UNA HISTORIA LLENA DE IMÁGENES CON SENTIDO
Fotos llenas de amor.
Conoce más sobre María Paula y Laura Andrea.
Una cadena de milagros ha ocurrido en la familia Betancourt Torres desde hace 30 años. María Paula y Laura Andrea, dos hermanas mellizas, llegaron al mundo un 20 de abril de 1995 y, desde el primer instante, desafiaron las posibilidades.
María Paula y Laura fueron las primeras mellizas de la familia, una noticia que llenó de alegría y asombro a sus padres, Henry Betancourt y Rocío del Pilar Torres.
La historia de estas mellizas inició mucho antes de su primer llanto, cuando aún se encontraban en el vientre de su madre, quien enfrentó una de las decisiones más dolorosas y valientes que puede atravesar una mujer: decidir si continuar con un embarazo lleno de riesgos o interrumpirlo.
Cerca del segundo mes de gestación Rocío del Pilar Torres presentó una ruptura en su membrana (bolsa amniótica), lo que la obligó a permanecer en cama y tener cuidados constantes hasta llegar al día del parto.
“A los seis meses tuve ruptura definitiva de membrana y el médico dijo ‘es cesárea o interrupción del embarazo’. Con el mayor esfuerzo posible por salvarlas, en ese momento fue que nacieron María Paula y Laura”, expresó Rocío del Pilar.
Nacieron de forma prematura y fueron trasladadas de inmediato a incubadoras. María Paula pesó apenas 1.150 gramos y Laura, aún más pequeña, 890 gramos. Para mantenerlas con vida, fue indispensable suministrarles oxígeno, un recurso vital pero no exento de riesgos. En muchos casos, como el de ellas, puede dejar secuelas en la audición o la visión de los recién nacidos.
El médico descubre que María Paula tiene retinopatía de la prematuridad y que definitivamente no va a ver.Henry, papá de las mellizas
La retinopatía de prematuridad es una enfermedad fibroproliferativa del ojo que le da a los recién nacidos prematuros que pesan menos de 2.500 gramos y tienen menos de 37 semanas.
“Normalmente, la retinopatía del prematuro se produce porque los niños nacen muy pequeños. En estas condiciones, la retina aún no está completamente desarrollada. Cuando están en el útero, las presiones de saturación de oxígeno son menores al 80 %, pero al salir al medio ambiente, suben rápidamente al 96 o incluso al 100 %”, explicó la doctora Claudia Patricia Zuluaga, oftalmóloga pediatra y especialista en neonatología del Instituto para Niños Ciegos y Sordos.
De acuerdo con la especialista, cuando un bebé nace de forma prematura, se ve expuesto a niveles de oxígeno más altos de lo que su cuerpo estaba acostumbrado en el útero. Esta sobreexposición puede afectar el desarrollo normal de la retina, que, en lugar de crecer de forma ordenada sobre las paredes del ojo, lo hace hacia el interior. “Al crecer hacia adentro, la retina se desprende”, explicó la doctora Zuluaga.
En el caso de María Paula, esa diferencia en los niveles de oxígeno afectó directamente el desarrollo de su visión.
A ella no la podían operar porque era demasiado pequeña, presentaba un peso muy bajo. Nadie se atrevía a operarla. Y, cuando se operó, fue un poco tarde. María Paula prácticamente ya había perdido su vista.Mencionó la madre
Tras el nacimiento de sus hijas, Rocío del Pilar y Henry vivieron meses complejos debido al paso de las bebés por una Unidad de Cuidados Intensivos, lugar donde cada minuto cuenta.
“Nos liberamos de todas las cargas financieras, liquidamos todos los activos. Recibimos apoyo de la familia y los amigos. Hicimos préstamos. Era muy difícil tenerlas en una clínica. Estuvieron 30 días en la Clínica de los Remedios y luego se mantuvieron hospitalizadas durante casi dos meses en la Fundación Valle de Lili, hasta quedar en ceros”, relató el padre de las mellizas.
El caso de Laura Andrea fue “más difícil”, según recuerda Henry, su padre. Y es que, a los diez meses de edad, se enteraron de que su segunda hija tenía una pérdida auditiva.
“Yo entro en una crisis profunda porque ¿cómo iban a hacer ellas dos para relacionarse? Laura podía aprender señas, pero María Paula no podría verlas. María Paula tendría lenguaje oral y Laura no podría escucharla”, comentó Henry.
A medida que crecían, las hermanas aprendieron a interactuar entre ellas. Poco a poco las dudas y temores iniciales se fueron disipando; Rocío del Pilar y Henry fueron testigos de cómo sus hijas lograban superar las barreras impuestas por sus sentidos. Lo que parecía una limitación se transformó en una forma única de conexión entre ellas.
Después de haber vivido sus primeros años en silencio debido a una hipoacusia profunda bilateral, los sonidos llegaron a la vida de Laura a los cuatro años, gracias a un implante coclear. Aquel dispositivo no solo le permitió escuchar, sino también comenzar a descubrir el mundo de una forma completamente nueva.
La hipoacusia profunda bilateral es una pérdida total de la audición, y en el caso de Laura, se trataba de un tipo neurosensorial. “El paciente con este diagnóstico no está escuchando absolutamente nada”, explicó el doctor Luis Fernando Rincón, especialista en otorrinolaringología, otología y neurootología.
Dado que en estos casos no hay percepción auditiva alguna, el uso de audífonos convencionales no es efectivo. Por ello, la alternativa más viable es el implante coclear, un dispositivo que reemplaza la función del oído interno a través de tecnología avanzada. “El implante coclear es, sin duda, el mejor invento del siglo XX, porque permite recuperar un neurosentido que se había perdido”, afirmó el especialista.
Este dispositivo funciona mediante la colocación de un electrodo en la cóclea del paciente, que genera impulsos eléctricos capaces de estimular el nervio auditivo. Gracias a este mecanismo, la persona puede volver a captar sonidos y, con el tiempo y el acompañamiento adecuado, comprender palabras, frases y recuperar la capacidad de comunicarse oralmente.
Nosotros los seres humanos pedimos a gritos y agradecemos en susurros. Cada oportunidad que tengo es para gritar ‘gracias’, porque esto no hubiera sido posible por una cadena de milagros maravillosa que nosotros vivimosHenry.
A lo largo de los años, estas mellizas han explorado el mundo juntas, guiadas por sus sentidos y por un vínculo inquebrantable. En ese trayecto, no solo han superado desafíos personales, sino que también han sembrado conciencia, mostrando a otros cómo construir un mundo más empático e inclusivo.
¿Cómo está la ciudad en materia de inclusión desde el transporte, la educación, el empleo, el bienestar e infraestructura?
Teníamos que enseñarles a los profesores cómo darle clases a una persona con discapacidad.Laura Andrea Betancourt Torres
Piense que la diferencia está en usted y que usted puede cambiar esa diferencia.Henry Betancourt
Yo aprendí a usar el MÍO, fue una experiencia de adaptación.María Paula Betancourt Torres.
Es cuestión de reparar calles, de hacer un mantenimiento de las vías. Aquí en el barrio las calles están increíblemente dañadas (...) No es solamente para nosotros, las vías debe ser accesibles para todos.María Paula Betancourt Torres.
A veces hay personas a las que le dan un trabajo y es como por decir 'contratamos a una persona discapacitada'. Pero realmente, se han preparado para emplearse y ser útiles en la parte laboral.María Paula Betancourt Torres.
“A uno siempre le da un poco de temor”, expresa Rocío del Pilar mientras explica que uno de los retos a los que se enfrentó la familia Betancourt Torres fue la educación de María Paula y Laura. Ellas, desde muy pequeñas, ingresaron a los 6 meses y al año y medio (respectivamente) al Instituto de Niños Ciegos y Sordos, donde les brindaron educación, apoyo y acompañamiento en los primeros años de la infancia.
María Paula ingresó al Colegio San Luis Gonzaga desde segundo de primaria hasta culminar su bachillerato. Mientras que Laura estudió en el colegio Ilama y luego entró al Colegio San Luis Gonzaga, institución en donde terminó la primaria y el bachillerato.
“Nosotras estuvimos en el mismo colegio, pero en grados diferentes. Yo estuve un grado más arriba que Laura”, comentó María Paula.
De acuerdo con datos entregados por la Secretaría de Educación (marzo 2025), actualmente en Cali hay 2.074 estudiantes con discapacidad matriculados en Instituciones Educativas Oficiales. De estos 87 presentan discapacidad visual, 67 estudiantes con baja visión irreversible y 20 estudiantes con ceguera.
Mientras que, 129 estudiantes presentan discapacidad auditiva; 61 son usuarios del lenguaje de señas colombiano y 98 son usuarios del castellano.
A lo largo del recorrido educativo de las mellizas, fue necesario implementar procesos de adaptación en las aulas. Desde ajustes en la forma de explicar los temas, hasta la ubicación estratégica de los docentes dentro del salón, cada detalle contaba para que María Paula y Laura pudieran acceder al conocimiento en igualdad de condiciones.
“En mi caso, se realizaban los ajustes razonables en cada materia, en matemática se hacían para que las ecuaciones fueran un poco más fáciles de explicar”, contó María Paula.
Por otro lado, era necesario explicarles a los docentes de Laura cómo funcionaba su implante coclear y qué ajustes debían hacer en su forma de comunicarse. Detalles como el rango adecuado de voz, la pronunciación clara y la ubicación dentro del aula eran claves para que ella pudiera comprender las clases.
“Teníamos que enseñarles a los profesores cómo darle clases a una persona con implante coclear. Les explicábamos que siempre tenía que hacerme en los pupitres de adelante y que el profesor se podía mover en el aula siempre y cuando estuviera en un rango en el que pudiera escuchar y leer los labios”, mencionó Laura.
Según la exsecretaria de Educación de Cali, Tatiana Aguilar, las 92 instituciones educativas oficiales de la ciudad reciben a menores de edad que presenten alguna discapacidad. Sin embargo, solo en el Colegio Santa Librada se presenta una educación especializada para los estudiantes con discapacidad visual y auditiva.
Es difícil llegar a un colegio donde uno es el nuevo, sobre todo cuando uno tiene una discapacidad. No es fácil adaptarse. A veces quería jugar y los niños algunas ocasiones no querían, porque les daba miedo que uno se lastimara. Ellos creían que no podía correr o jugar, eso para mí fue difícil el primer año.-María Paula.
Para Rocío del Pilar, lo más importante durante la etapa escolar de sus hijas fue mantener una comunicación constante con el colegio y estar siempre atenta a sus necesidades en el aula. Conversaba frecuentemente con María Paula y Laura, les preguntaba cómo se sentían, si encontraban dificultades, y buscaba la manera de apoyarlas en todo lo que estuviera a su alcance.
Según cifras de la Secretaría de Educación de Cali, la deserción escolar en la población en condición de discapacidad oscila entre el 0,04 % y 2,36 %.
Una de las pasiones que comparten estas hermanas es la lectura. En el caso de María Paula, comenzó explorando el mundo de los libros a través del sistema braille. Más adelante, cuando aprendió a manejar el computador, descubrió la lectura digital, lo que amplió aún más sus posibilidades de acceder a historias y conocimientos nuevos.
85 de cada 100 personas con discapacidad mayores de 15 años saben leer y escribir. En comparación de las personas sin discapacidad, cuya cifra es de 99 de cada 100, de acuerdo con la caracterización de la población con discapacidad en Cali - Yumbo en 2023 - Cali Cómo vamos.
Estas hermanas, además de compartir un lazo inquebrantable, se han caracterizado por su profundo amor por la naturaleza y el cuidado del medio ambiente. Ese vínculo con lo natural no solo ha sido parte de su vida cotidiana, sino también la inspiración que guio su camino profesional.
Laura Andrea estudió Ingeniería Ambiental en la Universidad Nacional sede Palmira, mientras que María Paula eligió la carrera de Administración Ambiental en la Universidad Autónoma de Occidente.
Durante su paso por la universidad, María Paula se destacó por su compromiso académico, en varias ocasiones fue reconocida con el Premio a la Excelencia Académica, una distinción que, además de resaltar su desempeño, le otorgó apoyo económico para su matrícula. En algunos semestres, este reconocimiento cubrió hasta el 100% del valor total, convirtiéndose en un impulso fundamental para continuar sus estudios.
“En la Universidad Autónoma de Occidente tenemos un reconocimiento dentro del ámbito académico: el Premio a la Excelencia Académica. Este es un mérito que se le otorga a los tres mejores estudiantes de cada programa académico”, explicó Miguel Ángel Hernández, jefe del Centro para la Excelencia Académica (CEA).
En ese sentido, María Paula fue una estudiante del programa de Administración Ambiental que alcanzó ese mérito por su calidad como personal y profesional. “Fue una grata sorpresa saber que ella pudo alcanzar este logro y sueño, que, también se convirtió en un sueño cumplido para quienes la acompañábamos. Particularmente, para sus compañeros monitores”, comentó Miguel.
Uno de los retos que, posiblemente, haya afrontado María Paula en el proceso de su formación profesional tenía que ver particularmente con los elementos visuales de algunas asignaturas, como, por ejemplo, en estadística o aquellas con componente aritmético.
Este compromiso, disciplina, disposición y motivación se veía reflejado, en su caso, en muy buenas calificaciones y en un alto rendimiento académico. Afortunadamente, María Paula siempre ha sido una persona que ha tendido a desarrollar su autonomía.-Miguel Hernández, jefe CEA.
De acuerdo con el Jefe del Centro para la Excelencia Académica (CEA), se fueron implementando diferentes ajustes curriculares, particularmente en las evaluaciones y, también, digamos que, en cuanto a las prácticas de los docentes, se empezó a desarrollar escenarios de fortalecimiento para que la estudiante pudiese asumir con todo el potencial de sus capacidades las asignaturas en las que se encontraba.
Una de las cosas más graciosas que me sucedió en algún momento con María Paula fue durante un acompañamiento que le realicé en una evaluación parcial, donde ella en todo momento tenía la ética de informarte, previamente, que por favor indistintamente de la buena voluntad que uno llegase a tener no le fuese a ‘soplar’ las respuestas.-Miguel Hernández, jefe CEA.
La cifra de personas con discapacidad que poseen un nivel de educación terciaria no es tan alentadora. Puesto que, de acuerdo con la caracterización de la población con discapacidad en Cali - Yumbo en 2023 (Cali Cómo vamos), 11 de cada 100 personas con alguna condición obtuvieron su título en educación técnica o tecnológica, educación universitaria y posgrados.
María Paula siempre ha sido una exploradora del conocimiento. Constantemente está buscando actualizaciones y nuevas oportunidades en su campo profesional. Fue así como, durante una conferencia, conoció una empresa dedicada a la formación ambiental. Al investigar más sobre ellos, descubrió que una de las integrantes había participado en un intercambio en Estados Unidos, lo que despertó de inmediato su interés.
Se sumergió en la búsqueda de información y encontró que había convocatorias abiertas. No dudó: se inscribió y preparó un ensayo en inglés donde debía explicar por qué debía ser seleccionada. El intercambio era promovido por la embajada de Estados Unidos y reunía a jóvenes de Centroamérica, Latinoamérica, México y Canadá. “Se postulan entre 1.000 y 1.500 personas, y escogen aproximadamente 260. María Paula quedó en el grupo de seleccionados”, relató con orgullo Rocío del Pilar, su madre.
La experiencia fue maravillosa y profundamente enriquecedora para María Paula. No solo recibió capacitaciones especializadas, sino que también pudo compartir con personas de distintos países, crear redes y conectar con profesionales del campo ambiental. Una vivencia que, sin duda, marcó un antes y un después en su vida personal y profesional.
A mí me seleccionaron para acompañarla porque nunca habían tenido la experiencia de tener a una persona con discapacidad visual. Entonces, como no sabían el tratamiento que debían tener con María Paula; me hicieron partícipe de ese proceso y yo la asistí durante el intercambio.-Rocío del Pilar Torres.
Hablar de bienestar social es hablar de la dignidad y las oportunidades que una ciudad brinda a todos sus habitantes. La historia de María Paula y Laura es un reflejo vivo de cómo el acceso a derechos fundamentales, como la educación, el empleo, la movilidad y la participación, puede transformar vidas cuando se apuesta verdaderamente por la inclusión.
Desde su infancia, estas hermanas han enfrentado barreras visibles e invisibles, pero también han abierto caminos, demostrando que una sociedad inclusiva no solo es más justa, sino también más rica en diversidad y humanidad.
“No piense que hay una diferencia. Piense que la diferencia está en usted y que usted puede cambiar esa diferencia”, comenta emotivamente el padre de las mellizas.
El secretario de Bienestar Social de Cali, Flavio José Carabalí Erazo, manifestó que en la ciudad “hay un programa especial que se llama atención integral a personas con discapacidad”, con el cual se encargan de movilizar distintas estrategias con las demás dependencias de la administración.
Un ejemplo de ellos, es la cooperación entre secretarías de Infraestructura y Bienestar Social, que realizan “trabajo conjunto” para evaluar los planes de mejoramiento y accesibilidad a personas con discapacidad en la capital vallecaucana. Para ejemplificar, la presencia de rampas o huellas, para mejorar la movilidad de personas con discapacidad física o visual.
“Sería ideal decir que ya contamos con una ciudad completamente incluyente y con la menor cantidad de barreras”.-Flavio Carabalí, secretario de Bienestar Social de Cali.
Por el momento, la Alcaldía realiza trabajos de adaptación y capacitación a personal para impulsar el apoyo desde lo administrativo a la inclusión.
Según el Secretario, en 2023 y 2024 se han realizado trabajos de adaptación de la política pública para impulsar el desarrollo más adecuado de manera instructiva e institucional sobre cómo se aborda los diferentes focos de atención (incluyendo discapacidad) para la ciudad. Aquí hay apoyo interinstitucional y de comunidades a través de mesas de diálogo. Sin embargo, esto hace parte de un proyecto de Ley que desarrolla la Secretaría de Bienestar Social, pero, se requiere del aval del Concejo Distrital.
Ante este panorama, Paula Andrea Cerón, directora del Grupo de Acciones Públicas GAPI, enfatizó que “falta mucho” camino por trabajar para decir que Cali es una ciudad inclusiva.
“Las personas con discapacidad enfrentan dos tipos de barreras: las físicas (enfocado en el entorno físico y de accesibilidad) y las de tipo actitudinal. Esta última, es la más difícil de poder omitir en términos de políticas públicas para que las personas de la sociedad civil (sin discapacidad) generen una empatía hacia esta”, precisó la directora de GAPI.
“Estamos en el camino hacia la inclusión, pero no afirmaría que seamos una ciudad inclusiva”, añadió. Desde su perspectiva, en la ciudad se registran barreras arquitectónicas y de accesibilidad, por lo que aún “hay retos inmensos”.
Para María Paula, el uso del transporte público en Cali fue todo un proceso de adaptación. Aunque logró manejarlo de manera independiente, reconoce que no siempre fue fácil debido a la falta de cobertura en algunas rutas y a la alta congestión, especialmente en su época universitaria, puesto “en la hora pico” el acceso era complicado.
“Yo aprendí a usar el MÍO. Fue una experiencia de adaptación, yo sentía que faltaba más cobertura de rutas, sobre todo, en la estación Universidades en la hora pico por lo llena que permanecía”, relató María Paula.
En conversación con Andrea Rodríguez Cáceres, jefe de Cultura y Gestión Social Metrocali, se conoció que en los últimos años se han implementado diversas medidas para el sistema con la finalidad de prestar un servicio accesible para las personas en condición de discapacidad.
Según cifras entregadas por Metrocali, actualmente, hay 748 buses del MÍO de los cuales 350 cuentan con plataforma para personas con movilidad reducida.
Además, los datos arrojan que 73 estaciones y 7 terminales del sistema son accesibles. Es decir que, cuentan con señaléticas, rampas y pantallas que anuncian las rutas. Sin embargo, tan solo 4 estaciones cuentan con mapas táctiles y son: Paso del comercio, Aguablanca, Simón Bolívar y Calipso.
“La primera vez que María Paula se montó en el MíO, para mí fue terrible. De hecho, yo no le dije absolutamente nada, pero la dejé en la estación, el bus se fue y salí adelante. Yo llegué primero que el bus al lugar donde ella se iba a bajar y de lejitos la estaba observando. La acompañé y ella nunca lo supo”, mencionó su padre, cuyo temor surgía a causa de la accesibilidad y la movilidad de María Paula en el transporte público de Cali.
La entidad indicó que el sistema de transporte cuenta con 2.149 pretrocales en las calles y tan solo el 87% (1.800 pretroncales) tienen placas braille. También, se conoció que estas no cuentan con señalética de lengua de señas.
En el tema digital, la página web de Metrocali es accesible para personas con discapacidad visual y auditiva, puesto que es compatible con lectores de pantalla como YOIS e incluye videos con traducción a lengua de señas y contenido escrito. En este sentido, en conjunto, el 84 % del sistema del MÍO es accesible.
María Paula ha vivido toda su vida en el barrio Vipasa, en el norte de Cali. Sin embargo, el estado de las calles ha representado un desafío constante para su libre movilidad. Andenes en mal estado y vías llenas de huecos son parte del paisaje que enfrenta a diario, obligándola, en la mayoría de ocasiones, a transitar acompañada para evitar accidentes.
Ante esto, la Secretaría de Infraestructura indicó que, actualmente, en la administración se está trabajando para hacer de Cali una ciudad más inclusiva. “En nuestro plan de desarrollo planteamos una meta de 35.000 metros lineales de andenes con criterios de accesibilidad y esperamos con el empréstito el desarrollo de estos proyectos y aumentar esta meta”, indicó Luz Adriana Vásquez, secretaria de Infraestructura de Cali.
“En materia de infraestructura y en nuestros andenes, cuando hablamos de accesibilidad, la conformación de estos tiene en cuenta las técnicas establecidas en el Invías para todos los grupos poblacionales. Hoy estamos pensando en andenes que permitan la movilidad de todas las personas”, añadió la Secretaria.
“Es fundamental tener la infraestructura para garantizar que la accesibilidad sea una realidad para todos nuestros grupos poblacionales”.-Luz Adriana Vásquez, secretaria de Infraestructura Cali.
Según datos de la Secretaría de Infraestructura, en 2022 Cali contaba con 388 puentes peatonales, de los cuales 157 eran de uso mixto (vehicular y peatonal). Sin embargo, apenas cerca del 10 % de estos están adaptados para personas con movilidad reducida.
Soñar con una Cali más inclusiva es imaginar una ciudad donde cada calle, cada acera y cada espacio público estén pensados para abrazar a todos sus habitantes, sin importar sus capacidades. Es visualizar un entorno donde la movilidad no sea un reto diario, sino un derecho garantizado. Y así, María Paula pueda caminar de manera independiente, recorrer su barrio sin obstáculos y confiar en que su ciudad ha sido diseñada para cuidar a quienes más lo necesitan. Una Cali donde la inclusión no sea solo un discurso, sino una realidad tangible en el concreto. Apostarle a una infraestructura accesible es, para ella y para tantos otros, construir un futuro más humano, donde cada paso sea una libertad.
Tras graduarse de sus estudios de pregrado, María Paula (2018) y Laura Andrea (2023) abrieron su camino en el mundo laboral. Ambas han enfocado sus carreras en el cuidado del medio ambiente, pero también en mostrar, con su ejemplo, que los retos no limitan los sueños, sino que los impulsan con más fuerza.
De acuerdo con un estudio de Cali Cómo Vamos, hay aproximadamente 112.428 personas con discapacidad (Cali – Yumbo), de los cuales 44 de cada 100 personas son hombres y 56 de cada 100 personas son mujeres. Sin embargo, teniendo en cuenta el mismo estudio, sólo 15 de cada 100 personas con discapacidad están vinculadas al mundo laboral.
Esta realidad contrasta con el camino recorrido por María Paula y Laura, quienes, desafiando las estadísticas y las barreras sociales, han logrado abrirse espacio en sus respectivas profesiones, demostrando que la inclusión laboral no solo es posible, sino fundamental para construir una sociedad más equitativa. Actualmente, Laura Andrea se desempeña como auxiliar de incapacidades para una empresa que presta servicios a hospitales y clínicas. Y, también, realizó su práctica profesional en el sector de impactos ambientales, con una compañía encargada de realizar subestaciones eléctricas.
Además de su trabajo profesional, Laura decidió dar vida a uno de sus sueños: emprender en el mundo de la repostería. Así nació El Rincón Dulce de Lala, un espacio donde explora su creatividad a través de recetas que conquistan a quienes prueban sus postres. Entre todos, su especialidad brilla con luz propia: el cheesecake, un verdadero símbolo de dedicación y dulzura.
Por su parte, María Paula ha dirigido completamente su carrera profesional a la sostenibilidad y a lo ambiental. Un ejemplo de ello es su trabajo de grado en la universidad, donde creó un manual y guía de compras sostenibles para la UAO. Ahora, desarrolla su recorrido profesional en el Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente-Dagma, donde trabaja desde el año 2022. Actualmente, se desempeña en el área de Negocios Verdes como contratista.
“María Paula es supremamente dedicada, es una persona que, desde el primer día refleja inspiración. Ella lleva varios años en la institución y se destaca en todo lo que tiene que ver en la medición de la huella de carbono. El año pasado, asumió el reto de estar en negocios verdes, donde siempre ha estado dispuesta a colaborar”-María Catalina Domínguez, coordinadora de desarrollo económico y ambiental negocios verdes - Dagma.
Al ser una de las integrantes de este equipo que habla inglés, María Paula destaca y marca un diferencial dentro de esta entidad. Y es que, esta joven ha planteado iniciativas en su área de trabajo, la más reciente trata sobre la “medición de la huella de carbono a nivel voluntario en los negocios verdes”.
“Esa iniciativa consiste en que hay una calculadora dentro de la herramienta del Ministerio del Medio Ambiente, que, en las visitas que hacemos para las verificaciones, se va a sugerir a las empresas el implemento de dicha calculadora. Es una temática que ha mencionado desde que ingresó al equipo y la cual siempre busca liderar”, explicó la coordinadora de desarrollo económico y ambiental negocios verdes - Dagma.
Ella misma no siente ese diferencial, es una persona que vive su vida como cualquier otra. Eso ha sido inspirador para mí como líder y para el equipo.-Jefa de María Paula.
Fotos llenas de amor.
Momentos destacados en la familia Betancourt Torres.
Matrimonio padres de Laura y María Paula.
Nacimiento de Laura y María Paula.
María Paula y Laura con ocho meses de vida.
Laura y María Paula con 1 año de vida
Laura y María Paula con dos años de edad.
Instituto Para niños ciegos y sordos.
Viaje familiar a Cartagena, 6 años de edad.
Grado de Laura en el Instituto para niños ciegos y sordos.
María Paula y Laura con 8 años, en el matrimonio de su tía Claudia.
Grado de María Paula en el Instituto para niños ciegos y sordos.
Primera comunión de María Paula.
Graduación de Ylai Washington
María Paula y Laura conocen a Ha_Ash
Siempre es bueno ver y escuchar a dos orgullosos padres de familia.
Pregunta o comenta lo que quieras a estas hermanas en todos los sentidos.
Una producción de la unión temporal UAO - Procívica TV y el centro de producción de medios de la Universidad Autónoma de Occidente.