Esto dicen los expertos sobre reutilizar el aceite de cocina: ¿ahorro o riesgo para la salud?
Maria Jose Mendez
Exclusiva para 90minutos.co
En muchas cocinas del país, se utiliza el aceite para la preparación de platos tradicionales como las empanadas, los buñuelos o los chicharrones. Sin embargo, frente al alza en los precios del aceite de cocina, cada vez son más las personas que optan por reutilizarlo, sin tener del todo claro cuántas veces puede hacerse sin poner en riesgo la salud.
A primera vista, un aceite que aún luce dorado y sin mal olor puede parecer “en buenas condiciones”, pero los cambios más preocupantes no siempre son visibles. De hecho, el verdadero peligro está en lo que ocurre a nivel químico cada vez que este líquido se calienta.
Según un estudio publicado por National Geographic,el calor repetido genera una transformación en los ácidos grasos del aceite. Además, los residuos que sueltan los alimentos al freírse provocan un deterioro acelerado del líquido, alterando su composición y liberando sustancias potencialmente dañinas.
“Cada producto que fríes libera componentes al aceite. Si no filtras ni enfrías correctamente, su calidad se deteriora muy rápido”, advierte la revista científica.
Tomado de Unsplash.
¿Hay un número exacto de reutilizaciones?
La respuesta corta es no. El número de veces que puede reutilizarse el aceite depende de varias condiciones:
No sobrepasar los 190 °C al freír, ya que temperaturas por encima de 200 °C aceleran la descomposición del aceite.
Evitar freír alimentos con alto contenido de agua como carnes, mariscos o productos empanizados, pues degradan más rápido el aceite.
Estar atentos a cambios visibles como un color muy oscuro, partículas flotantes o un olor rancio. Son señales claras de que es hora de desecharlo.
¿Cómo hacerlo de forma segura?
Para quienes deciden reutilizar el aceite, seguir algunos pasos básicos puede marcar la diferencia entre una práctica segura y una riesgosa:
Dejar que el aceite se enfríe completamente antes de manipularlo.
Filtrarlo con cuidado para eliminar restos de comida.
No usar el fondo del recipiente, donde se acumulan impurezas.
Guardar el aceite limpio en frascos de vidrio o metal, bien tapados y alejados de la luz.
Usarlo máximo dos o tres veces, siempre observando su estado visual y olfativo.
En ambientes profesionales, algunos cocineros utilizan instrumentos que miden la acidez del aceite y advierten mediante cambios de color cuándo ya no es seguro usarlo. En casa, aunque no se cuente con estos dispositivos, seguir buenas prácticas puede prevenir riesgos innecesarios.