Sara Madriñán, la fundadora de Funky Club, tenía una obsesión desde pequeña: comer la masa cruda mientras preparaba galletas o tortas en casa. Y es que, ¿Quién no lo ha hecho alguna vez? Sin embargo, siempre existió la preocupación por los riesgos de consumir masa cruda, sobre todo por la presencia de huevo y harina sin tratar. Con su idea de crear masa de galleta comestible, eliminó esos miedos, ofreciendo un producto seguro y delicioso para disfrutar sin preocupaciones.
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“Siempre me encantó meterle el dedo a la masa, pero claro, lo hacíamos con esa preocupación de que no era lo más seguro. Así que decidimos crear una fórmula que permitiera disfrutar de esa sensación, pero sin los riesgos”, explica Sara.
Con la intención de darle un giro a esa experiencia, en Funky Club trabajaron en una receta sin huevo y con harina tratada al calor, lo que elimina los riesgos de la salmonela. Así, crearon una masa de galleta que se puede comer cruda sin ningún problema. Y lo mejor de todo: ¡también se puede hornear para obtener unas galletas deliciosas!
Una experiencia segura y deliciosa
Aunque al principio la idea parecía algo arriesgada, la respuesta del público ha sido increíble. El lema de Funky Club: “La mejor parte de hornear es antes de hornear” se ha convertido en una frase que atrae a todos los amantes de los postres. La masa de galleta está pensada para aquellos que disfrutan del sabor auténtico, ya sea cruda o horneada.
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“Queríamos algo que fuera completamente seguro. Nuestros ingredientes son muy sencillos: harina tratada al calor, vainilla, chips de chocolate, mantequilla, leche en polvo... todo natural y sin conservantes”, comenta Sara.
El hecho de no usar huevo asegura que no haya ningún riesgo de salmonela, y eso ha hecho que muchas personas, incluso padres de niños pequeños, se animen a probarlo.
Otra ventaja es que la masa se conserva muy bien. Puedes guardarla en la nevera por una semana o meterla al congelador y tenerla lista para hornear en cualquier momento.
Sabores irresistibles para todos los gustos
Una de las cosas que más ha sorprendido a los consumidores de Funky Club es la variedad de sabores que ofrecen. Desde el clásico chocolate chip hasta combinaciones más creativas como caramelo salado, brownie de Milo, o el siempre popular cookies and cream.
Sara comenta que querían que cada sabor fuera una experiencia de postre completa, no sólo una masa cruda, sino algo que se pueda disfrutar desde el primer bocado. Incluso los sabores como limón con galleta de vainilla triturada han sido un éxito, convirtiéndose en la opción perfecta para quienes buscan algo más fresco.
Además de las masas, Funky Club tiene una sección en su página web con ideas para que los consumidores creen sus propios postres en casa. Desde brownies con galleta hasta cheesecakes con base de caramelo salado, las posibilidades son infinitas.
Un producto que invita a la creatividad
Lo que más entusiasma a Sara es ver cómo la gente se atreve a experimentar con los productos.
“No es solo una masa para comer cruda o hornear, sino que es un ingrediente que puede transformar tus postres. Queremos que cada quien juegue con sus recetas".
Este tipo de productos es para los curiosos, los que buscan algo distinto y se atreven a probar nuevas experiencias.
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