Salsa

El día que Richie Ray & Bobby Cruz cambiaron la historia musical de Cali

Hace 53 años, ‘Los Durísimos’ prendieron la rumba en Cali, una ciudad que después de su presentación ya nunca volvió a ser la misma. Cuando llegaron a Cali, Richie Ray & Bobby Cruz ‘trajeron de todo’. A sus 76 años, Richie Ray sigue produciendo atrevidas musicalidades: Salsa, Jazz y Beethoven, su nuevo disco.

El día que Richie Ray & Bobby Cruz cambiaron la historia musical de Cali

Hace 53 años, ‘Los Durísimos’ prendieron la rumba en Cali, una ciudad que después de su presentación ya nunca volvió a ser la misma. Cuando llegaron a Cali, Richie Ray & Bobby Cruz ‘trajeron de todo’. A sus 76 años, Richie Ray sigue produciendo atrevidas musicalidades: Salsa, Jazz y Beethoven, su nuevo disco.

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Por: Gerardo Quintero Tello - Jefe de Redacción de 90 Minutos
Diseño: Giovanni Castro
Audio: Moisés Molina

Tú que decías
que ya no servía
oye tú que decías
que ya no salía
ahora mismito mi amigo
yo te vengo a saludar
escucha, escucha
oye sonar las trompetas
oye los cueros sonar...
Ricardo viene de frente, con su sonido bestial

Sí, es una paradoja que los pastores de la salsa hayan compuesto, tocado e interpretado un sonido tan bestial como este. Decir Richard Maldonado Morales y Roberto Cruz Ramos no significa nada. Ellos dejaron de existir hace decenas de años, solo Richie Ray & Bobby Cruz perdurarán por siempre.

Corrían los maravillosos años setenta y ‘Los Durísimos’ nos salvaron del ‘Loco’ Gustavo Quintero y sus raspas, Los Melódicos y Los Teen Ager. En adelante, Cali pertenecería a una nueva religión, al coro celestial de trompetas, piano y timbales que predicaban sus más grandes profetas musicales: Richie Ray & Bobby Cruz. ‘Los Durísimos’ armaron un ‘corrinche’, provocaron un alboroto memorable en esta ciudad, allá en la vieja Caseta Panamericana, que podía albergar a unas ocho mil personas, durante una Feria legendaria que transformaría la historia musical y cultural de la ciudad en 1968.

El escritor Medardo Arias desanda sus recuerdos y va más allá al sentenciar que la llegada de Ricardo y su orquesta partió en dos no solo la música sino la misma historia de Cali. “Para una ciudad que se caracterizaba más por tendencias musicales andinas, con orquestas venidas de las montañas del país, el reconocimiento del ritmo Caribe, en forma de Boogalo y Jala Jala lanzó la cultura de esta ciudad a una transformación honda, un carácter que permanece hasta hoy”. Ese es el efecto restaurador que Medardo le otorga a la poderosa sonoridad de Ricardo Ray, un genio de la salsa que a sus 76 años sigue siendo ese inquieto chiquillo, que ayer como hoy, se aferra al piano como cuando desde los cinco años le pronosticaban un futuro descollante en la interpretación de la música clásica.

Hace pocos días, mi amigo el escritor Umberto Valverde me invitó a participar en una entrevista con la leyenda, con el ‘hombre de los dedos de oro’, el ‘Embajador del piano’… Y fue allí, al verlo tan vital, al demostrarnos una y otra vez la magia intacta en sus manos que pensé por unos segundos que si el fútbol pudiera compararse con la música, Richie debería ser el ‘Maradona’ de la salsa. Cuando uno se refiere a este maestro de las ‘blancas y las negras’ estamos hablando de la ‘premier ligue’ de la música, la rebeldía hecha canción, el regate salsero, la sorpresa armoniosa, la profundidad musical, la sonoridad que desborda, la elegancia de los acordes, la gambeta de la descarga …

Gan Gan y Gan Gon siempre están contentos
Gan Gan y Gan Gon siempre están contentos
nacieron gemelos allá en monteadentro
nacieron gemelos allá en monteadentro

‘Gan Gan y Gan Gon’, ‘Bomba Camará’, ‘Richie’s Jala Jala’, ‘El Mulato’, ‘Sonido Bestial’ y ‘Agúzate’ hacen parte de mi genética musical, qué más da, Cali es salsa y ‘Los Durísimos’ tronaban en cada fuente de soda de los barrios populares de la ciudad en los años ochenta. Ellos, con sus acordes, deshacían cada fibra de mi torrente musical. Cómo no sentir que la sangre hierve y el pulso se acelera cuando Bobby nos cuenta que ‘el mulato está viejo y que plante no sabe tiral, pero aunque trates de criticarme verás que el mulato a la fiesta va a llegar’.

Basta escuchar los primeros acordes de ‘El Mulato’, uno de sus primeros éxitos en 1965, con esa cadencia de un piano que parece desmoronarse tecla por tecla, para comprender el ‘tsunami’ musical que se venía. Este disco es una perfecta fusión del son montuno, el bolero y la guajira cubana con el blues que sonaba en New York.
Y pensar que, como nos lo reveló el maestro Ricardo, Bobby Cruz no iba a ser el intérprete de este ‘numerito’. Cuando se formó la orquesta, Bobby tocaba el contrabajo, pero también el bajo y hasta los timbales y empezó a cantar por accidente. Sino fuera porque, como recuerda Richie, Carlitos Arroyo, el intérprete designado para grabar el disco, “se friquió”, otro sería el relato. Ante la crisis nerviosa de Arroyo (que aún debe estar maldiciendo su suerte) el dueño de la casa disquera y el gran Chivirico Dávila que tenía un timbre muy similar al de Cruz -y que habían visto a Bobby ensayar los discos porque eran composiciones suyas- le dijeron “cántalos tú” y como no había alternativa, el brioso Bobby le entró a la ‘cañona’ a los temas, sin ensayos ni preludios. La paradoja es que a Bobby no le gustó el registro de su voz y pensó que el LP sería un gran desastre, el resto de la historia ustedes ya la conocen...

El arrebato caleño

Tres años después de este lanzamiento, el 26 de diciembre de 1968, se consumó el amor eterno entre Cali y ‘Los mamitos’, como también eran conocidos. El viejo Umber, gran amigo y testigo privilegiado de aquel momento, me lo recuerda de esta manera: “Richie Ray y Bobby Cruz vinieron a Cali por casualidad, porque Tito Puente tenía la agenda llena y los recomendó. Pocos hoy pueden contar las noches de la Caseta Panamericana en 1968 y 1969: yo fui todos los días. Para mí, que sólo había visto en vivo a un mito como Pérez Prado, la presencia de Richie y Bobby fue un impacto tremendo. Su fuerza, su locura, el afecto con que se entregan en tarima, marcaron una huella”.

Y es que fue tanta la conmoción que provocó en Umberto la presencia sicodélica de Richie que por esa razón modificó el título de su primer libro de cuentos, ‘Bomba Camará’, publicado en México y que hoy es una obra de culto del barrio y la salsa caleña. Años después, ya sobre los años ochenta y con el peso del prestigio ganado por el gran perfil de Celia que escribió, acordó hacer con ellos su biografía, pero el tiempo pasó, Valverde nunca fue a Miami y perdió la oportunidad de haber construido la gran historia de los ‘reyes magos de la salsa’.


Cuando llegaron a Cali, Richie & Bobby trajeron de todo; trajeron ron, trajeron cerveza, el radio picó y para alegrar la fiesta los discos de Richie Ray. Crearon un sonido inconfundible que mezcló la música clásica aprendida por el maestro del piano y los acordes del barrio que se sumaban a la ‘guapería’ de la calle que traía encima el Bobby. Ese Bestial Sonido que compusieron a cuatro manos en 1971 fue una respuesta a todos aquellos que los criticaron por salir de ‘la gran manzana’ y regresar a Puerto Rico, en busca de las raíces y porque el mercado ‘newyorrikan’ estaba saturado. Pero también huyendo, por qué no, de todo a lo que le ‘jalaban’ en aquella época. No hay que olvidar que eran los tiempos en que Bobby reclamaba para animar la fiesta “un poco de COCA…cola.

Era una época de plena experimentación. Hace unos siete años, en otra charla que tuvimos Umberto y yo con estos ‘monstruos’ que cumplían 50 años de vida artística, Richie nos contaba, mientras cerraba sus pequeños ojos con picardía al recordar sus propias pilatunas, que cuando llegaron a Cali desde Barranquilla dentro del avión cada músico venía ‘cargado’. Era como si tratara de una alegoría a su exitoso disco porque “traían de todo”. Mientras cientos de personas se agolpaban en las afueras del aeropuerto para darles un recibimiento que los iba a sorprender, para ellos lo único importante era retrasar la entrada de la Policía que iba a hacer una ‘requisa rutinaria’. “Nos tocó arrojar todo por el baño, brother, fue tlemendo”, recordaba en medio de risas.

El mito en Cali se fue construyendo con el paso de los años. El escritor Andrés Caicedo los inmortalizó en ‘Que viva la Música’ y muchos años después, Sandro Romero y Silvia Vargas realizaron un documental brutal llamado ‘Sonido Bestial’. Una década de investigación para hacer una biografía cinematográfica de esta pareja musical que ha durado más tiempo que muchos matrimonios. “En mi caso, hacer una película sobre la historia de Ricardo Ray y Bobby Cruz era un homenaje a mi ciudad, a mi generación y a mis amigos. Es una manera de explicar las razones insólitas por las cuales un par de músicos tan lejanos se convierten en un fenómeno en una ciudad como Cali. Era, al mismo tiempo, una labor de investigación exhaustiva para encontrar las razones por las cuales Richie y Bobby se convirtieron en los genios que fueron en los años sesenta y parte de los setenta”, explicó Sandro hace nueve años durante el lanzamiento del documental.

No hay duda de que ‘Los reyes de la salsa’ sacudieron la alcurnia melódica de la intelectualidad caleña, pero antes los agudos de sus trompetas, la velocidad del piano y las descargas del timbal ya habían abrazado con su ritmo frenético los bares y grilles más populares de la ciudad. Desde el ‘Honka Monka’, en la Calle 24 con Carrera 6, hasta el Séptimo Cielo, en la Carrera Octava con Calle 28, las nuevas deidades salseras fueron construyendo sus catedrales rumberas. En ese circuito frenético del baile que era la Octava entre 34 y 26, con Nuevo Mundo, Cabo Rojeño, La Flauta, Aretama y el Infierno, Richie Ray & Bobby Cruz pegaban un palo tras otro. “Gan gan y gan gon siempre están contentos, nacieron gemelos allá en Monteadentro”, era el mantra con el que se les ‘santificaba’. Y es que ellos solo eran dos chicos pilluelos haciendo maldades allá en Monteadentro. Aquellos viejos Grilles como Escalinata, El Escondite, La Manzana, Tren Latino y Village Game fueron testigos de una pasión que encendía su llama en cada coro, en cada cambio de ritmo, en cada sorpresa musical y que se consumaba de manera singular en la pista de baile.

Un año después de su desbordante llegada a Cali, en 1969, lanzaron el disco de larga duración ‘Agúzate’, bajo el sello de Fania, Alegre Records, y allí venía incluido un tema que se convertiría en himno en la ciudad: ‘Amparo arrebato’, dedicado a una bailarina caleña que los deslumbró.

“Amparo Arrebato le llaman
Siempre que la ven pasar
Esa negra tiene fama
De Colombia a Panamá
Amparo enreda los hombres
Y los sabe controlar”

Fue tal el impacto de este ‘numerito’, que dilucidar a quién iba dedicado se convirtió en una polémica. Un mito que los mismos autores se encargaron de alentar al dejar siempre una estela de duda. ‘Hay una discusión en el barrio’ y otro amigo de la música y la rumba, Óscar Jaime Cardozo, director de Planeta Salsa, también terció en el debate. “Dos mujeres de la salsa caleña reclamaron ser el motivo de inspiración del tema. Obviamente existen argumentos de defensa del estandarte por parte de las dos amparos, sus amigos y familiares. A la bailarina Amparo Ramos Correa, hasta el día de su muerte, se le escuchó diciendo que ella era Amparo Arrebato, la original. Amparo Caicedo, sin embargo, al menos este periodista nunca supo que se pronunciara al respecto”.

Óscar Jaime profundiza el misterio y advierte que fueron los amigos de la época, bailadores y compinches de jornadas de bohemia y rumba corrida, los que han reclamado para la negra Amparo Caicedo, la inmortal interpretación. Algunos argumentos tienen que ver con que la Amparo Ramos era blanca y la Caicedo Negra o mulata y que del color de su piel justamente se desprende uno de las estrofas más coreadas: “Esa negra tiene fama de Colombia a Panamá”. Y justamente, ese viaje geográfico musical es el otro argumento de los defensores de Caicedo, pues sus amigos recuerdan que ella frecuentemente viajaba a ese país centroamericano y se encontró en varias ocasiones con ‘Los mamitos’.

En nuestro encuentro con Richie Ray, Umberto le preguntó al ‘Embajador del piano’ por esta discusión, pero el maestro mostrando que guarda la misma habilidad en sus palabras como en sus dedos eludió dilucidar el misterio y solo atinó a responder: “Cuando fuimos a Cali conocimos a Amparo Arrebato, tremenda hembrota, bailarina, tremenda personalidad, establecimos una relación con ella. Pero no solo fue eso, era la vida de noche de Cali, la rumba, el amor que le tenían, la característica de la gente, la reunión de la familia, el disfrute de la música. Fue una experiencia muy linda, que nos marcó y con el disco queríamos que la conocieran a ella, pero también a la ciudad y por eso mencionamos lugares, queríamos traer algo a la luz de lo que conocimos y que luego seguimos visitando. Cali nos ha marcado de una manera muy especial”.

La leyenda se prolongó y las dos Amparo arrebato siguieron reclamando su reinado. Para los buenos rumberos caleños eso no importó: la corona fue para ambas porque no hay que olvidar que ‘Amparo enreda a los hombres y los sabe controlar”.

En Puerto Rico la gente goza más
El jala jala sabroso de verdad
Y a todo el mundo quiere jalar pa' lla.
Que jala jala pa' vacilar
Que jala jala pa' vacilar
El jala jala pa' vacilar
El jala jala para gozar

En sus inicios Richie soñaba con dar un ‘batazo’ en el mercado americano, porque como decía medio en broma, pero también en serio, “si tú pegabas un hit en Estados Unidos ya no tenías que hacer más na’ en toda tu vida”. Pero pronto comprendió que hacer música para los ‘gringos’ no era una tarea fácil. “Les falta la sangre caliente como a nosotros”, recuerda entre sonrisas. Pero eso no fue necesario para que habitaran por derecho propio en el olimpo de la rumba nativa. Richie cuenta que cuando intentaron seguir una línea musical en inglés y lograron producir un ‘Long Play’ como ‘Nitty Gritty’, la casa disquera decidió apostarle a José Feliciano, el cantante invidente que sorprendía con ‘Light my Fire’. “Cómo éramos de compañías hermanas, entonces el número de nosotros lo fueron dejando a un lado para que no se atravesara en el ascenso de José Feliciano”.
Pero Richie, que ha sido un travieso de la rítmica, se dio sus mañas para ser siempre diferente, para no tocar como Tito Puente ni tampoco sonar como Pacheco.

“Si no llevo la contraria no puedo vivir contento,
Hay quien se conforma al ver, cómo la vida le pasa,
Sin tratar de corregir al mundo cambiarle en nada,
Más yo buscaré la forma, de ser siempre diferente,
Pa’ que no diga la gente, que Ricardo se copió
Ahora voy a buscar, a ver si la forma encuentro,
De poder entrar pa’ fuera y poder salir pa’ dentro,
Pa’ que la gente no diga que sueno cómo pacheco,
Compongo Camará Compongo Camará…”

Tal vez no haya una mejor declaración de principios que esta estrofa cantada por Bobby en ‘El Diferente’. ‘Los Durísimos’ se encargaron de crear dos sonidos fundamentales en la historia de la salsa: Jala jala y Boogaloo. “Mira, nosotros queríamos impresionar, llamar la atención, inventar algo raro, tú ‘sabe’, por eso arrancamos con Comején, pero también queríamos ser diferentes y sacamos Bomba Camará, luego vimos a un tipo que comía mucho, como bestia y, bueno, entonces nosotros decidimos tocar como bestias”, contó Bobby con ese desparpajo tan boricua que conserva.

Lo que hicieron ‘Los Mamitos’ fue construir una nueva sonoridad, tomar una línea caribeña, dejar atrás el sueño de penetrar el mundo ajeno americano, y más bien, como nos reveló Richie, tomar un poquito de aquí, sacar de allá, hacer algo diferente y tomar algunas influencias de la música clásica, el rock y el blues ‘gringo’ y dejar un legado que aún hoy se mantiene vigente.

Ricardo Ray describe de manera deliciosa la salsa afrocubana al explicar que ésta simplemente es el resultado de una exitosa fusión musical de varias culturas. Y si alguien supo de combinar, experimentar, probar y retar, fue precisamente el genio creador del ‘embajador del piano’. No solo fue el hacedor de tendencias musicales, sino que también fue el primero que se atrevió a introducir clásicos impensables como Bach o Chopin en sus composiciones salseras.

Pero también se aventuró a incursionar en la religión yoruba, beber de la santería, arrimarse a la madre África a través de su sonoridad. “Quisimos ir a nuestras raíces, a la música y a la historia de los negros cubanos que habían llegado desde África para comprender qué era lo que estábamos haciendo”, así nos describió Richie su incursión en el altar mayor de Ochún, Obatalá y Yemayá. Entonces concibió piezas magistrales, con unas descargas de timbales, piano y trompetas que no se habían escuchado antes en ‘Yo soy balalú’, ‘Lo Atare La Arache’, ‘Cabo’ e’ , ‘Cha cha huele a Changó’, ‘Babae Baba Coroco’ y ‘agúzate que te están velando’…

“Y Que Babalú me dijo a mí
Yo soy quien te está cuidando
Qué Babalú me dijo a mí yo sé quién te está velando
Y sé quién te está tirando
Pero a tí no te entra na
Yo siempre te estoy cuidando
Pa’ que no te pase na
Yo soy Babalú… ”

‘Yo soy Babalú’ se cantaba a un solo coro en aquellos ‘aquelarres’ musicales que armábamos en ‘Saturday’, en los bajos de los Cinemas, por allá en los maravillosos años ochenta; o en las audiciones nocturnas de la ‘Taberna Latina’ que organizaba el viejo Gary, al frente de la Clínica San Fernando; o en ‘Tiempo Libre’, allí donde iba muriendo la Avenida Sexta con Richard Yory programando.Y todos le cantábamos a ‘Kabiosile Changó’, en ‘Cha Cha huele a Changó’, haciéndole la segunda voz a Bobby sin saber qué carajos significaba, pero qué importaba si con esas trompetas y los timbales estábamos envueltos en un trance musical inexplicable. Y qué interesaba que estuviéramos saludando al gran orisha, a una de las grandes divinidades de la santería cubana, si lo que nosotros escuchábamos era una combinación fabulosa de voces e instrumentos que nos seducían en la pista, en la barra, en la mesa, donde estuviéramos. Y para qué saberlo si bastaba con esas descargas imponentes de Richie, la voz aguda de Bobby que parecía que se iba a reventar, las trompetas que se derretían en cada improvisación del Indio Cherokee o del gran Chaparro y nos trasladaban al África pura, a la salsa en su expresión más alta y pura.

Para sus fanáticos fue claro que ‘Los Durísimos’ continuaban en ese momento en fase experimental. Por eso no pude sustraerme a la curiosidad y le pregunté a Richie por esa incursión mística-musical y su respuesta fue como todo en él, una mezcla, un ‘traigo de todo’. “Cuando comencé a estudiar esta música (cubana) me doy cuenta de que hay un sector de gente que es pacticante de esta religión y que tiene que ver con ella. Percibí que la música cubana que se relaciona con esa religión es una música más desarrollada rítmicamente, más fundamentada, más provocadora y eso me fascinó”.

Y paradójicamente, en esa búsqueda, Ricardo Ray descubre una gente que vive su fe de otra manera, fortalecida en sus creencias, de una manera que ‘El embajador del piano’ no había visto antes y que seguramente influyó en su posterior conversión al cristianismo. “Eso me motivó, le tenía un gran respeto, no estaba metido en la Santería como muchos creían, pero reconocí el peso que eso tenía en muchas personas, el ritmo que utilizan detrás era otra cosa. Pudimos traer algo de eso a nosotros, y me fascinaba ver cómo podríamos interpretar esa música y darle nuestro toque”, nos contó Richie.

Este ‘Harry Potter’ del piano, capaz de extraer los sonidos más imponentes a ‘las blancas y las negras’, está ahora en el otoño de su vida, pero en plena creatividad. No deja de ensayar, de probar. Cuando tiene un piano al frente es un jovencito, se transforma y vuelve a ser ese pícaro chiquillo de los años sesenta que quería hacer algo diferente. Ahora es Betthoven quien lo trasnocha y un día pensó ‘por qué no unirlo al Jazz y a la salsa’. Pues el resultado de esa explosiva mezcla, que solo podría ocurrírsele a su genio musical, es la nueva producción de Ricardo Ray. “Es algo bien ‘fuelte’, diferente, distinto, pero gusta”, es lo que dice.

Cierro los ojos e imagino a ‘goldfingers’ destrozando el piano, las trompetas abiertas y desaforadas de Pedro Rafael Chaparro y ‘El Indio Cherokee’ devorándose a un público caleño delirante y a José Cándido Rodríguez sacándole fuego a los timbales mientras la voz callejera y sublime de Bobby ‘no se esconde del diablo porque él es buena gente’. Ricardo & Bobby vinieron de frente y su legado musical ya alcanza los 60 años. Aquellos que los dieron algunas vez por acabados no imaginaron que la gloria musical los santificaría en el altar mayor de los grandes soneros y que en Cali tendrían su vaticano salsero.

¡Larga vida, maestros, su Bestial Sonido está a salvo!

Temas imperdibles de Los Durísimos:

FRASES DE RICHIE RAY

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Salsa

"Mi nombre es La Palabra", entrevista con el artista cubano

Fito Foster, el artista cubano detrás de grandes éxitos como ‘Rumores’, ‘Lady’ y ‘El Tún Tún de Tu Corazón’ lanzó en Cali su libro ‘Mi Nombre es La Palabra’, en el que relata detalles de su vida y ese momento definitivo para convertirse en uno de los creadores de la salsa romántica. Historia de un trotamundos de la música que ahora tiene a Cali como su casa.

Fito Foster, el artista cubano detrás de grandes éxitos como ‘Rumores’, ‘Lady’ y ‘El Tún Tún de Tu Corazón’ lanzó en Cali su libro ‘Mi Nombre es La Palabra’, en el que relata detalles de su vida y ese momento definitivo para convertirse en uno de los creadores de la salsa romántica. Historia de un trotamundos de la música que ahora tiene a Cali como su casa.

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Por Gerardo Quintero Tello

Jefe de Redacción de 90 Minutos

Recuerdas ese disco que dice ….

“Y yo quiero que tú,
Siempre te quedes en mi corazón.
Dame tu amor, dame tu amor
Yo te doy mi amor
Yo te quiero”

O Quizás este tema te traiga muchos recuerdos …

“Hello, siéntate
Me siento tan mal por el fallo en el cual tú me has cogido
Y las lágrimas que brotan de tus ojos
Me indican el dolor que te he causado
I know i should've know better
Pero sólo puedo decirte que
I'm so sorry”

Detrás de todos estos éxitos se encuentra Fito Foster, más conocido como ‘La Palabra’, un talentoso cubano trotamundos, músico, arreglista, director y cantante que hace parte fundamental de lo que se ha conocido como la salsa romántica y que otros denominan salsa de alcoba.

‘La Palabra’ nació en el pueblo de Caimanera, provincia Oriental de Cuba. Desde muy chico se introdujo en un ambiente musical al ritmo de Hirakiri, Mozambique, Paca, Joropo, Changui y el Mozancha. El deleite principal de la radio era en aquel entonces la Orquesta Aragón, Estrellas Cubanas, Pello el Afrocan, Tataguini y Chapotin. A los once años, el entonces pequeño Robertito comezó a estudiar el piano con su abuela. Inspirado por la canción de Neno González, ‘EI Café’ se atrevió a hacer su primer arreglo musical.

En 1966, con apenas quince años y algunos estudios de música, Fito obtuvo la visa a Estados Unidos y viajó con su hermana, tía, abuela y primos a Nueva York. Casi de inmediato este inquieto chiquillo comenzó a ser reconocido por su talento para la música y rápidamente llegó a los círculos de a farándula latina de la Gran Manzana, cuando formó parte del Sexteto de Lalo y ‘La New Yorkina como pianista’. Eran tiempos tumultuosos en los Estados Unidos. La guerra de Vietnam, el movimiento hippie y la reivindicación de la comunidad afroamericana abrían un gran debate en el país. Tocando con Lalo y La New Yorkina, Fito Foster logró alternar con grupos como Richie Ray, Eddie Palmieri, y Joe Cuba. También pudo grabar su primer disco en 45 revoluciones por minutos denominado ‘Rompe Tu Pared’, que fue interpretado por Héctor Casanova.

En la capital del Valle, Fito Fóster comenzó a ser reconocido por dos temas que se volvieron referentes de la salsa romántica: ‘Rumores’ y ‘Lady’. La combinación instrumental, los solos de violines, la mezcla de la palabra hablada y los versos cantados fueron ampliamente aceptados entre los rumberos caleños. Aún hoy no hay discoteca en Cali que se quede en silencio cuando suenan estos temas que estremecen el corazón de los buenos bailadores.

Ahora Fito presenta en Cali, una ciudad que él ha convertido en su fortín musical, su libro ‘Mi nombre es la Palabra’, una suerte de memoria salsera en la que a través de una armónica prosa, Fito habla de los comienzos de la salsa romántica y las dificultades que tuvo que sortear para obtener un mínimo reconocimiento en el siempre difícil tinglado artístico.

En entrevista con el Noticiero 90 Minutos, Fito hace hincapié en sus inicios con ‘Nino Jesús’ y los arreglos de un disco que se llama ‘Todo se derrumbó’ y que determina el surgimiento de la salsa romántica, aunque él mismo reconoce que no sabía que estaba creando la salsa romántica.

En 1980 Lionel Richie causó sensación en la radio con su hit ‘Lady’ interpretado por Kenny Rogers y en la radio latina, Roberto Carlos, Camilo Sexto, Rafael y Emmanuel triunfaban con sus baladas.  ‘Todo Se Derrumbo’ fue uno de esos éxitos que llamó la atención de ‘La Palabra’ que encontró en esas letras la forma de acercarse a los salseros románticos. Bajo la influencia de las letras y melodías de las baladas empieza a experimentar con sus raíces cubanas, las baladas, y el rhythm & blues, una combinación que termina creando la salsa romántica o de alcoba, como también fue llamada.

“Yo no lo sabía, yo solo estaba transformando una balada en salsa”, explica Fóster recordando su sorpresa posterior. Al preguntarle por Noche Caliente que es la producción musical de Ray de La Paz y Lou Ramírez que muchos consideran el origen de esa salsa balada, Foster reitera que ellos con La Versalles hicieron primero su producción y que, incluso, ‘Todo se derrumbó’ también hizo parte de la producción de Ray de La Paz y Ramírez. “El mismo Ray me lo ha dicho, nos hemos encontrado y él me reconoce que nosotros fuimos los primeros”, dice Foster.

Por esa misma época, ‘La Palabra’ y ‘EI Nino Jesús’ conformaron la Orquesta Versalles, en la que Fito haría arreglos, tocaría el piano y también cantaría. Esto conjunto la rompió en Los Angeles, ciudad donde la calidad de la musicalización del grupo generó un gran ambiente entre los rumberos. El club Candilejas de Los Ángeles, El Riviera Club, de Eagle Rock, y el Marina Hotel, de Las Vegas, fueron testigos del fenómeno musical que terminó siendo la Orquesta Versalles.

Toda esta historia es la que cuenta Fito Foster o La Palabra en su libro, a través del cual busca que los amantes de la salsa conozcan los orígenes de la salsa romántica y, además, detalles de la vida de este trotamundos de la música que ahora tiene a Cali como su hogar.

Allí, en el libro ‘Mi nombre es La Palabra’, Fito cuenta detalles dolorosos de su vida, como cuando decidió marcharse a Miami y descubrió un ambiente hostil que no le permitió seguir con el ascenso meteórico que llevaba su carrera. Y no solo eso, las puertas que se cerraban, la falta de oportunidades, el marginamiento social, otras voces que se agitaban mientras ‘La Palabra’ se enmudecía lo llevaron a una de las experiencias más difíciles que pueda afrontar cualquier persona, cuando se pierde la bonita libertad.

Hoy ‘La Palabra’ recuerda esos duros momentos como una experiencia fuerte que, sin embargo, le ayudó a entender otras situaciones de la vida y a crecer como persona. Allá en la prisión, Fito recurrió a la lectura como un soporte para crecer espiritualmente y hoy siente que eso fue lo que le permitió no enloquecer en medio del encierro.

Previamente, Fito Foster nos recuerda que había dejado la música porque ya no tenía espacio, lo tenían bloqueado y no encontraba una oportunidad en el ambiente rumbero de Miami. Fue tal la decepción de Fito Foster que hay un momento en que decide abandonar la música y trabajar en algo completamente distinto. “Es allí cuando me voy a instalar hasta cable telefónico en postes y la gente me reconocía y me decía, ‘oye tú, qué haces allí montado” , cuenta hoy en medio de sonrisas un relajado Fito, que sabe que todas sus experiencias han servido para forjar un ser humano tranquilo, sereno y sencillo, que quiere llevar un mensaje a todos sus fanáticos.

El artista que nos enseñó que Lady era nuestra única ilusión, el mismo que nos confesó que se sentía tan mal por el fallo en el cual tú me has cogido, ese que cuando su disco suena en la pista hasta alcanza uno a percibir el tún tún de su corazón, prepara una nueva producción musical porque la creatividad es algo natural en este músico cubano. Ahora ‘La Palabra’ espera hacer el lanzamiento de su nuevo disco a finales de año y de nuevo lograr esa conexión mágica que siempre ha tenido con el público salsero romántico de la ciudad.

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Adiós al Señor del Bongó, Roberto Roena

El 2021 nos arrebató a otra leyenda salsera que muchas veces llenó de rumba y nostalgia los escenarios caleños. Nuestro jefe de redacción, Gerardo Quintero, preparó la siguiente crónica con la sonora partida del señor del Bongo.

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Salsa

Así fue el sepelio del Señor Bongó

Los salseros de Puerto Rico y del mundo le rindieron un gran homenaje a Roberto Roena, el director del Apollo Sound, que falleció recientemente. La hija mayor, Brenda, lo despidió con un emotivo: “Descansa en paz, papi”.

Así fue el sepelio del Señor Bongó

Los salseros de Puerto Rico y del mundo le rindieron un gran homenaje a Roberto Roena, el director del Apollo Sound, que falleció recientemente. La hija mayor, Brenda, lo despidió con un emotivo: “Descansa en paz, papi”.

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El sepelio de Roberto Roena, El Señor Bongó, fue como su propia vida: lleno de sentimiento, emotividad y música, mucha música. El  último adiós al destacado percusionista estuvo acompañado de buenos recuerdos y mucha simbología para recordar a uno de los artistas más queridos del Planeta Salsa.

Sus familiares decidieron que el velorio se llevara a cabo en Mayagüez y San Juan, Puerto Rico. Estos municipios se transformaron en la celebración de la vida de Roberto Roena Vázquez, en una ceremonia que llevó por nombre: ‘X 100 PRE ROENA, Por Siempre Sr. Bongó’.

El creador de la Apollo Sound, orquesta con la que puso a bailar a los salseros con canciones como Guaguancó del adiós, Mi desengaño, Cómo te hago entender, entre otras, fue  velado en Mayagüez, en recuerdo de su nacimiento y primeros años de infancia. La comitiva fúnebre salió de la funeraria Ehret en San Juan y recorrió la costa norte hacia Mayagüez. Allí se adelantó un recorrido por las calles principales de la ciudad Mayagüezana, incluyendo su barrio Dulces Labios. Este acto, según explicaron sus hijos, se hizo teniendo en cuenta que mucha gente humilde, fanáticos de Roena, no podían desplazarse para poder darte el último adiós.

El pasado domingo 3 de octubre, el velorio continuó en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan de Puerto Rico, simbolizando el momento en la vida de Roena en el que se mudó con su familia y se engrandeció como artista en Santurce. 

El sepelio de Roena se iba realizar en el cementerio Borinquen Memorial en Caguas, pero según indicó Andrés Waldemar Volmar Méndez, cantante del Apollo Sound y portavoz de la familia del músico, no se pudo realizar a tiempo la exhumación de un familiar, y en la mañana del pasado lunes 4 de octubre se cambió para Monte Calvario en el mismo pueblo.

La prima hermana del salsero, Bartolomei Vázquez, le agradeció a los hijos y nietos por haberlo cuidado en los últimos años. “Gracias mil porque cuando más necesita el ser humano sentirse amado y respetado, ustedes estuvieron ahí y no me lo dejaron solo... Hay que amar, respetar y querer a los suyos”, fue parte del mensaje compartido por la prima hermana que lo llamaba tío por respeto.

“Gracias mil porque cuando más necesita el ser humano sentirse amado y respetado, ustedes estuvieron ahí y no me lo dejaron solo... Hay que amar, respetar y querer a los suyos”

Los reconocidos cantantes salseros Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle. Adalberto Santiago estuvieron acompañando a la Orquesta Apollo Sound en homenaje a Roberto Roena, su director fallecido.

Una vez los trabajadores del Campo Santo pusieron el ataúd sobre la tumba, lo fueron cubriendo de flores. La hija mayor, Brenda, lo despidió con un emotivo: “Descansa en paz, papi”.