En el corazón del Valle del Cauca, una familia encontró en el chontaduro, fruto emblemático de la región, una oportunidad para innovar y emprender. Lo que comenzó como una tradición familiar de consumo local se convirtió en un negocio con visión empresarial, que hoy impulsa el desarrollo económico y cultural de su comunidad.
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El emprendimiento, reconocido por su compromiso con los productos naturales, ha transformado el chontaduro en una gama de alimentos saludables y deliciosos: mermeladas, arepas, conservas, ensaladas y hasta bebidas energéticas.
Asimismo, Chonta Plaza es rescata el valor de este fruto, dándole un nuevo lugar en la mesa de los colombianos y promoviendo su consumo más allá de los límites regionales.
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Además de generar empleo y oportunidades en su comunidad, este proyecto busca revalorizar el chontaduro como símbolo de orgullo vallecaucano. Para sus fundadores, no se trata solo de vender un producto, sino de contar una historia de tradición, esfuerzo y amor por la tierra.
Con cada presentación, llevan un pedazo del Valle del Cauca a los hogares del país y, poco a poco, al mundo.
Su marca, conocida en Cali y municipios cercanos, ha logrado abrirse paso gracias al sabor auténtico y al respaldo de los consumidores que apuestan por la producción local. Este emprendimiento demuestra que cuando la pasión se combina con el conocimiento y la innovación, los frutos del campo pueden convertirse en motores de progreso y esperanza para toda una región. Por ende, Chonta Plaza le apuesta a la preservación:
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