La adopción en Colombia está regulada por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y seis Instituciones Autorizadas para el Desarrollo del Programa de Adopción (IAPAS). Para adoptar, los solicitantes deben cumplir con una serie de requisitos legales, técnicos y psicológicos que buscan garantizar un entorno estable para los menores.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Según cifras del ICBF, actualmente hay más de 6.450 niñas, niños y adolescentes en condición de adoptabilidad. Aunque cada año cientos de familias se postulan para adoptar, el proceso es riguroso, debido a la evaluación que se realiza a las familias para garantizar el bienestar del menor.
Tres familias estuvieron dispuestas a contarnos los motivos de por qué decidieron adoptar y cómo fue el proceso. Aunque las motivaciones pueden variar, detrás de cada decisión de adopción hay una historia profundamente humana marcada por el amor, la esperanza y el deseo de construir un hogar. Estas familias compartieron con nosotros sus razones para adoptar y cómo vivieron este proceso.
“Este niño nos sembró la semillita de querer ser mamás”: La historia de Pamela y Lisbeth.
Pamela y Lisbeth han sido pareja por más de diez años, pero una situación inesperada cambiaría el rumbo de sus vidas. Una de ellas nos cuenta que tiene una prima cercana que dirige un hogar sustituto en la ciudad de Pereira. Fue allí donde ambas conocieron a un niño de ocho años, quien despertó en ellas el deseo profundo de convertirse en madres.
”Oye, ¿tú quieres ser mi mamá? Es que cuando ya estamos grandes nadie nos quiere”

Aunque el niño que despertó en ellas el deseo de ser madres siguió un camino diferente, su breve paso por sus vidas dejó una huella imborrable. Hoy, Pamela y Lisbeth celebran la llegada de su hijo como la mayor bendición. Entre risas, tareas escolares y tardes de fútbol, reafirman cada día que es el amor; y no los lazos de sangre, lo que realmente construye una familia.
Lea también: Mujeres líderes y equidad: clave para el éxito de las empresas en Colombia
”Cuando llevábamos 18 años de relación, decidimos ser papás”: Mauricio y Moisés, los retos detrás de la adopción
Mauricio y Moisés llevan 25 años juntos como pareja. Un día tomaron la decisión de convertirse en padres. Aunque sabían que el camino no sería fácil, iniciaron un proceso de gestación subrogada, un acuerdo legal y médico en el que una mujer se embaraza y da a luz a un bebé para otra persona o pareja con la intención de criar al niño.
Ellos aseguran que invirtieron una suma considerable en el proceso, pero lamentablemente, a los dos meses de gestación, se perdió el embarazo de gemelos. Esta dolorosa experiencia los llevó a replantear su camino hacia la paternidad, y fue entonces cuando comenzaron a contemplar la opción de la adopción.
"Uno romantiza mucho la adopción, pensando que uno puede escoger qué color de pelo, que color de ojos y eso es mentira”.
Moisés Zeigen.
Aunque la esperanza y el deseo de muchas familias por brindarle un hogar a un niño siguen intactos, el proceso de adopción no es tan sencillo como parece. Los estigmas y prejuicios hacia los niños, niñas y adolescentes en espera de una familia, sumados al largo tiempo de espera, la dedicación que exige el proceso y las situaciones de estrés que deben afrontarse, hacen de este camino sea complejo.
”A mí me dio una crisis existencial, donde dije no, ya estoy muy viejo, ya no quiero, yo iba a mandar la carta de renuncia al proceso”.
Mauricio Mira.

Hoy, Mauricio y Moisés saben que cada paso, cada espera y cada desafío valieron la pena. Su historia demuestra que la paternidad no siempre llega de la forma en que uno la imagina, pero cuando llega, transforma vidas para siempre. No solo lograron formar una familia, sino que también probaron que el amor, la paciencia y la convicción pueden superar cualquier obstáculo. Ahora disfrutan plenamente de su vida junto a su hija, a quien aman profundamente y por quien darían todo, con la esperanza de verla crecer como una mujer fuerte, libre e independiente.
“Yo creo que el interés del ICBF realmente es que las familias se conformen exitosamente, es un proceso muy bonito porque te hace darte cuenta de que realmente quieres ser papá”
Contó Mauricio Mira.
Tras una pérdida irreparable, Viviana y James eligieron volver a amar a través de la adopción
Viviana y James han compartido su vida durante más de 25 años. Su historia es de esas que se construyen con amor, complicidad y sueños compartidos. Sin embargo, en octubre de 2022, el rumbo de sus vidas cambió para siempre: perdieron a su único hijo, un joven de 19 años lleno de vida, alegría y esperanza.
El vacío que dejó su hijo era inmenso. Viviana y James sabían que nadie podría reemplazarlo, pero también sentían que aún tenían mucho amor por dar. La idea de adoptar llegó como un susurro al corazón, una posibilidad que, con el tiempo, se transformó en una certeza.
“Quedamos en el limbo, desorientados, como que algo faltaba. Sentimos que fue una señal celestial que nos llevó a tomar la decisión de adoptar.”
Dice Viviana Valencia

El proceso fue largo y emocionalmente exigente. Llenaron formularios, asistieron a entrevistas y sesiones de terapia, leyeron libros, vieron documentales sobre adopción y se prepararon con dedicación para iniciar una nueva etapa en sus vidas. El deseo de adoptar no es una decisión que se toma de un día para otro; implica una profunda reflexión y el compromiso de cumplir con numerosos requisitos para garantizarle al menor una vida digna, protegida y llena de amor.
"Es un proceso que consideramos muy transparente y muy importante en cuanto a los tiempos que nos tocó esperar, valió la pena”.
Viviana Valencia.
Hoy, Viviana y James viven una nueva etapa junto a su hija, una niña que ha llenado su hogar de vida, risas y esperanza. Juegan, pintan y aprenden juntos cada día, redescubriendo el mundo a través de sus ojos curiosos. Su casa, que antes guardaba un silencio profundo, ahora vibra con alegría y con esos pequeños grandes momentos que les recuerdan que el amor siempre encuentra la forma de hacerse presente.
“Para mí es un regalito de parte de él, siempre se lo digo a mi esposa”.
James.
La importancia del apoyo emocional, preparación para la adopción y las vivencias de primera infancia
La adopción no es solo un proceso jurídico; implica un camino profundo de reconstrucción afectiva. Cada niño o niña trae consigo una historia que debe ser comprendida con sensibilidad. Por eso, el acompañamiento terapéutico, la formación de quienes adoptan y las experiencias vividas en los primeros años de vida resultan esenciales para construir vínculos sanos y duraderos. Por eso, María del Socorro Salazar, arte-terapeuta, nos habló sobre el valor de este proceso de acompañamiento.
“¿Qué se encuentra una pareja cuando va a adoptar? Los momentos más difíciles para enfrentar son esos prejuicios sociales, ¿Será que el niño viene con mañas, traen adicciones o problemas, vienen del hambre o qué sabrán ellos del afecto?
Maria del Socorro Salazar.
El proceso de adopción es un verdadero reto emocional. La preparación, el acompañamiento terapéutico y la comprensión de las vivencias en la primera infancia son claves para construir un vínculo sólido y seguro. La terapeuta María del Socorro, insiste en que antes de centrarse únicamente en el bienestar emocional del niño, los padres deben hacer un trabajo personal y emocional que les permita afrontar las etapas del proceso, desde la espera hasta la adaptación del niño, niña o adolescente al hogar, con mayor consciencia y estabilidad.
Además, aclara que muchas de las conductas que pueden parecer rebeldía o ingratitud de los niños, son en realidad manifestaciones de sus experiencias pasadas. Sin embargo, con acompañamiento, comprensión y apoyo emocional, esas conductas pueden transformarse y dar paso a una relación de confianza y afecto genuino.
¿Cómo funciona el proceso de adopción y qué requisitos se deben seguir?
Conozca cómo funciona la adopción en el país, quiénes pueden adoptar, a quiénes se puede adoptar, y las etapas clave en este proceso:
¿Quiénes pueden adoptar?
Pueden adoptar personas solteras, parejas heteroparentales, parejas del mismo sexo, cónyuges o compañeros permanentes con al menos dos años de convivencia, ya sean colombianos o extranjeros. El requisito básico es tener más de 25 años, ser plenamente capaz y demostrar idoneidad física, mental, moral y social para ofrecer una familia adecuada.
¿Quiénes pueden ser adoptados?
La ley establece condiciones específicas bajo las cuales un niño, niña o adolescente es considerado adoptable. Estos son los casos permitidos:
- Niñas, niños o adolescentes menores de 18 años con declaratoria de adoptabilidad.
- Niñas, niños o adolescentes menores de 18 años, que han sido entregados por sus representantes legales a través del consentimiento.
- Niñas, niños o adolescentes menores de 18 años, cuya adoptabilidad haya sido autorizada por el defensor de familia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) cuando el niño carezca de representante legal.
Tres etapas clave en el proceso de adopción
El proceso de adopción en Colombia se divide en tres etapas:
- Una etapa administrativa en la cual la familia solicitante presenta formalmente su voluntad de adoptar, aporta los documentos y las certificaciones requeridas, participa en la preparación para la adopción, se somete a una amplia y rigurosa evaluación por parte de un equipo psicosocial y finalmente un comité experto otorga o no la idoneidad para la Adopción.
- Una etapa judicial en la cual un juez determina que el niño, la niña o el adolescente es hijo de sus padres adoptivos en todos los términos de la ley.
- La etapa de seguimiento, en la que se constatan las condiciones idóneas del entorno del menor de edad.
Adoptar es gratuito y definitivo
A diferencia de lo que muchos creen, los trámites ante el ICBF son totalmente gratuitos. Además, la adopción en Colombia es irrevocable: una vez concretada, el niño o niña se convierte legalmente en hijo o hija del adoptante, con todos los derechos que esto implica.
¿Quiere saber más sobre el proceso?
Consulte el sitio web del ICBF https://www.icbf.gov.co/adopciones/proceso-de-adopcion o acérquese a una de las seis IAPAS autorizadas en Colombia.
Redactado por Juliana Moreno Morillo, Laura Sofía Victoria Sapuy y Laura Sofía Ceballos, Taller UAO - 90 Minutos.
Sigue nuestras redes sociales:







