Nueve personas fueron asesinadas en la zona rural del Bajo Calima, en el distrito de Buenaventura, Valle del Cauca. Así lo confirmó Leonardo González Perafán, director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), en entrevista exclusiva con 90 Minutos.
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Según información preliminar, se trataría de un presunto ajuste de cuentas al interior del Frente Jaime Martínez, perteneciente al Estado Mayor Central de las disidencias de las FARC. El hecho aún no ha sido tipificado oficialmente como masacre, pues las autoridades intentan determinar si las víctimas murieron en estado de indefensión o durante un combate.
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“Lastimosamente su supimos el día de ayer del homicidio de nueve personas que fueron asesinadas en el Bajo Calama .Al parecer, debido a una presunta disputa interna en la estructura eh del Frente Jaime Martínez”
Leonardo González Perafán, director del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz)
La fuerza pública apenas logra ingresar a la zona, de difícil acceso. Mientras tanto, la comunidad vive en angustia, confinada, y bajo el temor constante que imponen estos grupos armados ilegales.
Además del Frente Jaime Martínez, en el Bajo Calima hay presencia de bandas como Los Chotas y Los Espartanos. La situación es tan grave que ya se habla de múltiples desplazamientos y vulneraciones a derechos humanos.
El Valle del Cauca atraviesa uno de los momentos más complejos en materia de seguridad. Solo en lo que va del 2025, ya se han registrado dos masacres y cinco asesinatos de líderes sociales. Si se confirma que las víctimas del Bajo Calima murieron en estado de indefensión, esta sería la tercera masacre del año en el departamento.
“Esto demuestra el abandono estructural del Estado. Se necesita una intervención integral, no solo fuerza pública”
concluyó González.
Mientras tanto, las comunidades siguen atrapadas entre el silencio, el miedo y la ausencia institucional. El llamado es urgente: el Bajo Calima necesita más que presencia militar. Necesita vida digna, justicia y paz.
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