Aunque muchos no lo sepan, los perros también pueden sufrir de diabetes, una enfermedad endocrina que afecta a uno de cada 300 pacientes, según explicó la médica veterinaria Viviana Torres en Mascotas 90.
Justamente, esta condición se caracteriza por un incremento en los niveles de azúcar en la sangre, lo cual genera diversos síntomas que pueden pasar desapercibidos si no se presta atención al comportamiento del animal.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Entre los signos más comunes de la diabetes en perros se encuentran el aumento de la sed y la frecuencia urinaria, un apetito voraz acompañado de una pérdida de peso repentina, así como la aparición de opacidades en los ojos. Asimismo, Viviana Torres advirtió que esta enfermedad suele presentarse con mayor frecuencia en perros con sobrepeso, por lo que es vital llevar un control del peso corporal desde temprana edad.

La herencia también es vital en los procesos con la enfermedad
Aunque la predisposición genética juega un papel importante, los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio también pueden desencadenar esta patología. Razas como el schnauzer, el poodle y el samoyedo son más propensas a desarrollarla. Por ello, la especialista recomendó una dieta rica en fibra, baja en grasas y acompañada de actividad física regular.
Lea además: ¿Qué hacer si se encuentra un caracol africano? por nada del mundo lo toque
El tratamiento varía según el tipo de diabetes. En la tipo 1, que es insulinodependiente, el cuerpo no produce insulina, por lo que se requiere la aplicación de inyecciones dos veces al día.
Por su parte, en la tipo 2, el organismo produce insulina, pero no sabe cómo utilizarla correctamente, por lo que el manejo es distinto. En ambos casos, el tratamiento debe complementarse con una dieta adecuada y controles médicos continuos.


Rastreo de síntomas: vital para identificar la diabetes en perros
Para Viviana Torres, el diagnóstico puede ser desafiante para los propietarios, ya que requiere una disciplina estricta, desde el control de glucosa hasta el cambio de hábitos. Aun así, enfatiza que:
“el 50 % del tratamiento lo hace el médico veterinario, pero el otro 50 % es responsabilidad del dueño”.
Además, subrayó que realizar exámenes de sangre al menos una vez al año es clave para detectar cualquier anomalía de forma temprana.
Finalmente, la experta concluyó que prevenir la diabetes es posible si se promueven hábitos saludables en los animales desde el inicio. Un perro activo, con una dieta equilibrada y controles médicos regulares, tiene muchas más posibilidades de vivir una vida larga y saludable.
Sigue nuestras redes sociales:













