El reciente congelamiento de los recursos de la USAID, anunciado por el gobierno norteamericano, ya comienza a generar efectos significativos en Cali. Esta decisión no solo afecta directamente a al menos 12 programas de asistencia social, sino que también pone en riesgo las operaciones estratégicas contra la minería ilegal en los Farallones de Cali.
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Por un lado, las acciones para cerrar definitivamente cuatro puntos donde aún se realiza extracción ilegal de oro están detenidas. Hasta ahora, cinco socavones han sido intervenidos y clausurados como parte de los esfuerzos por proteger este ecosistema. Sin embargo, la falta de recursos amenaza con frenar el proceso, dejando a esta área protegida en una situación vulnerable.
“Nosotros estamos trabajando con la embajada de Estados Unidos para recuperar las 1.000 hectáreas afectadas por la minería ilegal en los Farallones. En este momento esa iniciativa queda congelada.”
Expresó Alejandro Eder, Alcalde de Cali.
Además, otro impacto relevante es la afectación a la flota de helicópteros utilizada para movilizar tropas en zonas montañosas de Cali y sus alrededores. Este recurso, clave para operaciones de seguridad, también ha quedado en veremos tras la suspensión de los fondos.
“Este apoyo era crítico para mantener los helicópteros de la Fuerza Pública en aire. Es fundamental recuperar esas capacidades para garantizar la seguridad en el entorno de Cali.”
Enfatizó Eder.
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A pesar de estas dificultades, la administración local confirmó que se destinarán 120.000 millones de pesos en este rubro, una cifra que, según Eder, permitirá continuar fortaleciendo la operatividad de las fuerzas del orden.
En este sentido, el mandatario recordó que, el año pasado, se adquirieron más de 140 motos y otros vehículos para las labores de patrullaje. Ahora, como parte del proyecto 'Invertir para Crecer', se proyecta la construcción de una megaestación que albergará a 600 policías en el sur de Cali, cerca de la frontera con Jamundí.
Programas sociales en riesgo
Por otra parte, el impacto no se limita al ámbito de la seguridad. El recorte de los recursos también golpea a diversos programas sociales que han sido fundamentales para atender a poblaciones vulnerables. Entre estos se destacan iniciativas de empleo para jóvenes, atención a migrantes y los servicios prestados por organizaciones como la Fundación Alianza Solidaria y el comedor comunitario Pan y Agua.
Ante este panorama, el futuro de estas iniciativas, que han beneficiado a miles de personas, es incierto. Mientras tanto, la Alcaldía de Cali trabaja en alternativas para mitigar los efectos de esta suspensión y explorar caminos para recuperar el apoyo internacional.
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