Antes de iniciar un proceso de divorcio o separación, uno de los temas que más preocupa a las familias es qué ocurrirá con los hijos y cómo funcionará el régimen de visitas. Aunque muchas personas creen que uno de los padres puede impedir que el otro vea a los menores, la legislación colombiana establece que las decisiones deben tomarse siempre priorizando el interés superior de los niños, niñas y adolescentes.
La abogada Laura Márquez explicó que, cuando una pareja se separa, el padre o la madre que no tiene la custodia conserva el derecho y también la obligación de mantener el vínculo con sus hijos. En ese sentido, aclaró que ningún progenitor puede decidir de manera unilateral impedir las visitas del otro, ya que los menores tienen derecho a crecer en un entorno familiar. Y a conservar una relación con ambos padres, siempre que ello no represente un riesgo para su bienestar.
Únete a nuestro canal de WhatsApp + ¡Síguenos en Google News!
Acuerdos con visitas de ambos padres
Cuando surgen desacuerdos sobre las visitas, el primer paso no es acudir directamente a un juez. La especialista indicó que inicialmente debe intentarse una conciliación ante un centro de conciliación autorizado, una comisaría de familia o el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).
En estos espacios se busca que los padres lleguen a un acuerdo que garantice la estabilidad emocional y el desarrollo integral de los hijos.
Lea además: ¿Va a viajar con un menor de edad? Estos son los documentos obligatorios para salir de Colombia
Si la conciliación no prospera, será un juez de familia quien tome la decisión. Para ello, analizará diferentes aspectos del entorno del menor, especialmente la calidad de la relación con cada uno de sus padres y el impacto que tendría el régimen de visitas en su bienestar emocional. Aunque también puede revisar factores económicos, este no es el criterio principal al momento de definir las visitas o la custodia.
La experta también desmintió la creencia de que la custodia siempre debe quedar en manos de la madre. Actualmente, los jueces pueden otorgarla al padre o incluso establecer una custodia compartida. Siempre que las condiciones permitan garantizar un ambiente adecuado para el desarrollo del menor.
Ahora bien, casos de violencia intrafamiliar, maltrato, abuso o cualquier conducta que afecte la integridad física o psicológica del menor pueden llevar al juez a restringir o suspender las visitas. Finalmente, más detalles en la siguiente entrevista:
