Cientos de migrantes varados en la frontera sur de México, pidieron este martes al Gobierno de Claudia Sheinbaum que dialogue con el próximo presidente estadounidense, Donald Trump. Esto ante las nuevas políticas que implementará al iniciar su mandato, para que les permita llegar a aquel país.
“Lo que pedimos al Gobierno mexicano (es que) hable con el presidente Donald Trump que va agarrar (asumir) la Presidencia y puedan aceptarnos como personas migrantes”
Dijo a EFE Gabriel Arroyo Aponte, migrante de Colombia.
El indocumentado señaló que, pese a que Trump ha asegurado que los migrantes son delincuentes, la realidad es que el mayor propósito de quienes buscan llegar a Estados Unidos es sacar a sus familias adelante.
Por ello, pidió que se les brinde seguridad para poder llegar a la Ciudad de México, ya que en Tapachula, Chiapas, no hay fuentes de trabajo. La ciudad está saturada de familias que duermen en situaciones inhumanas sin respetar los derechos humanos de las personas.
Los migrantes habían previsto una marcha que saldría de la estación migratoria Siglo XXI, con el objetivo de conmemorar el Día Internacional del Migrante, sin embargo, la movilización se canceló debido a las fuertes lluvias que se presentaron esta tarde.
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Peticiones de indocumentados que se encuentran en la frontera con EE.UU
Carlos Larios, un migrante de Venezuela, dijo que nadie quiere a las personas ilegales, pero insistió en que los indocumentados van a Estados Unidos con el sueño de prestar sus servicios como obreros para ayudar a sus familias de la manera que se pueda, mejor si es de forma legal.
“Todos queremos que cuando llegue un presidente ponga bien económicamente (al país) y fluya (...) (Donald Trump) (...) está diciendo (que) hay muchas personas que están haciendo mal (pero) se debe cumplir con las leyes”, enfatizó.
Larios llegó hace unas semanas a Tapachula y comenzó a tramitar su cita CBP One hace apenas siete días, aunque espera poder llegar a los Estados Unidos antes del mes de enero cuando cambien las leyes para los migrantes, según ha amenazado el próximo mandatario Donald Trump.
Bryan Douglas Velázquez, migrante de Guatemala, señaló que están pidiendo a la presidenta Claudia Sheinbaum que les ayude con seguridad y alimentos, porque los migrantes están a punto de dejar la frontera sur, la cual se ha vuelto la más peligrosa en los últimos meses.
“Nos han robado, a veces nos golpean, han violado a muchas mujeres, le pedimos al Gobierno de México que nos ponga seguridad, como la Guardia Nacional, Protección Civil, la Policía estatal, que no nos dejen solos en ningún momento”.
Exigió.
Inseguridad en la frontera México - EE.UU
La frontera sur de México se consolidó en octubre como la zona más insegura del país, pues casi el 92 % de sus habitantes perciben inseguridad en medio de la violencia del crimen organizado, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Aunque la detención de personas indocumentadas en la frontera con Estados Unidos ha decrecido, México registró un récord de más de 712.000 migrantes irregulares a través del país en el primer semestre del año, una subida del 193 % interanual.
Pese a las malas condiciones climatológicas, miles de migrantes planean salir la madrugada de este miércoles en una nueva caravana desde Tapachula hacia la Ciudad de México, ya que muchos llevan meses esperando un trámite o una cita de CBP One que se ha retrasado.
En un año en el que se espera una cifra récord de migrantes que cruzarán el Darién en su travesía hacia EE.UU., las autoridades de Colombia y Panamá "no los están protegiendo ni asistiendo", ni tampoco investigan los abusos de que son víctimas; señala Human Rights Watch (HRW) en un informe publicado este miércoles.
"Colombia y Panamá pueden y deben hacer más para proteger esos derechos; así como los de las comunidades locales que han sufrido años de abandono estatal".
Juanita Goebertus, directora de HRW para las Américas.
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Crisis migratoria en El Darién
El informe 'Abandonados en la selva: Protección y asistencia para migrantes y solicitantes de asilo en el tapón del Darién'; es el segundo de una serie de documentos de HRW sobre la densa selva que se ha convertido en el paso para miles de migrantes que buscan un futuro mejor o huir de la violencia.
En sus visitas a la frontera entre Colombia y Panamá, HRW ha constatado que los esfuerzos para garantizar el acceso a alimentación, agua y servicios básicos de salud son insuficientes; lo que afecta los derechos tanto de los migrantes como de las comunidades locales que han sido marginadas por años y sufren con altos índices de pobreza y falta de oportunidades.
Los delitos contra migrantes en el Darién, incluyendo constantes casos de violencia sexual, "normalmente no son investigados ni castigados", recoge el informe.
Más de medio millón de personas cruzaron el Darién en 2023, incluyendo 113.000 menores de edad; y el gran número de migrantes que atravesaron esa selva entre enero y febrero de 2024 apunta a que este año sean más de 700.000.
¿Quiénes cruzan el Darién?
La dura travesía por esta selva llena de peligros, naturales y humanos, la emprenden sobre todo venezolanos, haitianos y ecuatorianos; pero también personas de otros continentes como Asia y África.
Más de 1.300 personas han denunciado ante Médicos Sin Fronteras (MSF) haber sufrido violencia sexual entre abril 2021 y enero 2024, pero es posible que las cifras reales sean aún mayores. Sin embargo, entre enero de 2021 y diciembre de 2023, la Procuraduría de Panamá informó que sólo sabía de 285 víctimas de violencia sexual.
Además, "decenas, si no cientos, de personas han perdido la vida o han desaparecido".
En un caso documentado por HRW en octubre de 2022, una pareja venezolana emprendió el viaje con sus tres hijos y, en medio de la ardua caminata, un desconocido se ofreció a llevar a su hijo de seis años para acelerar el viaje, y adelantó al grupo.
Cuando los alcanzaron a la mañana siguiente, el hombre les dijo que su hijo se había ahogado al cruzar el río. Las autoridades tardaron ocho días en iniciar la búsqueda e Interpol emitió una alerta por su desaparición más de un mes después. Hasta la fecha, el niño sigue desaparecido.
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Llamado de atención a dos países
La ONG lamenta que Colombia "carece de una estrategia clara para garantizar los derechos de las personas migrantes que cruzan", que se suma a "la escasa presencia estatal en la región", dejándolos en manos de grupos armados como la banda paramilitar el Clan del Golfo; que en los últimos años además del narcotráfico se ha involucrado en el tráfico de migrantes.
El Gobierno panameño aplica una estrategia de "flujo controlado" centrada en "restringir el movimiento de estas personas dentro de Panamá y asegurar que lleguen rápidamente a Costa Rica, en lugar de atender sus necesidades o garantizar que puedan solicitar refugio".
HRW llamó a ambos países a nombrar a un alto funcionario o asesor encargado de la respuesta a la crisis humanitaria, que también permita la coordinación entre autoridades.
El documento también cuestiona la decisión del Gobierno de Panamá de suspender el trabajo de MSF en el país:
"Restringir el trabajo de MSF es exactamente lo contrario a lo que se necesita para abordar la situación en el Tapón del Darién".
Afirmó Goebertus en el estudio.
Esta es una crisis que "exige un esfuerzo más amplio de toda la región", por lo que "gobiernos latinoamericanos y de EE.UU., deberían revertir las medidas que están impidiendo el acceso a refugio y que llevan a las personas a cruzar lugares peligrosos como el Darién".
"No deberían dejar solos a Colombia y a Panamá frente a los desafíos del Tapón del Darién".
Concluyó Goebertus.
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