Columnas

Lo queremos todo gratis, todo fácil

La universidad pública no solo necesita más recursos, también requiere una renovación de sus líderes y de sus modelos de gestión educativa y administrativa. Estamos viviendo una revolución 4.0, y parece que los “camaradas” no se dan por enterados.

Lo queremos todo gratis, todo fácil

La universidad pública no solo necesita más recursos, también requiere una renovación de sus líderes y de sus modelos de gestión educativa y administrativa. Estamos viviendo una revolución 4.0, y parece que los “camaradas” no se dan por enterados.

Compartir

Así de fácil, así de claro, eso de ganarse las cosas hechas a pulso, ser legal, no aplaudir las andanzas y réditos obtenidos por aquellos que se la dan de vivo bobo, es una cosa que parece ser reservada para muy pocos en nuestro País.

Cuando se leen los distintos argumentos que exponen quienes apoyan las marchas a favor de la Universidad Pública, jamás te encuentras ni uno solo cuestionando el papel que tienen aquellos que lideran dichas instituciones.

La universidad debe ser un polo de investigación, desarrollo e innovación, más no un refugio de unos cuantos vándalos, traficantes y eternos estudiantes, como claramente se evidencia, para no ir muy lejos, en la Universidad del Valle.

Soy egresado de economía y MBA de la Univalle así que me anticipo con ello a quienes vayan a querer criticarme, por no estar de acuerdo con los métodos que se utilizan por parte de los estudiantes para hacer sus reclamaciones.

Exigen y exigen más y más presupuesto, pero rara vez (por no decir nunca), he visto protesta alguna en contra de aquellos estudiantes eternos que matriculan una que otra materia, para dedicarse a reclutar “compañeros” que se unan “a la causa estudiantil”, promocionando/fomentando el camino de la violencia, las papas bombas, los bloqueos, los grafitis, los daños a estaciones y/o buses del MIO, o a dedicarse al microtráfico al interior de la Universidad.

Vea también: 

https://90minutos.co/colombia-peor-escenario-posible-hermes-ruiz-30-05-2018/

Es increíble que siga la permisividad por parte de las directivas con la todavía existencia del “Aeropuerto” al interior de la sede de Meléndez. Es inaudito que los directivos no sean responsables solidarios de los daños y perjuicios incalculables que generan los mismos encapuchados de siempre en cada toma que les da la gana de hacer. Es inconcebible que permitan que eternos estudiantes le quiten cupo y con ello la oportunidad a aquellos que realmente merecen estudiar en Univalle.

Cuando exigen y exigen al gobierno actual, se les olvida que esto no es un tema que se le pueda imputar en exclusiva, toda vez que esta es una crisis que viene arrastrándose desde hace muchos años atrás.

Cuando exigen más y más presupuesto, deberían también exigirles a los directivos de las universidades cuáles han sido sus resultados a la hora de salir a conseguir recursos asociados de consultorías, presentación/liderazgo de proyectos, aprovechamiento de investigaciones/patentes, y para no extenderme mucho, exigir resultados en materia de enamoramiento de egresados para que devuelvan/aporten al futuro de quienes ahora se benefician de estudiar en dichas universidades públicas.

Gestionar no es solo dedicarse a ejecutar un presupuesto, o salir en La FM con Vicky Dávila dando lecciones, o hacerse el de la vista gorda con los negocios ambulantes al interior de la misma universidad donde venden software y/o películas piratas, es también untarse y demostrar que con liderazgo las universidades públicas pueden y deben ser un polo de atracción y seducción de las mejores prácticas para que estudiantes, empresarios y administraciones locales/gubernamentales, quieran unirse y ser un jugador activo con la universidad pública.

Gastar es muy fácil, gestionar y demostrar un verdadero liderazgo constructivo es muy difícil.  En esto creo firmemente que hay MUCHO por exigirle a los directivos al frente de las universidades públicas.

Más plata para la educación pública, claro que sí.

Más plata para la salud pública, claro que sí.

Más exigencia, resultados tangibles, visión y transparencia para quienes están al frente de las universidades públicas, TAMBIÉN.

En el País del Sagrado Corazón lo que no debemos seguir fomentando es el todo gratis, todo fácil.

Los profesores deben ser mejor pagados, por supuesto que sí…..se van a dejar evaluar y si no cumplen con los estándares sacar, parece que no.

Los rectores de las universidades públicas van a ser medidos solo por gastar/ejecutar un presupuesto, o también se les van a exigir resultados en materia de patentes, consecución de recursos, exigencia de legalidad, no seguir con el cuento de tener la universidad como un sitio vetado para la policía, me sospecho que no

He sido un firme creyente que nada justifica una medida de hecho, así como también creo firmemente que cualquier reclamo que se haga por dicho conducto pierde total validez.

La universidad pública no solo necesita más recursos, también requiere una renovación de sus líderes y de sus modelos de gestión educativa y administrativa. Estamos viviendo una revolución 4.0, y parece que los “camaradas” no se dan por enterados.

 

Hermes Ruiz

@hermesruizrinco

Le puede interesar: 

https://90minutos.co/politicos-los-mismos-con-las-mismas-06-02-2018/

Lee más noticias

Columnas

Los desafíos para Colombia en el 2022

Los colombianos nos enfrentamos a múltiples desafíos de orden económico, social y político en el año 2022.

Los desafíos para Colombia en el 2022
Especial para 90minutos.co

Los colombianos nos enfrentamos a múltiples desafíos de orden económico, social y político en el año 2022.

Compartir

Con la pandemia sin superar y los problemas económicos y sociales que ha profundizado, el 2022 se plantea para los colombianos como un año de grandes retos. Basta con decir que, en el mundo, el Covid 19 viene cobrando la vida de más de 50.000 personas por semana y que en lo corrido del 2021 más de 3,3 millones de personas perdieron la vida a causa del virus, más muertes que por el VIH, la malaria y la tuberculosis juntas en 2020.

Si bien desde el Gobierno se ha hecho un buen manejo de la crisis sanitaria y se avanza en el proceso de vacunación, un factor clave para superar la pandemia, los colombianos nos enfrentamos a múltiples desafíos de orden económico, social y político.

Artículo relacionado

Uno de ellos es la necesidad de hacer una reforma estructural a la salud en donde se priorice la salud pública y la atención primaria, para que haya una atención integral continua y sin barreras donde el centro del sistema sea el paciente. En ese sentido, es necesario eliminar la posición dominante de las EPS respecto a los otros actores del sistema, para que por medio de redes integrales de servicios se logre una atención con oportunidad y calidad.

De otra parte, aunque el país registró en el año que termina un buen comportamiento en la reactivación económica, es necesario desarrollar programas de empleo público, el fortalecimiento del tejido empresarial, el apoyo a las microempresas y la promoción de actividades con mayor valor agregado como las manufacturas, agroindustria o el turismo.

Artículo relacionado

También es fundamental apoyar el sector agrícola y el desarrollo rural. Se debe priorizar al campesino y al campo brindándoles reconocimiento y protección a través de la optimización de sus condiciones de mercado, la distribución de sus productos y el fortalecimiento de sus mecanismos asociativos. Además, se debe mejorar la infraestructura y el entorno empresarial del campo y fortalecer el comercio nacional e internacional. Esto permitirá atacar los principales problemas que impiden la generación de sueños y bienestar de la ciudadanía: el desempleo y la informalidad.

Pero no solamente debemos enfocarnos en el crecimiento económico, sino también en la distribución de la riqueza para disminuir las brechas sociales y las desigualdades que existen entre las regiones, como también entre hombres y mujeres o con los jóvenes, en aspectos como el acceso a la educación y al empleo.

Artículo relacionado

Hemos hablado de reactivación económica y desarrollo, pero este debe ser sostenible, priorizando acciones que permitan la disminución en el uso de combustibles fósiles y la conservación y uso racional de los recursos naturales.

Lea también: Transformación digital, una oportunidad para las Mipymes

No menos importante resulta privilegiar la sociedad del conocimiento, invirtiendo más recursos para la ciencia, la investigación, la innovación y las tecnologías, que nos pongan a la altura de los desafíos de un mundo globalizado.

Artículo relacionado

Pero este año los colombianos tenemos además una cita crucial con la democracia: las elecciones para el Congreso, en marzo y para elegir el nuevo presidente de la República, en mayo. Frente a estos dos acontecimientos los colombianos necesitamos superar el clima político de polarización, el discurso de odio y de los extremos que no contribuyen a combatir las grandes brechas de desigualdad e injusticia social, que nos aquejan. Por el contrario, hace falta el diálogo franco y la determinación para trabajar unidos por una misma causa, por el bienestar de la gente, sobre todo, por la que está en las regiones más apartadas y olvidadas.

Artículo relacionado

Por eso, desde el partido de la Unión por la Gente, vamos a aspirar al Congreso, basados en tres principios democráticos: la transformación social, la seguridad y la paz. Somos un partido de centro que, en el marco de una política dinámica, escucha y construye soluciones, en el que la comunidad, la gente y su bienestar sean la prioridad.

A su vez, conformamos el Equipo por Colombia, una coalición de centro, que buscará alcanzar la presidencia del país. Vamos a presentar propuestas que surjan del diálogo ciudadano y lograr así las transformaciones sociales, económicas y ambientales que necesita nuestro país. Esto nos va a permitir, en este nuevo año, comenzar a derrotar la pobreza y desigualdad existentes, generando más y mejores empleos, que nos permita tener esa Colombia justa y equitativa que todos soñamos. Sin duda, son grandes desafíos que valen la pena asumir.

Otra columna:

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales:

Lee más noticias

Columnas

La inseguridad en Cali, una prioridad nacional

Cali queda en medio de una dinámica de ilegalidad impulsada por el crimen trasnacional que se aprovecha de las condiciones que ofrece la ciudad.

La inseguridad en Cali, una prioridad nacional

Cali queda en medio de una dinámica de ilegalidad impulsada por el crimen trasnacional que se aprovecha de las condiciones que ofrece la ciudad.

Compartir

El año 2022 llegó con una alerta temprana de la Defensoría del Pueblo, que advierte de  los riesgos que corren los habitantes de 21 de las 22 comunas y de los 15 corregimientos de Cali y que pone de manifiesto la incidencia de estructuras armadas y de grupos criminales organizados que han elegido a la ciudad como un centro de operaciones, con las implicaciones que eso conlleva. Aumento de los homicidios en 2021, extorsiones y una reorganización de las fuerzas de los grupos ilegales, en particular en estos dos años que lleva la pandemia, nublan el panorama y hacen vulnerables a los habitantes de Cali.

Nuestra ciudad está en medio de un corredor estratégico del narcotráfico, que se extiende desde la zona montañosa de Nariño, Cauca y sur del Valle hasta el Pacífico, desde donde salen las drogas hacia mercados internacionales. Adicionalmente, es un corredor por donde circulan armas y se desarrollan otras economías ilegales, quedando así Cali en medio de una dinámica de ilegalidad impulsada por el crimen trasnacional que se aprovecha de las condiciones que ofrece la ciudad. No en vano es la urbe más grande de toda la región y ofrece más condiciones para servir de centro de operaciones y de residencia de integrantes de estos grupos y estructuras criminales.

Artículo relacionado

En 2021, como uno de los efectos colaterales del Paro, en Cali vivimos un aumento de los homicidios y se rompieron algunos récords que no se veían desde hace una década, incluso. El semestre de enero a junio del año pasado fue el más violento desde 2017 y los meses de mayo, junio, julio, agosto y octubre fueron los más violentos desde 2014. Hacía cinco años no se llegaba a más de 1200 homicidios en un año y eso habla del reto en seguridad que enfrenta Cali.

Lea también: EMCALI, una prioridad

Con el ataque a la Policía a principios de enero, además de los sucesos ocurridos en zona rural de Jamundí y en otras zonas del departamento, queda claro que la amenaza a la seguridad es un asunto nacional, que tiene especial presión sobre Cali. El deterioro del ambiente de seguridad, como bien lo registra la alerta temprana, exige una respuesta de las autoridades en todos los niveles del Estado, desde el nacional hasta el local y en nuestra ciudad, que sufre con mayor fuerza los efectos de este fenómeno, necesitamos mayor y mejor liderazgo. La inseguridad en Cali y la región debe ser una prioridad nacional, es un asunto que trasciende a lo local.

Artículo relacionado

Darle prioridad a la seguridad, articularse armónicamente con el Gobierno Nacional y con el gobierno departamental, asignar los recursos necesarios y mantener una relación fluida con las agencias de seguridad son elementos fundamentales para enfrentar la amenaza. La ausencia deliberada del alcalde el fin de semana del ataque terrorista a la Policía y en el consejo de seguridad que se llevó a cabo luego de este hecho, nos deja preocupaciones sobre el interés de esta Administración alrededor de la seguridad de los caleños. La amenaza es seria y esperamos que en el gobierno del 'Pacto por la Vida', la defensa de los derechos humanos y de la integridad de los caleños hagan parte de sus principales prioridades.

En Cali queremos vivir seguros y tranquilos. No hay que escatimar esfuerzos para lograrlo.

Otra columna:

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales:

Lee más noticias

Columnas

Colegio Bilingüe público para Cali

Por ahora, Cali no cuenta con una política pública de bilingüismo. La anterior administración la formuló, pero no fue aprobada.

Colegio Bilingüe público para Cali
Especial para 90minutos.co

Por ahora, Cali no cuenta con una política pública de bilingüismo. La anterior administración la formuló, pero no fue aprobada.

Compartir

De las 350 instituciones educativas oficiales de Cali, ninguna es completamente bilingüe. Son al menos 337 mil niños que están perdiendo la posibilidad de graduarse con un conocimiento superior del inglés o cualquier otra lengua extranjera. Las 10 instituciones que brindan esta posibilidad en Cali son privadas.

Le puede interesar: ¡Cali está lista para intervenciones urbanísticas con luz!

Es necesario empezar con una transición a la institución pública bilingüe y reconocer los caminos que se pueden abrir. La tasa de bilingüismo en Bogotá, por ejemplo, es de casi 95 personas por cada mil habitantes, lo que ha posibilitado la llegada de empresas tercerizadoras de servicios, call centers y otras posibilidades de empleo. Los sectores de Tecnologías de la Información (IT) y tercerización de servicios (BPO) le aportan a Bogotá cerca de 315 mil empleos, que equivalen a más del 7 % de las plazas de trabajo que genera la ciudad.

A Cali no le ha llegado este momento porque su tasa de bilingüismo es mucho más baja, de 58.64 personas por cada mil habitantes. Sumando lo mencionado con el potencial eco turístico de la ciudad y actividades de avistamiento de aves, los clúster de la salud y el deporte, no solo deberíamos establecer una educación pública bilingüe, sino graduar a los jóvenes con técnicos comerciales y formación en turismo certificados por el SENA. Hay como aprovecharlo. En los últimos diez años, han llegado a la ciudad 59 proyectos empresariales de estos sectores, de diferentes países, con inversiones que superan los $38 millones de dólares, y han generado 8.900 empleos directos y formales.

Artículo relacionado

Este es un proceso importante, que requerirá empezar por un solo colegio y luego replicar el modelo en varias instituciones más, habiendo aprendido lecciones. Tomemos un colegio insignia como el Antonio José Camacho o el Santa Librada y empecemos. En Madrid, España, comenzaron este proceso hace unos 17 años y hoy, uno de cada tres niños de la ciudad está escolarizado bajo esta modalidad. Barranquilla ya empezó, y tienen el primer colegio público bilingüe del país, el Instituto Técnico Bilingüe Jorge Nicolás Abello, que ha empezado a dar frutos.

Por ahora, Cali no cuenta con una política pública de bilingüismo. La anterior administración la formuló, pero no fue aprobada. La administración actual revivió el compromiso pero no hay recursos ni mecanismos efectivos para hacer de esta política una realidad. Siento que estaremos desaprovechando el tiempo si no avanzamos en este aspecto educativo. Corremos el riesgo de desmotivar la generación de empresas y los alcances internacionales de muchos emprendimientos.

Artículo relacionado

Sigue nuestras redes sociales: