La práctica regular de ejercicio físico es esencial para mantener una buena salud y fortalecer el sistema inmunológico. Sin embargo, cuando se está atravesando por una gripa o resfriado, es crucial evaluar si es conveniente continuar con la rutina de ejercicios o si es preferible tomar un descanso para permitir una recuperación adecuada.
Ahora bien, una guía comúnmente utilizada para determinar si es seguro ejercitarse durante una enfermedad es la "prueba del cuello". Esta sugiere que si los síntomas se limitan a la zona por encima del cuello, como congestión nasal, estornudos o dolor de garganta leve, es posible realizar actividad física de baja intensidad, como caminar o practicar yoga suave.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
De igual manera, estas actividades pueden incluso ayudar a aliviar la congestión nasal y mejorar el estado de ánimo.
Por otro lado, si los síntomas se presentan por debajo del cuello, como congestión en el pecho, tos persistente, malestar estomacal, fiebre, fatiga o dolores musculares generalizados, es recomendable abstenerse de hacer ejercicio.
Asimismo, en estos casos, el cuerpo necesita descansar para combatir la infección de manera efectiva.
Lea además: Esta práctica común podría incrementar el riesgo de insomnio, según estudio


Riesgos de ejercitarse con gripa
Intentar "sudar una gripa” mediante ejercicio intenso es una estrategia desaconsejada. El Dr. Sebastián Tamayo, profesor de ciencias de la salud y el ejercicio, advierte que esto puede empeorar los síntomas y prolongar la duración de la enfermedad.
A su vez, el ejercicio vigoroso durante una infección puede aumentar la temperatura corporal y deshidratar el organismo, “lo que podría intensificar los síntomas y retrasar la recuperación”, puntualiza el doctor Tamayo.

Impacto en el sistema inmunológico del deporte con gripa
El ejercicio moderado regular puede fortalecer el sistema inmunológico y reducir el riesgo de infecciones respiratorias. Sin embargo, durante una enfermedad activa, especialmente si se presentan síntomas significativos, el ejercicio intenso puede tener el efecto contrario, debilitando las defensas del cuerpo y aumentando la susceptibilidad a complicaciones.
Lea también: ¿Qué es un TAC cerebral y qué precauciones se deberían tener?
Recomendaciones para la recuperación de gripa
Una vez que los síntomas hayan disminuido y la fiebre haya desaparecido, es aconsejable reanudar la actividad física de manera gradual. Comenzar con ejercicios de baja intensidad y aumentar progresivamente según la tolerancia puede ayudar a evitar recaídas y permitir que el cuerpo se adapte nuevamente al esfuerzo físico. Por ende, el deporte con gripa es una medida que hay que tener en cuenta.
Sigue nuestras redes sociales:















