Las supersticiones forman parte del tejido cultural de muchas sociedades: “Las supersticiones pueden clasificarse, señala la Enciclopedia Británica como religiosas, culturales o personales”.
Sin embargo, no hay evidencia científica que las valide, sirven para dar sentido a lo incierto, al miedo o al azar. Ya que muchas de estas conductas se deben a otros factores, incluso creencias culturales y hasta religiosas.
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De igual manera, en la actualidad algunas de estas supersticiones se siguen presentando y tienen impacto en la rutina de muchas personas. No obstante, algunas personas desconocen de sus orígenes, por ende, aquí hay algunas, las cuales consultó National Geographic, medio de comunicación investigativo:
Tocar madera
La costumbre de tocar madera para alejar la mala suerte es muy extendida. Según el libro Dictionary of English Folklore, una de las referencias más antiguas data de 1805.
Se cree que proviene de juegos infantiles del siglo XIX (como “Tiggy Touchwood”), donde tocar un árbol o estructura de madera simbolizaba librarse de ser “pillado”, lo que luego derivó en la idea de protección.
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Gatos negros traen mala suerte
La superstición que rodea a los gatos negros tiene raíces profundas: en el Antiguo Egipto eran venerados, pero en Europa medieval (siglo XV) se vincularon con brujería, demonios y la peste, especialmente en el contexto de las cacerías de brujas.
Esta visión negativa se extendió a América en el siglo XVIII, consolidándose como símbolo de mal augurio. Según precisó la revista National Geographic.

Romper un espejo = siete años de mala suerte
Esta creencia tiene entre 2.000 y 2.700 años de antigüedad. En la Antigua Grecia y luego el Imperio Romano se pensaba que las imágenes reflejadas tenían poderes, y que romper un espejo era un acto grave.
Asimismo, los romanos inventaron la idea de que el “cuerpo se renovaba” cada siete años, de allí el período de siete años de “mala suerte”.

Cruzar los dedos para tener suerte
El gesto de cruzar los dedos se remonta tanto a rituales paganos como a prácticas cristianas. Originalmente, dos personas cruzaban sus índices como protección mágica. Además, los primeros cristianos perseguidos lo utilizaban como señal de la cruz.
Hoy lo usamos casi sin pensar, pero tiene raíces de protección simbólica.
Por ende, estos son algunos de las supersticiones más conocidas y cuyo origen es sorprendente, ya que está intrincadamente vinculada a las distintas culturas y la manera como vemos el planeta e incluso vivimos.
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