Sarah Macías Garzón, una joven caleña de 18 años y estudiante de Comunicación Social en la Universidad Autónoma de Occidente, se ha convertido en motivo de orgullo para la ciudad y el país tras conquistar el Mundial de Oratoria, organizado por la Liga Española de Debate Universitario y la Red Latinoamericana de Cooperación Universitaria.
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La competencia se llevó a cabo en Melilla, ciudad española ubicada en el norte de África, donde Sarah llegó para disputar la semifinal y la final después de superar todas las fases previas, en las que dejó atrás a más de 400 participantes de 100 universidades y 20 países.
De regreso a sus actividades académicas, la joven reconoce el respaldo recibido por parte de la institución que la vio crecer como oradora:
“La universidad sirvió casi como un puente para poder llegar a la inscripción. Además, me ayudaron muchísimo con los parciales, me dieron apoyo académico y me enviaron cartas de recomendación para poder salir del país de una manera más sencilla.”
Convertirse en la primera colombiana en llegar a la final y en la primera mujer latinoamericana en ganar el certamen no fue tarea fácil. Sarah tuvo que asumir una preparación exigente y constante:
“Detrás del título hubo mucha preparación. Tenía que salir de la universidad corriendo a ensayar, sacar mis tiempos libres para crear los discursos, verificar las fuentes de todo lo que iba a decir y trabajar en la expresión corporal.”
Durante dos días de competencia, Sarah presentó dos discursos por ronda: uno de tema libre y otro impuesto por los jurados. En la final, eligió como tema libre “La belleza de Colombia”, con el propósito de ofrecer una visión distinta del país y alejarse de los estigmas que aún lo rodean:
“No podemos negar nuestra historia, pero Colombia es más que eso: es belleza, comida, biodiversidad. Quise mostrarle al mundo lo hermoso que es mi país.”
En medio de su intervención, no faltó la mención a su ciudad natal, a la que lleva siempre presente:
“Soy caleña de nacimiento, caleña de sangre, y amo mi ciudad. Si estaba hablando de Colombia, que es el país que más amo, ¿por qué no hablar también de Cali, la ciudad que conozco como la palma de mi mano y que más amo en el mundo?”
La competencia fue intensa. Sarah se enfrentó a jóvenes de España, Panamá y Venezuela, todos con gran trayectoria en debate y oratoria. Aun así, su talento y preparación la llevaron a quedarse con el primer lugar:
“La presión fue alta, pero también fue hermoso compartir con personas tan talentosas. Mis contrincantes eran muy fuertes, con mucha experiencia en debate y oratoria.”
Finalmente, la joven caleña envió un mensaje a los nuevos talentos del Valle del Cauca y del país que sueñan con destacarse en la oratoria:
“Todos los sueños se pueden cumplir siempre y cuando tengamos disciplina y creamos que podemos hacerlo. La oratoria me enseñó que cuando se trabaja con pasión, todo es posible.”
Finalizó.
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