftalmóloga pediatra y especialista en neonatología del Instituto para Niños Ciegos y Sordos.

De acuerdo con la especialista, cuando un bebé nace de forma prematura, se ve expuesto a niveles de oxígeno más altos de lo que su cuerpo estaba acostumbrado en el útero. Esta sobreexposición puede afectar el desarrollo normal de la retina, que, en lugar de crecer de forma ordenada sobre las paredes del ojo, lo hace hacia el interior. “Al crecer hacia adentro, la retina se desprende”, explicó la doctora Zuluaga.

En el caso de María Paula, esa diferencia en los niveles de oxígeno afectó directamente el desarrollo de su visión.

A ella no la podían operar porque era demasiado pequeña, presentaba un peso muy bajo. Nadie se atrevía a operarla. Y, cuando se operó, fue un poco tarde. María Paula prácticamente ya había perdido su vista.
Mencionó la madre

Tras el nacimiento de sus hijas, Rocío del Pilar y Henry vivieron meses complejos debido al paso de las bebés por una Unidad de Cuidados Intensivos, lugar donde cada minuto cuenta.

“Nos liberamos de todas las cargas financieras, liquidamos todos los activos. Recibimos apoyo de la familia y los amigos. Hicimos préstamos. Era muy difícil tenerlas en una clínica. Estuvieron 30 días en la Clínica de los Remedios y luego se mantuvieron hospitalizadas durante casi dos meses en la Fundación Valle de Lili, hasta quedar en ceros”, relató el padre de las mellizas.

El caso de Laura Andrea fue “más difícil”, según recuerda Henry, su padre. Y es que, a los diez meses de edad, se enteraron de que su segunda hija tenía una pérdida auditiva.

“Yo entro en una crisis profunda porque ¿cómo iban a hacer ellas dos para relacionarse? Laura podía aprender señas, pero María Paula no podría verlas. María Paula tendría lenguaje oral y Laura no podría escucharla”, comentó Henry.

A medida que crecían, las hermanas aprendieron a interactuar entre ellas. Poco a poco las dudas y temores iniciales se fueron disipando; Rocío del Pilar y Henry fueron testigos de cómo sus hijas lograban superar las barreras impuestas por sus sentidos. Lo que parecía una limitación se transformó en una forma única de conexión entre ellas.

Después de haber vivido sus primeros años en silencio debido a una hipoacusia profunda bilateral, los sonidos llegaron a la vida de Laura a los cuatro años, gracias a un implante coclear. Aquel dispositivo no solo le permitió escuchar, sino también comenzar a descubrir el mundo de una forma completamente nueva.

La hipoacusia profunda bilateral es una pérdida total de la audición, y en el caso de Laura, se trataba de un tipo neurosensorial. “El paciente con este diagnóstico no está escuchando absolutamente nada”, explicó el doctor Luis Fernando Rincón, especialista en otorrinolaringología, otología y neurootología.

Dado que en estos casos no hay percepción auditiva alguna, el uso de audífonos convencionales no es efectivo. Por ello, la alternativa más viable es el implante coclear, un dispositivo que reemplaza la función del oído interno a través de tecnología avanzada. “El implante coclear es, sin duda, el mejor invento del siglo XX, porque permite recuperar un neurosentido que se había perdido”, afirmó el especialista.

Este dispositivo funciona mediante la colocación de un electrodo en la cóclea del paciente, que genera impulsos eléctricos capaces de estimular el nervio auditivo. Gracias a este mecanismo, la persona puede volver a captar sonidos y, con el tiempo y el acompañamiento adecuado, comprender palabras, frases y recuperar la capacidad de comunicarse oralmente.

Nosotros los seres humanos pedimos a gritos y agradecemos en susurros. Cada oportunidad que tengo es para gritar ‘gracias’, porque esto no hubiera sido posible por una cadena de milagros maravillosa que nosotros vivimos
Henry.

A lo largo de los años, estas mellizas han explorado el mundo juntas, guiadas por sus sentidos y por un vínculo inquebrantable. En ese trayecto, no solo han superado desafíos personales, sino que también han sembrado conciencia, mostrando a otros cómo construir un mundo más empático e inclusivo.

CALI EN 5 SENTIDOS

¿Cómo está la ciudad en materia de inclusión desde el transporte, la educación, el empleo, el bienestar e infraestructura?

Teníamos que enseñarles a los profesores cómo darle clases a una persona con discapacidad.
Laura Andrea Betancourt Torres
Piense que la diferencia está en usted y que usted puede cambiar esa diferencia.
Henry Betancourt
Yo aprendí a usar el MÍO, fue una experiencia de adaptación.
María Paula Betancourt Torres.
Es cuestión de reparar calles, de hacer un mantenimiento de las vías. Aquí en el barrio las calles están increíblemente dañadas (...) No es solamente para nosotros, las vías debe ser accesibles para todos.
María Paula Betancourt Torres.
A veces hay personas a las que le dan un trabajo y es como por decir 'contratamos a una persona discapacitada'. Pero realmente, se han preparado para emplearse y ser útiles en la parte laboral.
María Paula Betancourt Torres.

30 AÑOS EN TODOS SUS SENTIDOS

Momentos destacados en la familia Betancourt Torres.

Matrimonio padres de Laura y María Paula

JUNIO 11 DE 1994

Matrimonio padres de Laura y María Paula.

María Paula y Laura con seis meses de vida.

ABRIL 15 DE 1995

Nacimiento de Laura y María Paula.

María Paula y Laura con ocho meses de vida.

NOVIEMBRE DE 1995

María Paula y Laura con ocho meses de vida.

Laura y María Paula con 1 año de vida

1996

Laura y María Paula con 1 año de vida

20 de abril de 1996 Laura y María Paula con dos años de edad

ABRIL DE 1997

Laura y María Paula con dos años de edad.

2001 Instituto Para niños ciegos y sordos.

2001

Instituto Para niños ciegos y sordos.

Año 2001 Viaje familiar a Cartagena. Tenían seis años de edad.

2001

Viaje familiar a Cartagena, 6 años de edad.

M2002 Grado de Laura en el Instituto para niños ciegos y sordos.

2002

Grado de Laura en el Instituto para niños ciegos y sordos.

Mayo 2003 María Paula y Laura con 8 años de vida en el matrimonio de su tía Claudia.

MAYO DE 2003

María Paula y Laura con 8 años, en el matrimonio de su tía Claudia.

Junio 2003 Grado de María Paula en el Instituto para niños ciegos y sordos.

JUNIO DE 2003

Grado de María Paula en el Instituto para niños ciegos y sordos.

2005 Primera comunión de María Paula.

2005

Primera comunión de María Paula.

Julio 2022 Graduación de Ylai Washington

JULIO DE 2022

Graduación de Ylai Washington

María Paula y Laura conocen a Ha_Ash

2023

María Paula y Laura conocen a Ha_Ash

MENSAJES PARA LAS CON-SENTIDAS

Siempre es bueno ver y escuchar a dos orgullosos padres de familia.

PREGUNTA LO QUE QUIERAS EN TODO EL SENTIDO
DE LA PALABRA

Pregunta o comenta lo que quieras a estas hermanas en todos los sentidos.

Agradecimientos y Créditos
Logo UAO - 90minutos

Periodistas:

  • Maria Camila Torres Bonilla
  • Jorge Armando Burgos Vega
  • Antonio Tamayo Cuéllar
  • Ana María Marles Muñoz

Diseño:

  • Valentina Mora García

Director de fotografía:

  • Felipe Pinzón Conde

Edición de video:

  • Juan José Noguera Vidal

Montaje web:

  • Juan Manuel Lora Muñoz

Música licenciada:

www.elementsenvato.com

Fecha de publicación:

Abril 30 de 2025

Una producción de la unión temporal UAO - Procívica TV y el centro de producción de medios de la Universidad Autónoma de Occidente.