En un mundo que no se detiene, detenerse a respirar puede ser un acto de salud. La meditación, práctica milenaria que cobra fuerza en la vida moderna, se posiciona como una herramienta clave para el bienestar mental y emocional.
En el espacio Vida Sana, de 90 Minutos, se exploró su importancia junto a Carlos Augusto Albán, más conocido como Tuto Albán, quien ha dedicado años a promover esta práctica en Colombia.
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Aunque es periodista de formación, su acercamiento a la meditación surgió tras atravesar múltiples crisis personales.
En su búsqueda de equilibrio, encontró en esta disciplina una forma de reconectar consigo mismo. "Meditar es medicar", cita Albán, para resumir el poder sanador que ha descubierto en el silencio y la introspección.
La meditación, explica, consiste en vivir el presente con plena conciencia de los sentidos: lo que sentimos, olemos, escuchamos y somos. Estar aquí y ahora reduce la ansiedad y permite desligarse de las preocupaciones del pasado o del futuro.
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Existen múltiples formas de meditar
En países como Tailandia, incluso hay literatura que describe más de 40 métodos distintos. Algunas de las más conocidas incluyen:
- La meditación guiada, el mindfulness (atención plena).
- La meditación de chakras (centrada en la energía corporal).
- La meditación activa, que se practica en movimiento.
La clave está en elegir la que mejor se adapte al estado físico y emocional del momento.
Más allá de técnicas, lo esencial es crear el hábito. Albán advierte que muchas veces se busca el bienestar afuera —en objetos, fiestas o estímulos—, cuando el verdadero cambio se encuentra al mirar hacia adentro.
Meditar no solo sirve para calmar la mente en el instante, sino para cultivar herramientas que impactan todo lo que viene después. Convertirla en un ritual cotidiano es parte de ese proceso.
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Las recomendaciones de 'Tuto'
Para comenzar, recomienda acondicionar un espacio tranquilo en casa, usar un cojín, sentarse con comodidad, cerrar los ojos y enfocar la atención en la respiración.
No se necesita mucho tiempo, bastan cinco o diez minutos al día para empezar a notar resultados. "Así como nos cepillamos los dientes, deberíamos meditar a diario para limpiar la mente", sugiere.
Estudios respaldan los efectos positivos en el cerebro y el sistema celular que hacen quince minutos de meditación, ya que pueden equivaler a varias horas de sueño.
La práctica también facilita una reconexión profunda con el cuerpo, permitiendo ser conscientes de sensaciones que suelen pasar desapercibidas. Desde el peso de los pies hasta el roce de una prenda, la atención plena devuelve al cuerpo su protagonismo como vehículo de energía vital.
Para quienes desean iniciarse, las opciones son diversas: meditaciones guiadas disponibles en línea, sesiones presenciales o prácticas individuales en casa.
La clave está en la disposición y en mantener la constancia. Consultar con personas con experiencia y leer sobre el tema también puede ser de gran ayuda.
Además de calmar la mente, la meditación puede potenciar la creatividad, activar zonas del cuerpo poco exploradas y convertirse en un soporte emocional, especialmente relevante en un país que avanza en el reconocimiento de la salud mental como un derecho.
Albán resalta que una vida saludable se construye sobre cuatro pilares: "meditación, contemplación, oración y servicio". Integrar estos elementos puede llevarnos a vivir de forma más equilibrada. Incluso afirma que "la meditación puede ayudar a sanar enfermedades a través de la energía que se genera al respirar conscientemente".
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