La dismorfia corporal es un trastorno de salud mental que altera la percepción que una persona tiene de su apariencia física, llevándola a identificar defectos que pueden ser mínimos o incluso inexistentes.
Aunque es una condición poco visibilizada, especialistas advierten que su impacto puede afectar profundamente la autoestima, las relaciones sociales y la calidad de vida.
Únete a nuestro canal de WhatsApp + ¡Síguenos en Google News!
De acuerdo con una revisión científica publicada en 2025, la dismorfia corporal tiene una prevalencia del 17 % en la población general, con una mayor incidencia en mujeres que en hombres. El estudio también señala que Latinoamérica registra las tasas más altas de este trastorno en comparación con otras regiones del mundo.

Lea también: Mitos sobre la alopecia: experta brinda recomendaciones y despeja dudas
Un trastorno silencioso que impacta la salud
Las personas que lo padecen suelen desarrollar una preocupación constante por aspectos específicos de su cuerpo, lo que puede generar conductas repetitivas como mirarse frecuentemente al espejo, intentar ocultar ciertas partes de su apariencia o buscar cambios físicos de manera obsesiva.
Una joven que vivió esta situación relató que, a pesar de haber alcanzado un peso muy bajo, seguía percibiéndose con sobrepeso.
''Recuerdo que un profesor de educación física me hizo un comentario que me impactó profundamente. Me dijo que a los hombres no les gustaban las mujeres demasiado delgadas''.
Recordó Mariana Oñoso, persona que padeció dismorfia.


¿Cómo puede impactar en la vida cotidiana?
Los especialistas explican que este trastorno afecta diferentes dimensiones de la vida. Además de deteriorar la autoestima, puede provocar aislamiento social, inseguridad y dificultades en el ámbito académico, laboral y personal.
''Las personas muchas veces evitan exponerse por miedo a ser juzgadas. Si no tienen confianza en sí mismas, pueden pensar que los demás las ven de la misma forma negativa en que ellas se perciben''.
Explicó la psicóloga Yurany Soto.
Lea también: Salud bucal infantil: hábitos clave para cuidar los dientes de los niños
Por otro lado, el médico Edgar Elías Fuenmayor menciona que las consecuencias también pueden reflejarse en la salud física. En los casos más severos, la preocupación excesiva por la imagen corporal puede estar asociada a trastornos de la conducta alimentaria, provocando complicaciones como desnutrición, alteraciones en los niveles de sodio y potasio, problemas digestivos e incluso hospitalizaciones.
''En urgencias generalmente vemos las consecuencias: esofagitis, desnutrición severa y trastornos hidroelectrolíticos. En consulta externa es donde con mayor frecuencia logramos identificar el problema de fondo''
Enfatizó.
Por otro lado, un estudio relacionado con la salud mental realizado por la Universidad Santiago de Cali en 2024 encontró que, entre pacientes diagnosticados con trastornos mentales, al menos uno de cada 50 presentaba síntomas relacionados con la dismorfia corporal.
Los expertos insisten en la importancia de reconocer las señales de alerta y buscar apoyo profesional de manera oportuna. La detección temprana puede contribuir a mejorar la salud mental de quienes enfrentan este trastorno, especialmente entre los jóvenes, quienes constituyen uno de los grupos más vulnerables frente a las presiones sociales y los estándares de belleza.
Sigue nuestras redes sociales:

















