El Deportivo Cali dio las primeras señales de lo que será su camino en la temporada 2026, en medio de una etapa de reorganización institucional tras la llegada de un nuevo grupo inversionista y la conformación de una nueva junta directiva.
En ese contexto, el club comenzó a combinar mensajes de respaldo a la hinchada con trabajo intenso en lo deportivo.
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Uno de los momentos que más impacto generó entre los aficionados fue la aparición de Rafael Santos Borré en la sede verdiblanca, luciendo nuevamente la camiseta del equipo que lo vio nacer futbolísticamente.
Aunque no se trata de un regreso como refuerzo, el delantero envió una invitación directa a los seguidores del Cali para que acompañen al club en esta nueva etapa.
“Yo estuve seguro de que los hinchas no iban a abandonar este club, porque cuando se habla de una hinchada, la del Cali es la número uno. Este es el momento para demostrarlo; abónate, porque esto significa nunca abandonarte, glorioso”, afirmó Borré en el metraje difundido por la institución.
El mensaje apunta a reforzar el sentido de pertenencia y, al mismo tiempo, a impulsar el abono como una herramienta clave de sostenimiento económico, en un momento en el que el club busca estabilidad financiera y respaldo masivo en el estadio.
Trabajo en cancha y primeros amistosos del Deportivo Cali
En paralelo, el equipo ya entró en la fase decisiva de su pretemporada bajo la conducción del técnico Alberto Gamero, quien completa dos semanas al frente del grupo y comenzó a probar su idea de juego con partidos de preparación.
El primer encuentro amistoso se disputó en la sede de La Casona frente a Boca Juniors de Cali, de la Primera B, compromiso en el que Gamero utilizó una nómina cercana al equipo principal, aún sin novedades en materia de refuerzos para el próximo año.
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En ese duelo, el entrenador formó con Alejandro Rodríguez en el arco; Luis Manuel Orejuela, Julián Quiñones, Felipe Aguilar y Andrés Correa en defensa; Matías Orozco, Yani Quintero y Andrés Colorado en el mediocampo; Johan Martínez y Michael Aponzá por las bandas, y Andrey Estupiñán como referente en ataque.
Posteriormente, el Cali afrontó un segundo fogueo ante Deportes Quindío, en el que mostró una versión más contundente y se impuso con un marcador 8-0, resultado que dejó buenas sensaciones en el cuerpo técnico sobre el potencial ofensivo del grupo.
Así, entre el llamado de Borré a la hinchada, el arranque del ciclo de Gamero y una pretemporada que ya deja goles, el Deportivo Cali empieza a construir las bases de un 2026 en el que espera recuperar protagonismo deportivo y reconectar con su gente desde las tribunas.
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