Los accidentes sexuales son más comunes de lo que la gente cree, aunque la mayoría prefiere tenerlos en silencio, antes que quedar en ridículo frente a los demás.
Quien diga que nunca ha pasado un sustito o se ha quedado enredado en medio de un roce o dejó algún accesorio en casa ajena o mejor aún, señas del baño mojado después de pasar un buen rato, está mintiendo.
Por esa misma razón, si usted aún no ha caído en este juego y quiere hacer de su faena una verdadera entrega, aquí están los siete accidentes más comunes para que usted pueda prevenirlos.
1. Ser descubiertos en el acto:Uno de los accidentes más comunes es cuando una pareja escoge algún lugar público erróneamente con tal de aumentar la adrenalina y es sorprendido por cualquier extraño, o peor aún por un conocido.
2. Romper la cama:Es tan normal que las parejas se dejen llevar por la fogosidad y descubran nuevos movimientos que después de unos cuantos agites lleguen a ser el borde de la locura o de tu propia cama. Para esto tiene dos opciones: a) Sigue en el acto y se lamenta después; b) Se detiene y se lamenta igual.
3. Una noche maniática y un cuerpo ardido:A veces las parejas quieren cambiar su estilo de tener siempre una relación en una cama. Es aquí donde aparecen otros espacios como las escaleras, la cocina, el baño o una piscina donde por querer ser contorsionistas haciendo maravillas, alguno de los dos termina ya sea con la espaldadoblada, un morado o un mal tiraje de piernas o caderas.
4. Romperropas:Se entiende que a veces uno se deje llevar por la emoción y que ésta controle la mente, pero hay que medir un poco la fuerza y el apetito, para después no tener que pasar penas en el momento de volverse a vestir y darse cuenta de no tener los botones completos, un rasguño en tu ropa interior o que el cierre de tu pantalón se quede atascado.
5. ¡Aja bandido(a), te Pillé!Generalmente cuando buscas un lugar para esconderte y sencillamente ser infiel, lo peor que puede pasar es que te encuentres en el lugar menos pensado con alguien y te descubra en los malos pasos. Si lo ocurrido sucede antes, se te acaba la pasión; si es después, la conciencia te jugara una doble jugada, no te dejará tranquilo y te hará confesar.
6. Aretes y collares letales:Las joyas aunque tienen la intensión de volver a la mujer más bella, en el momento erótico un aro muy aparatoso o un collar muy largo puede enredarse con facilidad en cualquier protuberancia humana, y el dolor o en el peor de los casos, la sangre puede hasta hacerte llorar.
7. Llamadas inapropiadas:No hay nada más “mata pasiones” que una llamada en el momento más carnal, sobre todo si la persona quien te está llamando es la mamá de uno rastreando tus pasos o tu ex novia preguntando ¿que estás haciendo? o tu jefe preguntando por tu ausencia.












