Detrás de cada perro rescatado hay una historia marcada por el abandono, la violencia o la indiferencia. Sin embargo, la adopción responsable se ha convertido en una poderosa herramienta de transformación, no solo para los animales, sino también para las personas que deciden abrirles las puertas de su hogar.
Así lo demuestra el trabajo articulado entre la Fundación de Pelos y el centro de educación y rehabilitación canina Chipc, presentado en el programa Mascotas 90.
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Según explicó Juan David Uribe, CEO de la Fundación de Pelos, el proceso inicia con la atención de casos de maltrato o abandono.
Asimismo, los animales son trasladados a clínicas veterinarias donde reciben un chequeo médico completo para descartar enfermedades y estabilizar su salud. Pero la recuperación no se queda solo en lo físico. Muchos de estos perros llegan con profundas secuelas emocionales que dificultan su adopción.
Es ahí donde entra el trabajo de Chirly, psicóloga canina y CEO de Chipc, quien lidera la rehabilitación emocional de los animales. A través de procesos progresivos de confianza, socialización y educación, los perros aprenden a relacionarse nuevamente con humanos y otros animales.
Algunos incluso se convierten en “profeludos”, perros que ayudan en la educación y rehabilitación de otros caninos rescatados.
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Algunas historias de animales de compañía que fueron adoptados
Uno de los casos más destacados es el de Simón, un perro entrenado como asistente psiquiátrico. Simón acompaña a una joven con fobia social al campus universitario y la ayuda a manejar crisis de ansiedad mediante contacto físico y presencia calmante. Este ejemplo demuestra que, más allá de la raza, el carácter y la personalidad del animal son clave para determinar si puede cumplir un rol de apoyo emocional o terapéutico.
El programa también dejó un llamado claro a la conciencia ciudadana, especialmente en temporadas como Navidad. Regalar mascotas sin evaluar la responsabilidad y el tiempo que requieren suele derivar en abandono meses después. “Un perro no es un obsequio, es un compromiso de largo plazo”, enfatizaron los expertos.
Finalmente, la Fundación de Pelos invitó a la comunidad a apoyar la adopción responsable, ya que no solo salva animales: también construye vínculos, sana heridas emocionales y genera una sociedad más empática y consciente.
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