En Quinamayó, corregimiento afro de Jamundí, la Navidad no se celebra en diciembre sino en febrero.
Más de 150 años después de su origen en el siglo XIX, el Niño Dios Negro en Quinamayó, sigue siendo símbolo de fé, identidad y resistencia cultural.
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En ese sentido, la tradición nació en tiempos de esclavitud, cuando los ancestros de las comunidades afrocolombianas no podían conmemorar libremente el nacimiento de Jesús.
Por otro lado, la celebración del Niño Dios Negro se conmemora 40 días después del 25 de diciembre
Es ese contexto, esta fecha coincide al María completar su dieta posterior a su parto de Jesús.
Los cantos y danzas de Jugas como memoria de resistencia
Asimismo, al sol de hoy, la procesión se acompaña con cantos y bailes de 'La Juga', un ritmo autóctono de las comunidades del sur del Valle y norte del Cauca.
En el trascurrir de la conmemoración y adoración, la voz del cantor mantiene viva la memoria de un pueblo que convirtió la fe en libertad y la danza con los pies casi que arrastrados en la tierra recuerda a sus ancestros con los grilletes en los tobillos, quienes lucharon hasta lograr su emancipación.
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"Como nuestros ancestros no podían celebrar la navidad en diciembre, pasado el tiempo en febrero teníamos ya un tiempo de descanso y allí nace la celebración del Niño Dios Negro en Quinamayó" explicó Gustavo Lasso, Cantor 'Loma Alta' de Quinamayó.
Los cantos de Juga, como 'el canto del niño bonito' son siempre alusivos al nacimiento del Niño Dios Negro y a las vivencias que existen en sus pueblos.
"A lo largo de los años, desde nuestros abuelos, hemos preservado esta tradición hasta ahora. Poderle cantar y adorar al Niño Dios Negro, para mí, desde mi corazón me produce mucha felicidad". Afirmó con entusiasmo Angie Sofia Balanta, Danzadora del baile de La Juga.
"Para mí La Juga significa tradición viva. El recuerdo de mis ancestros, que lucharon desde hace muchos años por la liberación" mencionó con alegría Juan Arboleda, Danzador del baile de La Juga
"Ser cantor es la alegría más grande que me ha dado Dios, también Rosamelia Rodríguez quien interpretó estás lindas canciones fue la que me enseño arraigarme en ellas" expresó Álvaro Isajar, cantor 'Loma Alta' de Quinamayó.
Bebidas ancestrales en la adoración Niño Dios Negro en Quinamayó Jamundí
El Pipilongo es la planta simbólica de las comidas de los pueblos del Pacífico y en este pueblo del sur del Valle la convirtieron en una majestuosa bebida.
Es una planta tipo arbusto con sabor similar a la pimienta, de aspecto parecido a la vainilla.
Durante la celebración y adoración al Niño Dios Negro en Quinamayó, Jamundí, podemos apreciar bebidas como la Chicha de Pipilongo, Viche de Pipilongo o incluso una bebida tipo coctel con esta misma planta.
"Es una planta que funciona como un ingrediente que se le echa a la comida. Nosotros quisimos innovar y hacer una mezcla y sacar la chicha de Pipilongo, para hacer esa ancestralidad, que con nuestros productos de aquí de Quinamayó se puede hacer bebidas tradicionales" comentó Fabiana Zapata, emprendedora de bebidas ancestrales.
Después de más de un siglo, los pueblos afros del norte del Cauca y sur del Valle mantienen viva la memoria de sus ancestros.
"La llevo en la sangre porque desde niña conozca estas fiestas y debo seguir trasmitiendo a través de mis hijos y nietos" expresó Estelia Ramos, matrona de Quinamayó, Jamundí
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