En el marco de las conversaciones sobre biodiversidad, el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) en Palmira se posiciona como una institución clave en la protección de los ecosistemas a través de la investigación científica.
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Con un enfoque en la preservación de semillas nativas y el desarrollo de cultivos resilientes, el CIAT busca garantizar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de los ambientes naturales.
Marcela Santaella, investigadora del CIAT, destaca el trabajo de este centro y su compromiso con el equilibrio entre la agricultura y la naturaleza.
Investigación científica para la agricultura del futuro
El CIAT, con más de 45 años de experiencia, se dedica a generar soluciones científicas para hacer la agricultura más eficiente. A través de la investigación y la conservación de semillas, el centro trabaja en el desarrollo de variedades que puedan resistir los desafíos climáticos actuales.
“Nuestra labor es brindar las herramientas necesarias para una agricultura que, además de alimentar, devuelva terrenos a la naturaleza y contribuya a la conservación de los ecosistemas”,
comenta Santaella.
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El Banco de Semillas del CIAT alberga cultivos esenciales como el frijol, forrajes tropicales y yuca, preservando la herencia agrícola de las Américas.
Estas semillas, conservadas durante miles de años, son fundamentales para asegurar la diversidad agrícola y su disponibilidad para el mundo.
Un banco de semillas al servicio global
El CIAT forma parte de una red internacional de 15 centros que, en conjunto, conservan la biodiversidad agrícola global. Desde su sede en Palmira, el Banco de Semillas distribuye, sin costo, variedades a más de 140 países.
Además, cuenta con iniciativas similares a nivel nacional como Agrosavia en Colombia, que también se dedica a preservar colecciones agrícolas.
Nuevas variedades para un futuro sostenible
Uno de los principales desafíos actuales es el desarrollo de cultivos resistentes a los cambios climáticos. El CIAT trabaja para generar alimentos en menos espacio, devolviendo terrenos a la naturaleza para su recuperación.
Por lo tanto, las semillas que el centro conserva son la clave para enfrentar este reto, ayudando a mantener la seguridad alimentaria en el mundo.
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