La salud del cerebro depende múltiples factores, sin embargo la alimentación continúa siendo uno de los más importantes para cuidar este importante organo.
En ese sentido, expertos en nutrición destacan que una dieta equilibrada puede contribuir al buen funcionamiento de las neuronas, mejorar la concentración y ayudar a prevenir el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento.
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Entre los nutrientes más relevantes para el cerebro se encuentran las proteínas, los carbohidratos y las grasas saludables.
En suma, estos componentes aportan la energía y los elementos necesarios para el adecuado funcionamiento del sistema nervioso y los procesos cognitivos.
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Por su parte, de acuerdo al llamado de especialistas, alimentos como frutos secos, nueces y semillas aportan minerales esenciales como magnesio y zinc, relacionados con funciones neurológicas y de memoria.
"El consumo de nutrientes como proteínas, carbohidratos y grasas de buena calidad pueden cuidar la salud de tus neuronas, como frutos secos, nueces y semillas ricas en magnesio y zinc, frutas y verduras ricas en vitaminas, antioxidantes" afirmó Sebastián Gallego Caicedo, Nutricionista y Dietista.
El ejercicio y el descanso también son claves para cuidar el cerebro
Asimismo, especialistas también recomiendan incluir pescados como salmón, sardina, trucha y bacalao, reconocidos por su contenido de ácidos grasos omega 3, nutrientes asociados con la salud cerebral y el rendimiento cognitivo.
De igual manera, bebidas como el café y el té verde pueden favorecer la concentración y el estado de alerta cuando se consumen de manera moderada.
Además de la alimentación, algunos complementos nutricionales como la creatina, el omega 3 y la L-teanina resultan beneficiosos para la función cerebral.
"Suplementos o complementos nutricionales como la creatina, el omega 3 o la L-teanina que acompañados con la práctica de actividad física, ejercicio de fuerza y un buen descanso tienen la capacidad de disminuir el riesgo de presentar enfermedades neurodegenerativas" expresó Sebastián Gallego Caicedo, Nutricionista y Dietista.
Sin embargo, su consumo debe estar acompañado de hábitos saludables y, de ser necesario, de orientación profesional.
Por otra parte, la actividad física regular, especialmente los ejercicios de fuerza, juega un papel fundamental en la salud del cerebro.
Finalmente, la combinación de una alimentación saludable, ejercicios y descanso puede contribuir a mantener las funciones cognitivas y reducir el riesgo de enfermedades neurodegenerativas.












