El presidente Gustavo Petro decretó que el salario mínimo tendrá, para el año 2026, un incremento de 23 %. En este sentido, la implementación de un salario mínimo vital, que alcanzará los dos millones de pesos incluyendo el auxilio de transporte, generó un amplio debate a nivel nacional.
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Mientras las centrales obreras destacan la medida como un paso importante para reducir desigualdades, sectores empresariales y políticos alertan sobre posibles impactos negativos en el empleo, la inflación y el aumento de la informalidad, en medio de un escenario influido por la proximidad de las elecciones presidenciales del 2026.
Por su parte, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Fabio Arias, calificó el anuncio como una decisión histórica y de reivindicación de los trabajadores. Además, agregó que el incremento dignifica a los trabajadores de menores ingresos y corrige una “profunda injusticia social” acumulada durante más de tres décadas.
Según Arias, el aumento del salario mínimo no generará una escalada inflacionaria ni afectará costos como los arriendos, al recordar que estos solo pueden ajustarse con base en la inflación y no en el salario mínimo.
“Más ingresos, más productividad, más consumo interno y mejor vida para millones de familias del país”.
Fabio Arias, presidente de la CUT.
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Por otro lado, el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, señaló que el incremento del salario mínimo golpeará el empleo formal, aumentará el gasto público y limitará la capacidad del Banco de la República para reducir las tasas de interés.
“El aumento del salario mínimo no es más que una carga injusta, estratégicamente situada en un contexto preelectoral, destinada a utilizar los recursos del sector privado para convencer a un electorado que no logra persuadir con argumentos ni con resultados”.
Jaime Alberto Cabal, presidente Fenalco.
¿Cuál es el panorama en el Valle del Cauca?
Juan Manuel Sanclemente, director ejecutivo del Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca (CIEV), se refirió a la decisión del Gobierno Nacional de decretar el aumento del salario mínimo, manifestando su inconformidad frente a los efectos que, según él, esta medida podría generar en el sector productivo del departamento y del país. El dirigente gremial advirtió que el ajuste salarial no correspondería a la realidad económica actual y podría impactar directamente la estabilidad empresarial.
“Desde el Comité Intergremial y Empresarial del Valle del Cauca queremos ser claros: estamos en desacuerdo con la decisión del Gobierno Nacional de fijar por decreto un aumento del 23,7 % en el salario mínimo. Creemos que esta es una medida que no responde a la realidad productiva del país ni de las regiones".
Indicó.
De acuerdo con el funcionario, en el Valle del Cauca, el empleo formal depende en gran medida de pequeñas y medianas empresas de sectores como la industria, el comercio, el agro y los servicios. Por lo que dicho incremento "eleva de forma inmediata los costos laborales y obliga a muchas empresas a frenar nuevas contrataciones, aplazar inversiones o incluso poner en riesgo empleos existentes.”
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