Salsa

Bobby Cruz, el cantante que no se escondía del diablo

El artista puertorriqueño es considerado un mito de la salsa. Junto con Richie Ray conformaron un exitoso dúo que transformó la sonoridad de Cali. Su primera visita fue en 1968 y después de eso nada fue igual en la musicalidad de esta capital. En Hormigueros, su pueblo, le construyeron un museo. Esta es la historia de un chico que comenzó a cantar por accidente.

Bobby Cruz, el cantante que no se escondía del diablo

El artista puertorriqueño es considerado un mito de la salsa. Junto con Richie Ray conformaron un exitoso dúo que transformó la sonoridad de Cali. Su primera visita fue en 1968 y después de eso nada fue igual en la musicalidad de esta capital. En Hormigueros, su pueblo, le construyeron un museo. Esta es la historia de un chico que comenzó a cantar por accidente.

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Por: Gerardo Quintero Tello - Jefe de Redacción de 90 Minutos
Diseño: Giovanni Castro
Audio: Moisés Molina

Roberto Cruz Ramos (Bobby Cruz)

Cuenta la leyenda que un día un joven músico, llamado Roberto Cruz Ramos (Bobby Cruz), llegó como toda las tardes de ensayo en el barrio latino de Harlem en Nueva York a tocar sus instrumentos. Roberto era versátil, a pesar de que no había estudiado música tenía una facilidad innata para tocar el contrabajo, el bajo y hasta los timbales. Era 1965 y un potente sonido salsero estaba por explotar en la escena de la música latina. Carlitos Arroyo era el cantante elegido de la orquesta para grabar el primer larga duración del grupo, pero justo ese día tuvo una crisis nerviosa que el pianista Richard Maldonado Morales no dudó en calificar como el instante “en que Carlitos se friquió”.

Ante la crisis nerviosa de Arroyo (que aún debe estar maldiciendo su suerte) el dueño de la casa disquera y el gran Chivirico Dávila, que tenía un timbre muy similar al de Bobby Cruz y que había notado que Roberto ensayaba los discos porque, además, eran composiciones suyas, le dijeron al inquieto joven “oye, cántalos tú”. Y como no había alternativa, el talentoso chico puertorriqueño le entró a la ‘cañona’ a los temas, sin ensayos ni preludios. La paradoja es que a Bobby no le gustó el registro de su voz y pensó que ese larga duración que ya estaba prensado sería un gran desastre, pero lo que vino posteriormente fue un ‘tsumani musical’ que nadie calculaba.

Bobby Cruz and Richie Ray.

La leyenda entonces comenzaba. Atrás dejarían sus nombres y aparecieron en escena los rótulos con los cuales serían conocidos en el mundo entero: Bobby Cruz and Richie Ray. Tres años antes, entre 1962 y 1963, Richie y Bobby se encontraron en Nueva York. Las madres de ambos se conocían, pero ellos apenas se saludaban. El cantante puertorriqueño tenía un grupo que se llamaba Bobby Cruz y los Ases del Mambo. A ese conjunto Richie, que era un musico de carrera, le hacía los arreglos, y a veces también tocaba el contrabajo, que era otro de los instrumentos que ejecutaba el rey del piano.

Sin embargo, Bobby no estaba conforme pues él quería dejar de ser telonero y tocar algo en grande. Un día Cruz le planteó a Richie juntar los caminos, unir su talento musical con lo que él había aprendido a golpes en la calle porque Bobby, ante todo, era un chico del barrio, de la esquina, de la avenida.

Inicios de Bobby Cruz

“Con Bobby nos comprometimos a hacer un trabajo en un hotel. Empezamos con cuatro músicos. Bobby no cantaba, tocaba timbales, después pasó a la guitarra, luego el bajo y finalmente a cantante. Después de ensayar por más de un año hicimos el primer álbum, donde están Comején, El mulato, Viva Richie Ray, etc”, le contó Richie Ray a César Pagano, en su libro ‘El imperio de la salsa’.

Atrás quedó la historia de Bobby Cruz y Los Ases del Mambo y nació lo que se convertiría en una leyenda, la Orquesta de Richie Ray, que se llamó así por una sencilla cuestión de marketing. Cruz sentía que su nombre estaba asociado con una agrupación de relleno, mientras que Richie era nuevo en el concierto musical que nacía y su nombre podía ser mejor recibido en el mercado angloamericano, que era finalmente donde querían pegar un gran ‘palo’ porque como me lo dijo Richie Ray en una entrevista, “si pegas un hit entre los gringos, ya puedes vivir tranquilo el resto de los años”.

‘El palo’ entre los gringos nunca llegó, pero a cambio el circuito salsero del caribe, Centro américa, Colombia y Venezuela los colmó de gloria. La impresionante voz de Bobby, capaz de alcanzar unas tonalidades muy altas, atípicas para la salsa, derivó en el bestial sonido que finalmente consiguió este matrimonio artístico que ya celebró sus ‘bodas de oro’. Hace unos años, durante un encuentro en el hotel Spiwak y mientras Richie atendía a unos fanáticos, Bobby se me acercó al oído y me reveló que “Richie me mataba en los arreglos poniendo las notas más altas de lo normal para que yo llegara al límite”.

“Ooh, siento una voz que me dice
Cuidao que te están velando
Oye esa voz siempre me dice
Cuidao que te están velando

Agúzate que te están velando
Pero yo no me escondo del diablo
Porque yo soy buena gente

Agúzate que te están velando
Que yo le bailo mi tingo talango como persona decente
porom pi porom una voz me está diciendo

Cuidao que te están velando” 

Basta escuchar su portentosa voz al interpretar Agúzate, tema incluido en un álbum grabado en 1970, para comprender de qué me hablaba Bobby. Es precisamente esa explosión musical que destila esa producción la que permite entender porqué la ciudad cayó rendida a los pies, las manos y el sonido de los ‘mamitos’.  Como me lo dijo Medardo Arias, el poeta y escritor bonaverense, esta ciudad se transformó cultural y musicalmente a través de la melodía frenética de esta dupla bestial. Medardo recordó que acababa de llegar de su tierra natal a estudiar Idiomas y Literatura en la Universidad Santiago de Cali y en un muro se encontró con un mensaje que en un principio lo desconcertó y luego lo atrapó irremediablemente: “Porque no se trata de sufrir me tocó a mí en esta vida sino de ‘Agúzate’ que te están velando”.

El excelso cronista Jefferson Ospina recuerda ese momento de esta manera: “Entonces, en 1971, el propio Andrés Caicedo ejecutó un acto, dentro de la crónica de su vida, de la más solitaria y heroica subversión. Diseñó e hizo imprimir decenas de carteles contra lo que él llamaba “el sonido paisa” y contra la que él denominaba “la censura a Richie Ray y Bobby Cruz” y los pegó por toda la ciudad, acto que habría de inmortalizar en el episodio del pobre y deshecho Rubén de su novela”.

Y es que ya el escritor de la obra literaria ‘Que viva la música’ había abierto el ring musical y luchaba contra “los graduados, los hispanos y demás cultores del sonido paisa, hecho a la medida de la burguesía, de su vulgaridad”.

“Voa aponerme mi traje de seda
mis zapatos ya voy a brillar
voa a coger mi sombrero de paja
y pa'l pueblo me voa a vacilá.

Cuando llegue el mulato a la fiesta
todo el mundo lo va a contemplá
y la negra más linda que encuentre
te aseguro la voa enamorar”

Tres años antes de los famosos carteles de Andrés Caicedo, ‘Los Durísimos’ habían pisado suelo caleño y el romance eterno comenzaría. Allí en la Caseta Panamericana, donde hoy se encuentran las Piscinas Panamericanas, un 26 de diciembre de 1968, Bobby Cruz y Richie Ray hicieron temblar el firmamento musical de la ciudad. La Caseta parecía a punto de caer, quienes fueron al concierto aún recuerdan el temblor en las piernas, las ganas de llorar, el paroxismo colectivo, la sensación de ahogo al creer que lo que se estaba viviendo era una fantasía y no una realidad. El escritor Umberto Valverde, testigo privilegiado de aquel acontecimiento, me lo recordó de esta manera: “Richie Ray y Bobby Cruz vinieron a Cali por casualidad, porque Tito Puente tenía la agenda llena y los recomendó. Pocos hoy pueden contar las noches de la Caseta Panamericana en 1968 y 1969: yo fui todos los días. Para mí, que sólo había visto en vivo a un mito como Pérez Prado, la presencia de Richie y Bobby fue un impacto tremendo. Su fuerza, su locura, el afecto con que se entregan en tarima, marcaron una huella”.

Y es que cómo no rendirse ante un estilo arrollador que intercalaba musicalizaciones de diferentes estilos. Sus influencias viajaban desde la música afrocubana, el jazz, funky, algo de blues, gotas de rock and roll y la particular cereza del postre, una música clásica que solo un genio como Richie Ray podía mezclar con todo lo anterior.

“Gan Gan y Gan Gon siempre están contentos
Gan Gan y Gan Gon siempre están contentos
nacieron gemelos allá en Monteadentro
nacieron gemelos allá en Monteadentro
(bis)

ellos solo son, ellos solo son
dos chicos piyuelos haciendo maldades
allá en Monteadentro
por ser como son, por ser como son
siempre están contentos
nada les molesta allá en Monteadentro
nada les molesta allá en Monteadentro”…

En 1975 aparece en escena un disco que rompe los moldes y que arrasa en Cali convirtiéndose en un éxito impresionante. Viviana Quintero recuerda cómo su prima Diana López la hacía bailar una y otra vez este disco que viaja a revoluciones indescifrables. Sandra Arámburo rememora cuando se volaba al grill ‘Honka Monka’ con su hermano Wálter a ver bailar al negro ‘Watusi’ y luego se tomaban la pista para imitar los pasos del mítico bailarín a ritmo de la descarga ‘Richie & Bobby’. Darío Herrera, Jorge Hernán Tello y Efrén Montaño aún atesoran en sus añejos recuerdos la polvareda que se armaba en los aguelulos que se armaban en los patios de las casas del antiguo barrio Periquillo, donde no había mosaicos y se bailaba a ‘full’ zapateo en los pisos de tierra cruda.

Gangán y Gangón eran dos chicos gemelos que allá en Monteadrento enloquecían a su padre, ‘El Viejo Cacique’. Y es que esa descomunal escala vocal con la que interpreta Bobby este disco hacía alusión a sus propios hermanos menores que con sus travesuras dejaban medio loco a su padre a quien en Hormigueros, pequeño poblado en Puerto Rico, llamaban ‘El Cacique’.

Hace apenas unos días Bobby, junto con su esposa Rose Cruz, tomó un vuelo desde Texas, se tardó cinco horas en llegar a San Juan, luego se montó en un vehículo y se demoró otras dos horas en arribar a su natal Hormigueros. Allí primero visitó el cementerio para revisar las obras de un mausoleo familiar que mandó a construir, visitó la tumba del ‘Cacique’, luego se encontró con ‘Gangán y Gongón’ y se marchó a inaugurar su sala de exposición permanente, ese museo que se construyó en su honor en el mismo salón donde en 1945 el pequeño Roberto comenzó a dar señales del talento que lo acompañará hasta el final de sus días.

Bobby pasó revista a toda la memoria desplegada en el recinto. Las paredes colmadas de información con datos históricos de todas sus etapas desde que salió con su madre del barrio Jaguitas a los doce años hacia su nuevo destino, Nueva York, daban cuenta de toda esa generosa historia artística hasta nuestros días. En ese museo que reconoce a uno de los ‘grandes caballos’ del hipódromo salsero están los Discos de Oro, biografías, trajes y una pantalla que proyecta sus apoteósicos conciertos de la mano de su gran compinche de la vida y de la música, Richie Ray, quien no pudo asistir porque se encuentra convaleciente afectado por esa ‘cosa que anda suelta’. La sorpresa corrió por cuenta del anuncio de la próxima película que Netflix estrenará sobre la vida de ‘Los Durísimos’ y su influencia en la cultura musical latinoamericana.

Dicen que nadie es profeta en su tierra, pero Bobby demostró lo contrario. Cuarenta y un alcaldes de Puerto Rico enviaron una proclama de felicitación y en la noche, en el Mercado Urbano de su pueblo, miles de personas lo escucharon de nuevo interpretando Gangán y Gangón, Agúzate, Juan en la ciudad y A mí manera, entre otros grandes éxitos. Algunos colegas como Pedro Brull, Charlie Aponte, Guillermo Rivera y Joy Hernández lo hicieron sonreír y de seguro rememorar aquellas épocas de fuego musical en la tarima. El homenaje al más grande hormiguereño se hizo realidad. El profeta volvió a su pueblo y lo enalteció.

Bobby, el que muchos decían que ya no servía; el que no se escondía del diablo porque él es buena gente; el mismo que buscó la forma de ser siempre diferente; el que nos dijo que era Babalú; ese cantante que nos traía de todo, incluso hasta un poco de coca… cola ya tiene su sitial de honor. Puedes estar tranquilo, ‘Viejo Cacique’, tú eres el líder de una tribu salsera que te amará por toda la eternidad.

DIEZ IMPERDIBLES DEL BESTIAL SONIDO DE BOBBY

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En preventa segunda edición del Diccionario Salsero

Salsa sin Miseria lanza la segunda edición del diccionario salsero. Un conjunto de aproximadamente 500 palabras que aportan a la jerga salsera y la cultura de la capital del Valle. La preventa va hasta el 31 de octubre o agotar existencias.

En preventa segunda edición del Diccionario Salsero
Salsa Sin Miseria

Salsa sin Miseria lanza la segunda edición del diccionario salsero. Un conjunto de aproximadamente 500 palabras que aportan a la jerga salsera y la cultura de la capital del Valle. La preventa va hasta el 31 de octubre o agotar existencias.

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"El diccionario salsero busca acercar a los lectores a los distintos imaginarios que gravitan alrededor de la salsa. En Cali específicamente tenemos un tumbao esencial para el baile, pero hay otros aspectos con los que a lo mejor no estemos tan familiarizados"

Junior Pantoja, Redactor Editorial de Salsa sin Miseria

La gastronomía, el baile, el arte, el coleccionismo, son muchas de los sectores donde la salsa abarca un papel fundamental y desglose de un vocabulario característico. El diccionario salsero quiere resaltar estos espacios donde este género musical cumple un papel fundamental.

Esta edición salsera trae una propuesta mucho más novedosa, su tamaño es más grande, de 15 cm x 15 cm y tapa dura. Tiene todo una apuesta gráfica y visual, ilustraciones realizadas por Gavilán que permiten darle vida a 41 palabras del diccionario. “Las definiciones fueron revisadas y ampliadas: de las 159 definiciones de la primera edición pasamos a más de 500 en esta nueva”, comentó Juliana Velasco, encargada del área jurídica y de producción del proyecto.

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Fue un proceso de investigación de alrededor tres años donde han tenido la oportunidad de compartir con artistas que le aportan en gran manera a este género musical. “Una vez estuvimos hablando un buen rato con los maestros Roberto Roena y Bobby Valentin. El primero nos ayudó a definir traqueteo y chotorro y el segundo nos confesó que no tenía idea de lo que significaba guarambémbere, pero que ese tema sonaba muy sabroso”, expresó Pantoja.

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Todo tipo de público puede disfrutar de este libro, tiene un lenguaje fresco y sencillo de entender. Cada término tiene asociado una canción que le da contexto al significado. Viene acompañado de una playlist salsera. “Se vuelve un tema lúdico porque uno va descubriendo términos, pero también al mismo tiempo los podés bailar”, dijo Stephania López, encargada de prensa y relaciones públicas.

Salsa sin Miseria es un grupo que tiene como objetivo aportarle a la cultura salsera. Sus proyectos tienen un amplio abordaje desde la investigación, en los cuales se busca darle identidad a la terminología y jerga salsera. En el momento tienen proyectos en curso, entre ellos está el ‘El Semillero de niños melómanos, la nueva guardia’ y ‘Ritmo, tambor y flores’.

El libro tendrá un precio final de $60.000 pesos. Para comprarlo ingrese aquí.  

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Homenaje a Adalberto Santiago, leyenda viviente de la salsa

Adalberto Santiago, la leyenda viva de la salsa y el hombre que llevó la salsa por todo el planeta habló con 90 Minutos. Sus comienzos, su recorrido musical, su vida artística y su amor por Cali quedaron expresados en esta conversación junto a nuestro jefe de redacción, Gerardo Quintero. Adalberto Santiago tuvo el privilegio de […]

Adalberto Santiago, la leyenda viva de la salsa y el hombre que llevó la salsa por todo el planeta habló con 90 Minutos. Sus comienzos, su recorrido musical, su vida artística y su amor por Cali quedaron expresados en esta conversación junto a nuestro jefe de redacción, Gerardo Quintero. Adalberto Santiago tuvo el privilegio de […]

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Adalberto Santiago, la leyenda viva de la salsa y el hombre que llevó la salsa por todo el planeta habló con 90 Minutos.

Sus comienzos, su recorrido musical, su vida artística y su amor por Cali quedaron expresados en esta conversación junto a nuestro jefe de redacción, Gerardo Quintero.

Adalberto Santiago tuvo el privilegio de formar parte de la que posiblemente es la agrupación musical más famosa y poderosa en la historia de la salsa (excluyendo a Cuba, si así se quiere): Las Estrellas de Fania.
El hombre que fue conocido como el Elvis Presley de la Salsa sigue activo y su voz aún suena como un cañón. Además de su carrera como solista, siguió participando hasta hace poco en las presentaciones esporádicas de Las Estrellas de Fania, así como en las reuniones de la Típica 73 y acompañó algunas veces la orquesta de Ray Barretto.
Esta es la historia de un artista consagrado, leyenda de la Salsa y quien tiene a Cali en un lugar especial de su corazón. “Mientras haya un caleño vivo la salsa no morirá”, es el dicho que tiene este caballo salsero-

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"Mi nombre es La Palabra", entrevista con el artista cubano

Fito Foster, el artista cubano detrás de grandes éxitos como ‘Rumores’, ‘Lady’ y ‘El Tún Tún de Tu Corazón’ lanzó en Cali su libro ‘Mi Nombre es La Palabra’, en el que relata detalles de su vida y ese momento definitivo para convertirse en uno de los creadores de la salsa romántica. Historia de un trotamundos de la música que ahora tiene a Cali como su casa.

Fito Foster, el artista cubano detrás de grandes éxitos como ‘Rumores’, ‘Lady’ y ‘El Tún Tún de Tu Corazón’ lanzó en Cali su libro ‘Mi Nombre es La Palabra’, en el que relata detalles de su vida y ese momento definitivo para convertirse en uno de los creadores de la salsa romántica. Historia de un trotamundos de la música que ahora tiene a Cali como su casa.

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Por Gerardo Quintero Tello

Jefe de Redacción de 90 Minutos

Recuerdas ese disco que dice ….

“Y yo quiero que tú,
Siempre te quedes en mi corazón.
Dame tu amor, dame tu amor
Yo te doy mi amor
Yo te quiero”

O Quizás este tema te traiga muchos recuerdos …

“Hello, siéntate
Me siento tan mal por el fallo en el cual tú me has cogido
Y las lágrimas que brotan de tus ojos
Me indican el dolor que te he causado
I know i should've know better
Pero sólo puedo decirte que
I'm so sorry”

Detrás de todos estos éxitos se encuentra Fito Foster, más conocido como ‘La Palabra’, un talentoso cubano trotamundos, músico, arreglista, director y cantante que hace parte fundamental de lo que se ha conocido como la salsa romántica y que otros denominan salsa de alcoba.

‘La Palabra’ nació en el pueblo de Caimanera, provincia Oriental de Cuba. Desde muy chico se introdujo en un ambiente musical al ritmo de Hirakiri, Mozambique, Paca, Joropo, Changui y el Mozancha. El deleite principal de la radio era en aquel entonces la Orquesta Aragón, Estrellas Cubanas, Pello el Afrocan, Tataguini y Chapotin. A los once años, el entonces pequeño Robertito comezó a estudiar el piano con su abuela. Inspirado por la canción de Neno González, ‘EI Café’ se atrevió a hacer su primer arreglo musical.

En 1966, con apenas quince años y algunos estudios de música, Fito obtuvo la visa a Estados Unidos y viajó con su hermana, tía, abuela y primos a Nueva York. Casi de inmediato este inquieto chiquillo comenzó a ser reconocido por su talento para la música y rápidamente llegó a los círculos de a farándula latina de la Gran Manzana, cuando formó parte del Sexteto de Lalo y ‘La New Yorkina como pianista’. Eran tiempos tumultuosos en los Estados Unidos. La guerra de Vietnam, el movimiento hippie y la reivindicación de la comunidad afroamericana abrían un gran debate en el país. Tocando con Lalo y La New Yorkina, Fito Foster logró alternar con grupos como Richie Ray, Eddie Palmieri, y Joe Cuba. También pudo grabar su primer disco en 45 revoluciones por minutos denominado ‘Rompe Tu Pared’, que fue interpretado por Héctor Casanova.

En la capital del Valle, Fito Fóster comenzó a ser reconocido por dos temas que se volvieron referentes de la salsa romántica: ‘Rumores’ y ‘Lady’. La combinación instrumental, los solos de violines, la mezcla de la palabra hablada y los versos cantados fueron ampliamente aceptados entre los rumberos caleños. Aún hoy no hay discoteca en Cali que se quede en silencio cuando suenan estos temas que estremecen el corazón de los buenos bailadores.

Ahora Fito presenta en Cali, una ciudad que él ha convertido en su fortín musical, su libro ‘Mi nombre es la Palabra’, una suerte de memoria salsera en la que a través de una armónica prosa, Fito habla de los comienzos de la salsa romántica y las dificultades que tuvo que sortear para obtener un mínimo reconocimiento en el siempre difícil tinglado artístico.

En entrevista con el Noticiero 90 Minutos, Fito hace hincapié en sus inicios con ‘Nino Jesús’ y los arreglos de un disco que se llama ‘Todo se derrumbó’ y que determina el surgimiento de la salsa romántica, aunque él mismo reconoce que no sabía que estaba creando la salsa romántica.

En 1980 Lionel Richie causó sensación en la radio con su hit ‘Lady’ interpretado por Kenny Rogers y en la radio latina, Roberto Carlos, Camilo Sexto, Rafael y Emmanuel triunfaban con sus baladas.  ‘Todo Se Derrumbo’ fue uno de esos éxitos que llamó la atención de ‘La Palabra’ que encontró en esas letras la forma de acercarse a los salseros románticos. Bajo la influencia de las letras y melodías de las baladas empieza a experimentar con sus raíces cubanas, las baladas, y el rhythm & blues, una combinación que termina creando la salsa romántica o de alcoba, como también fue llamada.

“Yo no lo sabía, yo solo estaba transformando una balada en salsa”, explica Fóster recordando su sorpresa posterior. Al preguntarle por Noche Caliente que es la producción musical de Ray de La Paz y Lou Ramírez que muchos consideran el origen de esa salsa balada, Foster reitera que ellos con La Versalles hicieron primero su producción y que, incluso, ‘Todo se derrumbó’ también hizo parte de la producción de Ray de La Paz y Ramírez. “El mismo Ray me lo ha dicho, nos hemos encontrado y él me reconoce que nosotros fuimos los primeros”, dice Foster.

Por esa misma época, ‘La Palabra’ y ‘EI Nino Jesús’ conformaron la Orquesta Versalles, en la que Fito haría arreglos, tocaría el piano y también cantaría. Esto conjunto la rompió en Los Angeles, ciudad donde la calidad de la musicalización del grupo generó un gran ambiente entre los rumberos. El club Candilejas de Los Ángeles, El Riviera Club, de Eagle Rock, y el Marina Hotel, de Las Vegas, fueron testigos del fenómeno musical que terminó siendo la Orquesta Versalles.

Toda esta historia es la que cuenta Fito Foster o La Palabra en su libro, a través del cual busca que los amantes de la salsa conozcan los orígenes de la salsa romántica y, además, detalles de la vida de este trotamundos de la música que ahora tiene a Cali como su hogar.

Allí, en el libro ‘Mi nombre es La Palabra’, Fito cuenta detalles dolorosos de su vida, como cuando decidió marcharse a Miami y descubrió un ambiente hostil que no le permitió seguir con el ascenso meteórico que llevaba su carrera. Y no solo eso, las puertas que se cerraban, la falta de oportunidades, el marginamiento social, otras voces que se agitaban mientras ‘La Palabra’ se enmudecía lo llevaron a una de las experiencias más difíciles que pueda afrontar cualquier persona, cuando se pierde la bonita libertad.

Hoy ‘La Palabra’ recuerda esos duros momentos como una experiencia fuerte que, sin embargo, le ayudó a entender otras situaciones de la vida y a crecer como persona. Allá en la prisión, Fito recurrió a la lectura como un soporte para crecer espiritualmente y hoy siente que eso fue lo que le permitió no enloquecer en medio del encierro.

Previamente, Fito Foster nos recuerda que había dejado la música porque ya no tenía espacio, lo tenían bloqueado y no encontraba una oportunidad en el ambiente rumbero de Miami. Fue tal la decepción de Fito Foster que hay un momento en que decide abandonar la música y trabajar en algo completamente distinto. “Es allí cuando me voy a instalar hasta cable telefónico en postes y la gente me reconocía y me decía, ‘oye tú, qué haces allí montado” , cuenta hoy en medio de sonrisas un relajado Fito, que sabe que todas sus experiencias han servido para forjar un ser humano tranquilo, sereno y sencillo, que quiere llevar un mensaje a todos sus fanáticos.

El artista que nos enseñó que Lady era nuestra única ilusión, el mismo que nos confesó que se sentía tan mal por el fallo en el cual tú me has cogido, ese que cuando su disco suena en la pista hasta alcanza uno a percibir el tún tún de su corazón, prepara una nueva producción musical porque la creatividad es algo natural en este músico cubano. Ahora ‘La Palabra’ espera hacer el lanzamiento de su nuevo disco a finales de año y de nuevo lograr esa conexión mágica que siempre ha tenido con el público salsero romántico de la ciudad.