En Colombia, la infidelidad puede influir en un proceso de divorcio, aunque no necesariamente implica sanciones patrimoniales severas. En el derecho civil, el matrimonio funciona como un contrato.
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Este obliga a ambos cónyuges a convivir, auxiliarse y, en términos amplios, procrear, el incumplimiento de estas obligaciones habilita la solicitud de su terminación.
El artículo 154 del Código Civil establece como primera causal de divorcio la existencia de relaciones sexuales extramatrimoniales, conducta que legalmente define la infidelidad.
Para que esta causal sea válida, el cónyuge afectado debe demostrar que la relación ocurrió, algo difícil debido a las barreras jurídicas que protegen la intimidad de cada persona.
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Infidelidad como causal sancionatoria
La legislación colombiana distingue entre dos tipos de causales:
- Divorcio remedio: cuando la pareja decide terminar el vínculo por acuerdo mutuo o situaciones como separación de cuerpos o enfermedad grave.
- Divorcio sanción: cuando una de las partes debe probar que la otra incumple sus deberes. La infidelidad hace parte de este segundo grupo.
“Si se logra probar esa causal, que en este caso serían las relaciones sexuales extramatrimoniales, existe la posibilidad de acuerdo con el artículo 411 del Código Civil numeral cuarto en que se genere una cuota alimentaria a favor del cónyuge víctima” Explicó la abogada Stephanie Oliveros Ortiz
Si un juez determina que hubo culpa por infidelidad, pueden aplicarse dos efectos legales. El primero es la posibilidad de que el cónyuge “víctima” reciba una cuota alimentaria, siempre que demuestre su necesidad y capacidad económica responsable.
Asimismo, el segundo es la revocación de donaciones realizadas durante el matrimonio, una medida que busca proteger el patrimonio del afectado.
Sin embargo, la infidelidad no supone perder la mitad de los bienes. El cónyuge “culpable” mantiene su derecho sobre la sociedad conyugal, pues la ley no contempla un castigo automático por este motivo.
“Más bien se trata, digámoslo así, como una especie de compensación por el daño que se generó por qué dije al principio que hay que ver el matrimonio dentro del derecho como un contrato ya que nos permite entender que cuando una de las partes falla sus obligaciones, pues debe compensar esa falla” Afirmó Stephanie Oliveros Ortiz
En conclusión, la infidelidad sí tiene efectos dentro del proceso de divorcio, pero funciona más como un mecanismo de compensación y responsabilidad que como una sanción patrimonial directa. Su impacto dependerá de qué tan posible sea demostrarla ante un juez.
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