¿Qué es la pubalgia? Dolencia que afecta el estilo de vida, ¡la sufren mucho los atletas!
Antonio Tamayo Cuéllar
Montaje realizado por 90minutos.co
La pubalgia es una lesión que afecta con frecuencia a deportistas, pero también puede presentarse en personas que no practican actividad física de alto impacto. Este trastorno se caracteriza por un dolor persistente en la zona del pubis, específicamente donde se unen los músculos abdominales y los aductores (parte interna del muslo).
Aunque suele asociarse al fútbol, atletismo o deportes que requieren cambios bruscos de dirección, también puede aparecer en personas con esfuerzos repetitivos, malas posturas o debilidad muscular en el área core.
Asimismo, la fisioterapeuta Mónica Julieth Marín, señala que la pubalgia se desarrolla cuando existe una sobrecarga o tensión excesiva en la región abdominal o en los músculos de la pelvis. Además los problemas posturales también tienen responsabilidad en esta lesión.
Por ende, provoca inflamación y dolor persistente. Incluso, atletas y mujeres embarazadas padecen este tipo de dolencias más frecuentemente.
Entre los síntomas más comunes se encuentran la molestia al caminar, levantarse, subir escaleras o realizar actividades cotidianas. En algunos casos, el dolor puede irradiarse hacia la parte baja del abdomen, la ingle o los muslos, lo que dificulta movimientos básicos.
Esta lesión no solo afecta el rendimiento deportivo, sino también el estilo de vida de quien la padece.
“También infiere en todas las actividades de la vida diaria que ejerce el ser humano como tal (…) por ende, puede restringir la participación en cualquier espacio”. Precisa Lina Marcela Conde, terapeuta ocupacional.
Ya que actividades rutinarias como agacharse, trabajar de pie durante mucho tiempo, cargar peso o incluso dormir pueden convertirse en experiencias incómodas y dolorosas.
Así lo puntualiza la especialista Marín, quien además precisa que las relaciones sexuales pueden verse afectadas durante la etapa de dolencias:
“Los músculos están en un lugar donde también está situado el suelo pélvico y puede llegar a generar muchas molestias al tener relaciones sexuales (…) hay personas que notan que duele o arde la ingle durante el coito por la misma inflamación”.
Además, si no se trata a tiempo, la pubalgia puede volverse crónica, limitando la movilidad y afectando el bienestar emocional, debido a la frustración que genera la disminución de la actividad física y el dolor constante.
Ahora bien, es importante puntualizar que sí existe tratamiento:
“Se clasifica por varias etapas, por ejemplo, la fase aguda que son las primeras semanas y el objetivo principal es disminuir el dolor y la inflamación”. Explica Marín.
Es importante esclarecer que todo proceso de salud debe estar monitoreado y consultado con un especialista en el tema. Por ende, la fisioterapeuta Mónica Julieth Marín continúa:
“Antinflamatorios, reposo relativo, crioterapia”.
Tomado de Unsplash.
Siguiente fase del dolor
En la etapa subaguda, el objetivo es recuperar la movilidad, ya que el dolor no está tan presente.
“Y la fuerza muscular; sin que se presente dolor. Por lo menos estiramientos suaves o mesoterapia”.
Los especialistas recomiendan prevenir esta lesión manteniendo una adecuada higiene postural, fortaleciendo los músculos abdominales y pélvicos, y realizando calentamientos apropiados antes de cualquier actividad física. Asimismo, escuchar el cuerpo es clave: el dolor repetitivo no debe ignorarse.