En medio de un entorno marcado por la rapidez , la sobreinformación y la necesidad constante de adaptación , la creatividad se vuelve una capacidad cada vez más necesaria. Lejos de limitarse al ámbito artístico, hoy se reconoce como una forma de enfrentar la vida, de responder a lo incierto y de construir soluciones donde antes no las había.
En esa búsqueda por encontrar respuestas distintas, experiencias como la de Makkú muestran cómo la creatividad puede tomar forma en la vida cotidiana. Tatiana Restrepo, su fundadora, explica que la innovación y la creatividad permiten buscar soluciones diferentes a problemáticas ambientales y sociales, a partir de procesos que combinan diseño, experimentación y nuevas formas de pensar.
En su caso, esto se traduce en transformar residuos plásticos en productos útiles, abriendo posibilidades donde antes solo había desecho.
“Para mí la innovación y la creatividad es poder siempre innovar en técnicas, en modelos, y productos”.Tatiana Restrepo, fundadora de Makkú
A estas experiencias se suma el trabajo de María Cristina Reyes con Objetos Poéticos, donde la creatividad también se convierte en una herramienta para reinterpretar el entorno.
Su proceso parte de una observación atenta de la naturaleza, que luego traduce en ilustraciones cargadas de color y significado. Desde el dibujo a mano hasta su materialización en objetos, su propuesta integra estética y conciencia ambiental, transformando materiales recuperados en piezas que invitan a observar con mayor atención y a reconocer el valor de lo que nos rodea.
En esa misma línea, iniciativas como Tambores de Siloé evidencian cómo la creatividad puede surgir en contextos de escasez y convertirse en una forma de expresión y transformación social. Ante la falta de instrumentos, el grupo comenzó a crear los suyos a partir de materiales desechados.
Tarros de pintura, botellas y tubos de PVC se transforman en sonido, en ritmo y en una identidad colectiva que resignifica la relación con el entorno. Allí, la creatividad se expresa como la capacidad de ver posibilidades donde otros ven límites , de convertir lo que se descarta en un instrumento para transformar historias.
Desde la psicología, la creatividad puede entenderse como la capacidad de generar respuestas innovadoras ante situaciones que no tienen una solución evidente.
Así lo explica Joan Galindo, docente de la Universidad Autónoma de Occidente, quien la describe como una habilidad cognitiva que permite proponer alternativas nuevas incluso a partir de recursos que no habían sido considerados previamente. Esta idea dialoga con lo planteado por E. Paul Torrance, quien definió la creatividad como la capacidad de producir ideas nuevas y útiles, destacando su valor tanto en la originalidad como en su aplicación.
Sin embargo, la creatividad no aparece de manera repentina en la adultez. Desde los primeros años de vida, los seres humanos experimentan de forma constante.
El docente UAO, Joan Galindo, explica que, por ejemplo, un bebé que explora su entorno, que descubre lo que puede hacer con su cuerpo o que reacciona a estímulos externos, ya está poniendo en juego procesos creativos. En ese contacto inicial con el mundo se configuran las bases de una habilidad que acompaña todo el ciclo vital.
A lo largo del desarrollo, esta capacidad se vincula de manera directa con la salud mental y el bienestar. Poder pensar alternativas, adaptarse a los cambios o resolver conflictos depende, en gran medida, de la creatividad.
“Por eso, la Organización Mundial de la Salud la incluye dentro de las llamadas habilidades para la vida, junto con el pensamiento crítico y la comunicación asertiva”.Joan Galindo, docente de psicología de la Universidad Autónoma de Occidente.
De acuerdo con el experto, más que una facultad abstracta, constituye un conjunto de herramientas esenciales para desenvolverse en distintos escenarios personales, académicos y laborales.
Aun así, la creatividad no depende únicamente de las capacidades individuales. El contexto en el que una persona crece y se forma influye de manera significativa en su desarrollo. Factores como la educación, las oportunidades o incluso la alimentación pueden favorecer o limitar estos procesos. A pesar de ello, no es una condición fija; puede fortalecerse con el tiempo , aunque los caminos para hacerlo sean diversos.
En ese mismo sentido, iniciativas como Makkú, Objetos Poéticos y Tambores de Siloé también evidencian cómo el entorno y las oportunidades influyen en la creatividad. La posibilidad de acceder a conocimientos sobre economía circular o a procesos de formación artística no siempre está al alcance de todos, por lo que democratizar estas herramientas se convierte en un paso clave para que más personas puedan desarrollar soluciones propias frente a sus contextos.
“Para mí democratizar es que la información sea accesible a todos, que puedan entender qué pueden hacer con sus residuos y cómo transformarlos”.Tatiana Restrepo, fundadora de Makkú
Más allá de las teorías, la creatividad también incide en la forma en que las personas construyen su identidad. Lo que alguien es no se define únicamente por sus habilidades, sino también por aquello que valora, por sus intereses y por las decisiones que toma frente a su entorno. En ese proceso, la creatividad puede convertirse en un eje importante, en la medida en que impulsa a cuestionar lo establecido y a explorar formas propias de actuar y pensar.
En la vida cotidiana, esta capacidad se expresa en la flexibilidad. Mantenerse abierto a nuevas maneras de resolver problemas amplía las posibilidades individuales y favorece la relación con los demás. En contraste, aferrarse a una única forma de actuar reduce el margen de acción y dificulta la construcción de soluciones compartidas.
Así pues, en un presente donde todo parece avanzar a gran velocidad, detenerse a pensar adquiere un valor particular. La creatividad también implica eso, darse el tiempo para observar, cuestionar, explorar y, sobre todo, equivocarse. El error, lejos de ser un obstáculo, hace parte del proceso de aprendizaje y abre nuevas posibilidades.
De este modo, la creatividad deja de percibirse como un concepto abstracto y se entiende como una herramienta concreta que atraviesa la experiencia humana. Más que generar ideas originales, permite encontrar nuevas maneras de habitar el mundo, de comprenderlo y de transformarlo. En tiempos de cambio, pensar diferente ya no aparece como una alternativa opcional, sino como una necesidad cada vez más evidente.
Maria Camila Torres Bonilla
Ana María Marles Muñoz
Jorge Armando Burgos Vega
Antonio Tamayo Cuéllar
Ana María Marles Muñoz
Antonio Tamayo Cuéllar
Valentina Mora García
Felipe Pinzón Conde
Juan José Noguera Vidal
Maria Camila Torres
Juan Manuel Lora Muñoz
A María Cristina, Jaime, Carlos y los jóvenes músicos de Siloé; a Tatiana, Alex y Hugo Alexander, por compartirnos su historia y mostrar al mundo que hay miles de formas de cuidar nuestro planeta siendo RRRecreativos .
Agradecemos a la Universidad Autónoma de Occidente, a su programa de Psicología y facultad ded Ingeniería y Ciencias Básicas. A Ismael Cardozo Rivera y Gerardo Quintero por su acompañamiento.
A Cali Cómo Vamos
Una producción de la unión temporal UAO - Procívica TV y el Centro de Producción de Medios de la Universidad Autónoma de Occidente.