Alejandra Villa es una destacada comunicadora social, coach, periodista y administradora de empresas, conocida por su profundo impacto en la sociedad a través de su trabajo.
Su vida es un testimonio de resiliencia, reflejando la lucha de quienes encuentran fuerza en los momentos más difíciles.
Alejandra cuenta que tuvo que enfrentar una situación de salud crítica tras sufrir un daño cerebral, lo que la llevó a reaprender habilidades fundamentales como caminar y hablar.
A pesar de los pronósticos médicos desalentadores que aseguraban que no volvería a caminar, Alejandra no se dio por vencida y comenzó a explorar alternativas, encontrando en la programación neurolingüística (PNL) un camino hacia la recuperación.
Desde entonces busca ayudar a transformar vidas e impactar positivamente a las personas, empoderándolos y ayudándolos a superar distintos procesos.
Puede conocer más sobre la historia de Alejandra Villa y sus efectos en la comunidad en el canal de YouTube del Noticiero 90 Minutos.
A través de programas y actividades educativas, la Fundación Kilele brinda herramientas para fortalecer el desarrollo académico y personal de los estudiantes. Además, promueve su crecimiento integral y el desarrollo de habilidades que contribuyen a su futuro.
Desde 2006, la fundadora Margarita Cuero, junto con un equipo de profesionales y voluntarios, lidera esta iniciativa que ha transformado la vida de numerosos niños y jóvenes del oriente de Cali. A través de programas educativos, actividades lúdicas y espacios de aprendizaje en matemáticas y lengua española, la Fundación Kilele fortalece el aprendizaje y el desarrollo personal de sus participantes.
"El nombre de kilele, si vamos al significado del diccionario es bulla y algarabida, alboroto, escandalo, pero al pensarlo cuando nace el nombre, si ese nombre nos identifica aunque a la vez tiene una connotación territorial"
Afirma Margarita Cuero, fundadora de Kilele.
Foto suministrada por Fundación Kilele
Por su parte, el trabajo constante de la Fundación Kilele refleja su compromiso con la educación. A través de sus programas, la organización busca fortalecer las oportunidades de aprendizaje para las nuevas generaciones del oriente de Cali.
De acuerdo con la fundadora, Margarita Cuero, actualmente la Fundación Kilele atiende a cerca de 80 niños y jóvenes del oriente de Cali. A través de programas y actividades educativas, la organización fortalece las competencias de los estudiantes en matemáticas y español. Para ello, implementa metodologías pedagógicas inspiradas en los enfoques de Paulo Freire y María Montessori.
Por otro lado, la Fundación Kilele cuenta con un protocolo de ingreso para la vinculación de nuevos participantes. Este proceso consiste en un periodo de prueba de dos semanas para los niños, niñas y adolescentes interesados en formar parte de la organización. Durante este tiempo se evalúa el compromiso e interés de los participantes y de sus familias. Teniendo en cuenta que la fundación desarrolla una estrategia denominada Escuela de Padres, orientada a fortalecer el acompañamiento familiar en el proceso formativo.
Cabe destacar que la Fundación Kilele, además de fortalecer las competencias en matemáticas y español de niños, niñas y jóvenes del oriente de Cali, desarrolla un proceso que sus integrantes denominan "rescate". Con este término hacen referencia a una labor orientada a fortalecer la identidad, la conciencia étnico-racial y el orgullo por sus raíces afrodescendientes entre niños y jóvenes de sectores vulnerables de la ciudad.
En las laderas de la comuna 18 de Cali, una organización comunitaria ha logrado convertir la educación, la cultura y el trabajo social en herramientas para transformar la realidad de decenas de niños y jóvenes. Se trata de la Fundación Pan Vivo, una iniciativa que desde 2014 trabaja en la zona de La Era con el propósito de reducir brechas sociales, fortalecer la convivencia y brindar nuevas oportunidades a las comunidades más vulnerables.
La fundación nació a partir de la experiencia de vida de su director, Andrés Felipe, quien durante su juventud estuvo expuesto a dinámicas de violencia y pandillas. Esa realidad le permitió comprender la importancia de contar con redes de apoyo. Y espacios seguros que ayuden a los jóvenes a construir proyectos de vida alejados de la delincuencia y los conflictos.
Uno de los programas más destacados de la organización es su biblioteca comunitaria.
Este espacio surgió luego de que un niño de apenas ocho años buscara ayuda para realizar sus tareas escolares. La situación llamó la atención de los integrantes de la fundación al descubrir que el menor enfrentaba dificultades académicas debido a que en su hogar no contaba con apoyo para estudiar.
Montaje realizado por 90minutos.co / Tomado de @fundacionpanvivo.
Creación de un biblioteca y su impacto en comunidad
A partir de esa experiencia se impulsó la creación de una biblioteca que hoy atiende a más de 120 niños y niñas en jornada complementaria a la escuela. Allí reciben acompañamiento pedagógico, apoyo psicosocial y participan en actividades relacionadas con la lectura, el arte y la formación integral.
Además de fortalecer las competencias académicas, la iniciativa busca contribuir a la construcción de paz dentro del territorio. Los responsables del proyecto aseguran que el trabajo educativo ha permitido fomentar valores como el respeto, la convivencia y la resolución pacífica de conflictos, aspectos fundamentales en comunidades que han enfrentado diversas problemáticas sociales.
En Cali y municipios cercanos como Jamundí y Puerto Tejada, una iniciativa social viene transformando la vida de decenas de familias a través del deporte, la solidaridad y el acompañamiento emocional. Se trata de la ‘Fundación Guerreros de Batalla’, liderada por la deportista y culturista Fran Varona, quien desde hace cuatro años trabaja junto a su equipo apoyando a niños con cáncer y en condición de discapacidad.
Asimismo, la fundación nació con el propósito de llevar esperanza a menores que enfrentan enfermedades complejas y situaciones vulnerables. Sin embargo, su labor va más allá de las actividades recreativas o deportivas. También brindan ayudas humanitarias a madres cabeza de hogar, donaciones de alimentos, pañales, ropa, juguetes y útiles escolares para familias que muchas veces no cuentan con recursos suficientes para afrontar los tratamientos médicos de sus hijos.
Uno de los aspectos más emotivos de esta iniciativa es la manera en que el deporte y la motivación emocional se convierten en herramientas de apoyo psicológico para los niños. Fran Varona, quien suele disfrazarse de “Mujer Maravilla” durante las visitas a clínicas y hospitales. Explicó que muchos menores encuentran en los superhéroes una fuente de ilusión y fortaleza para continuar luchando contra sus enfermedades.
Durante la entrevista, Varona recordó el caso de una adolescente de 14 años llamada María de los Ángeles, quien permanecía en una unidad de cuidados intensivos. La joven, al verla caracterizada como “Mujer Maravilla”, sonrió y la reconoció inmediatamente. Dos días después falleció, dejando una huella imborrable en quienes acompañaron su proceso. Para la fundación, estos momentos representan la importancia de brindar compañía y felicidad incluso en medio de las circunstancias más difíciles.
Además de apoyar a niños con cáncer y discapacidad, la organización realiza actividades comunitarias en barrios vulnerables, participa en ollas comunitarias y adelanta proyectos para construir una sede propia y crear una microempresa que permita generar empleo para madres cuidadoras.La iniciativa también busca sumar más voluntarios y donantes para ampliar su impacto social. Desde la fundación hacen un llamado a la comunidad para recordar que pequeños actos de solidaridad pueden aliviar enormes cargas y mejorar la calidad de vida de muchas familias.