Cada 22 de septiembre se celebra el Día Mundial del Rinoceronte, una oportunidad para revisar cuán cerca está esta emblemática especie de la extinción. Según datos recientes de la International Rhino Foundation (IRF) recopilados hasta 2024, la situación para la mayoría de las cinco especies de rinoceronte es crítica.
A principios del siglo XX había aproximadamente 500.000 rinocerontes en libertad; para 1970 ese número ya se había reducido a unos 70.000. Hoy, la población mundial de rinocerontes se estima en cerca de 28.000 individuos.
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Cuatro de las cinco especies se encuentran en peligro de extinción, y tres de ellas están catalogadas como “en peligro crítico”: el rinoceronte de Sumatra (Dicerorhinus sumatrensis), el rinoceronte de Java (Rhinoceros sondaicus) y el rinoceronte negro (Diceros bicornis) son los más amenazados.

Más especies de rinocerontes en peligro
El rinoceronte indio (Rhinoceros unicornis) es una excepción relativa: clasificado como vulnerable, ha mostrado algunos signos de recuperación gracias a programas de conservación en India y Nepal, aunque sigue enfrentando amenazas fuertes.
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Por su parte, la especie con mayor número de ejemplares es el rinoceronte blanco (Ceratotherium simum), con unos 17.464 individuos repartidos en 11 países africanos. Pese a ello, su subespecie del norte se considera “funcionalmente extinta”, ya que sólo quedan dos hembras vivas.
Las amenazas principales siguen siendo la caza furtiva para el comercio del cuerno (muy valorado en usos medicinales tradicionales y ornamentales), la pérdida y fragmentación de hábitat, así como la presión de especies invasoras en algunos territorios.
Aunque la situación luce alarmante, varios proyectos de conservación han logrado avances: protección legal más firme, patrullajes, reservas especializadas y esfuerzos comunitarios que ayudan a sostener y, en algunos casos, recuperar poblaciones.
Sin embargo, los especialistas advierten que los progresos son frágiles y que cualquier retroceso en los esfuerzos podría poner en riesgo irreparable a estas especies que, una vez perdidas, no se pueden recuperar.

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