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La desconexión de Duque

El gobierno de Iván Duque es un mar de equivocaciones y el Presidente parece vivir en el país de las maravillas. Su nivel de desconexión a veces es de tal magnitud que sorprende que no logre conectarse con la gente cuando todo es tan evidente.

La desconexión de Duque

El gobierno de Iván Duque es un mar de equivocaciones y el Presidente parece vivir en el país de las maravillas. Su nivel de desconexión a veces es de tal magnitud que sorprende que no logre conectarse con la gente cuando todo es tan evidente.

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Difícil encontrar tantos errores y torpezas en un solo gobierno. Complejo entender cómo todos esos descaches están dejando el camino servido a sus grandes contrincantes ideológicos.

El gobierno de Iván Duque es un mar de equivocaciones y el Presidente parece vivir en el país de las maravillas. Su nivel de desconexión a veces es de tal magnitud que sorprende que no logre conectarse con la gente cuando todo es tan evidente.

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Presentar en estos momentos una reforma tributaria, así sea con el propósito más loable, no deja de ser uno de los peores errores de su gobierno. Es que es absurdo, no tiene presentación ni defensa, salvo de aquellas ‘barras bravas’ del Centro Democrático cegados antes cualquier razón o argumento.

Algunos de estos defensores acérrimos dicen que es necesaria, indispensable, que si no se hace ahora el país se quiebra. La simple verdad es que siempre, durante los últimos seis gobiernos, siempre nos han dicho lo mismo y ya la gente se cansó, todos estamos ‘mamados’ de la misma carreta politiquera.

Además no sé qué tipo de cálculos harán los asesores de Duque, pero cómo es posible que nadie le haya dicho que un Mandatario con esos índices paupérrimos de aceptación y credibilidad en las encuestas no puede presentar un proyecto que le mete la mano a la gente en el bolsillo (especialmente a la clase media), justo en uno de los peores momentos políticos y económicos no solo de Colombia sino del mundo. ¿Se puede ser más torpe?

La gente está cansada de Duque, es la realidad. Su imagen desfavorable en algunas encuestas se acerca al 70%. Hasta en su propio partido lo han comenzado a ‘ningunear’. Solo quieren que se acabe su periodo y temen que el desastre sea tal que le haya dejado el camino servido a Gustavo Petro.

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Cómo será de delicada la situación que el propio Uribe se desmarcó de la reforma, exigió cambios para apoyarla y en las últimas semanas le ha hecho tres llamados públicos de atención al gobierno para que corrija el rumbo. A esto se suma que los caciques de siempre, César Gaviria y Germán Vargas Lleras, también dijeron que no apoyaban la reforma y han dejado patéticamente solo a Duque y su equipo.

A todo este panorama se suma un espiral de violencia desenfrenada en zonas como el Cauca, Chocó, Nariño; una economía contraída por los efectos de una pandemia; un desempleo apabullante y unas vacunas que no llegan, mientras mueren más y más personas por el Covid 19. Con un clima tan inestable no resulta extraño que se esté cocinando la tormenta perfecta para la irrupción de un hombre como Petro, el ‘coco’ de la política nacional.

¿Le alcanzará al líder de la Colombia Humana? Todavía falta mucho trecho, pero es evidente, y las encuestas lo señalan, el constante avance del exalcalde de Bogotá que muchos consideran un ‘peligro para la democracia’, pero que recoge, sin ninguna duda, muchas de las frustraciones que se han venido acumulando cuatrienio tras cuatrienio y al que no se le puede desconocer que se trata de un peso pesado de la política colombiana.

La más reciente encuesta de Invamer, que consultó a 1.008 personas en 47 municipios del país, demuestra que si las elecciones se realizarán hoy, Gustavo Petro sería el presidente de Colombia. El líder de la Colombia Humana obtendría el 38,3%  en unas elecciones de primera vuelta y prácticamente duplicaría a Sergio Fajardo, que tiene el 15,9%. Luego vendrían Marta Lucía Ramírez, Alejandro Char, Federico Gutiérrez y Tomás Uribe.

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Y ojo con este último nombre, porque si bien en esta encuesta recoge solo 4,6% de intención de voto, no me cabe duda de que será una carta muy fuerte que se jugará la derecha colombiana si no logran un consenso en torno al ‘gallo’ que le pondrán a Petro. Tomás Uribe es joven, hijo del Jefe de Estado más popular en la historia del país, y quién mejor que él para ser el elegido, con la certeza de que será el hombre que no traicionaría los postulados del padre y que continuaría el legado del ‘Presidente eterno’.

A la luz de lo que está sucediendo, pareciera que Duque y su gobierno se están convirtiendo en la mejor plataforma de campaña para Petro. Las dificultades para medir el ‘taiming’, leer las necesidades de los colombianos, comprender lo que indigna a la gente está aislando cada vez más a este gobierno. Si lo que tanto les preocupa es la llegada del jefe de la Colombia Humana a la Casa de Nariño pues ya va siendo como hora de que no cometan tantos errores, porque de lo contrario Petro no tendrá que hacer ni decir mucho, solo esperar, pacientemente, el desplome inexorable de la estructura.

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El balance del año

Cali no solo enfrentó una crisis económica profunda por la pandemia, sino que se convirtió en el epicentro de las movilizaciones sociales.

El balance del año

Cali no solo enfrentó una crisis económica profunda por la pandemia, sino que se convirtió en el epicentro de las movilizaciones sociales.

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A pocas horas de concluir el año 2021, resulta inevitable hacer un balance de lo que hemos vivido como ciudad en este tiempo. Cali no solo enfrentó una crisis económica profunda por la pandemia, con el desempleo más alto entre las grandes ciudades del país y con un retroceso de casi 20 años en indicadores de pobreza, sino que se convirtió en el epicentro de las movilizaciones sociales más fuertes que ha tenido Colombia en años. En un coctel de insatisfacción popular mezclada con grupos violentos que aprovecharon el desorden, Cali vivió una espiral de destrucción de capital social y físico sin precedentes del que aún no nos recuperamos totalmente.

El primer semestre de 2021 nos dejó una ciudad con los homicidios al alza por primera vez en una década, con 680 muertes violentas al 30 de junio. En materia de recuperación del empleo, la ciudad avanzó a menor ritmo que otras capitales como Barranquilla y Medellín y el deterioro de la percepción de la ciudadanía en sus instituciones llegó a niveles preocupantemente bajos, lo que nos debe alertar sobre la necesidad de recuperar la confianza de la gente. Sin ese aspecto, es muy difícil que la gente se sienta parte de una ciudad que avanza y participe del cambio que necesitamos.

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Cali es una ciudad con un inmenso potencial y una gran capacidad de recuperarse. En este segundo semestre, a pesar de duros debates alrededor de hechos que comprometen la credibilidad de las instituciones ante los ciudadanos, hemos podido avanzar. Para noviembre, teníamos la tasa de desempleo más baja desde el inicio de la pandemia y se recuperó el sector nocturno y las industrias culturales. Si bien aún tenemos unos retos gigantes en movilidad y seguridad, por citar dos temas de gran preocupación, resulta fundamental reconocer que en Cali se está intentando recuperar la vida que se llevó la pandemia y es un propósito colectivo.

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La reconstrucción de Cali pasa por algo más que rehabilitar infraestructuras destruidas como la del MIO. En 2022, en conjunto con la sociedad civil, los empresarios y el sector público, se deberán enfrentar retos enormes para la recuperación de la confianza de la gente, cuya pérdida hoy constituye la mayor y más profunda crisis que atravesamos. Ese capital social es clave para la reconstrucción de Cali, para que vuelva el civismo, la cultura ciudadana y las perspectivas dejen de ser sombrías.

Si el año 2021 fue el segundo año en crisis profunda, 2022 debe ser el año de la recuperación. Poner los ojos en el empleo, en detener la espiral de violencia e inseguridad, desarrollar proyectos estratégicos como el tren de cercanías y devolverles credibilidad a las instituciones públicas son objetivos fundamentales sobre los cuales debemos sustentar el avance en la siguiente década. Que esta sea la última Navidad en medio de esta crisis profunda.

¡Feliz Año caleñísimo!

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Los retos frente a las comunidades afro del Pacífico

Si bien, desde el Estado se han emprendido acciones para aliviar la dura realidad de estas comunidades, son muchos los retos que existen para superar la inequidad, que persiste.

Los retos frente a las comunidades afro del Pacífico
Especial para 90minutos.co

Si bien, desde el Estado se han emprendido acciones para aliviar la dura realidad de estas comunidades, son muchos los retos que existen para superar la inequidad, que persiste.

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Las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras, representan cerca del 10% de los colombianos. Se trata de una población que con su trabajo y riqueza cultural ha contribuido a la construcción de lo que hoy somos como país. Sin embargo, en mis recorridos por sus territorios he podido palpar cómo sus gentes padecen el atraso y el abandono, una deuda histórica que estamos obligados a pagar.

Basta con revisar los índices de pobreza multidimensional. Por ejemplo, en el Pacífico, antes de la pandemia, en 2018 este indicador estaba en 11 puntos por encima de la media nacional, una situación que ha sido agravada por la crisis sanitaria. Y vemos casos como en Nariño, donde el promedio superó los 23 puntos.

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Si bien, desde el Estado se han emprendido acciones para aliviar la dura realidad de esta región, son muchos los retos que existen para superar la inequidad, que persiste. Por ejemplo, se expidió la Ley 70, que busca reconocer a las comunidades negras que han venido ocupando tierras baldías, pero no se ha reglamentado en su totalidad.

Considero que es necesario que la ley reivindique este derecho a las comunidades organizadas que existen tanto en la zona rural como urbana. La reglamentación de la ley permitiría que las comunidades Narp tuvieran mayor incidencia en los planes de desarrollo y en los instrumentos de planificación existentes en los entes territoriales.

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De otra parte, es importante materializar políticas de desarrollo económico y social de largo plazo las cuales deben garantizar la participación de las comunidades en la toma de decisiones. Además, en estas iniciativas la bioeconomía y el ecoturismo deben tener un papel preponderante. También, es necesario incentivar mercados ágiles y funcionales, aprovechando la ubicación geográfica estratégica para atraer inversión internacional, y desarrollar una planificación con enfoque étnico, que impacte positivamente a las comunidades al identificar las subregiones y sus diferentes vocaciones productivas.

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Otro reto fundamental es la salud, cuya problemática se puede resumir en la falta de centros de atención, talento humano insuficiente y escasos recursos para el transporte de los enfermos de las zonas rurales, entre otros factores.

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Para mitigar esta situación es urgente desarrollar un modelo de atención primaria integral en salud con enfoque etnocultural. También, reforzar el Plan Decenal de Salud Pública, que desarrolle una red integral e integrada en salud, que vaya desde la promoción y prevención, hasta la rehabilitación del paciente y además, estimular económica y académicamente a los profesionales de la salud para que laboren en estos territorios.

Pero no podemos olvidar que la violencia generalizada en el Litoral es un factor que frena muchas iniciativas sociales y económicas. Por eso es importante propender por una cultura política de paz, que garantice los derechos humanos, el desarrollo y el fin de la pobreza extrema. Para lograrlo se necesita la presencia integral del Estado. Esto debe ir de la mano con el desarrollo de oportunidades para la población. Finalmente, se debe fortalecer jurídicamente al Sistema Nacional de Atención y Reparación a las Víctimas, con una mayor articulación entre las entidades nacionales y territoriales encargadas de hacer efectivo el goce de derechos de las víctimas del conflicto armado.

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Apoyar el desarrollo de las comunidades afro, ha sido uno de mis mayores compromisos. Así lo demostré en mi labor como gobernadora del Valle del Cauca, en donde fuimos el único departamento de Colombia que construyó un capítulo étnico - afro en el marco del plan de desarrollo, además creamos el Plan Decenal, una política pública para la población afro. También, a través de la Universidad del Valle se aumentaron los cupos para el acceso de esta población en la educación superior, del 4 al 8%, y creamos el canal de televisión Orígenes, dirigido a las comunidades étnicas, entre otros logros.

Es necesario que desde el país también exista un mayor reconocimiento, respeto y transparencia en el desarrollo de políticas en favor de las comunidades afro de nuestro Pacífico. Esto es posible a través de un liderazgo colectivo, que nos permita tomar decisiones firmes pese a las dificultades y así podamos crear caminos para la construcción de un país más equitativo, más justo, con más inversión, crecimiento y oportunidades para todos.

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Feliz Navidad y ¿feliz año?

Definitivamente el año 2021 para muchos no fue fácil y hay que dejar de sentirnos culpables por decir en voz alta que queremos que se acabe.

Feliz Navidad y ¿feliz año?
Especial para 90minutos.co

Definitivamente el año 2021 para muchos no fue fácil y hay que dejar de sentirnos culpables por decir en voz alta que queremos que se acabe.

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Definitivamente el año 2021 para muchos no fue fácil y hay que dejar de sentirnos culpables por decir en voz alta que queremos que se acabe.

Muchos en esta época navideña sienten la presión familiar, la felicidad abrumante de redes sociales, las preguntas incómodas de los encuentros con amigos y la culpa por no poder comprar un regalo o por comprar de más, convirtiendo estas fiestas en una verdadera tortura. Sin embargo muchos otros han entendido el verdadero valor de estar aquí y ven como un regalo de la vida poder compartir con quienes aman.

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El 2021, fue un año diferente, para agradecer estar aquí y honrar a los que ya no nos acompañan pero que también nos volvió vulnerables, que nos enseñó que los planes cambian pero que poco a poco todo pasa y aunque cada día haya situaciones nuevas por superar existen miles de motivos más por los cuales agradecer.

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Poder aceptar que fue un año difícil y retador, también es un logro, haber aprendido a aceptar sus emociones, validarlas y tener la oportunidad de buscar que el próximo sea distinto. No se sienta culpable si lo que más desea como regalo de navidad es que este 2021 se vaya, es tanto el discurso de positivismo que nos han vendido que a veces ocultamos nuestros verdaderos deseos solo para encajar, pero yo si deseo con ansias que llegue un nuevo año porque aunque se lea un poco cliché, el finalizar un año es la oportunidad perfecta para hacer un Detox emocional y abrirse a 365 días nuevos llenos de oportunidades.

Recuerde que puede cambiar un año pero la decisión de cambiar su vida solo depende de usted.

@melihinestrosa

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