Fueron registrados 11,345 casos de Dengue en Cali, desde el 29 de diciembre de 2019 hasta el 12 de septiembre del 2020. Esto es un 16,5% de los 68.678 casos que se han registrado en Colombia; posicionándose como el territorio que registró el mayor número de casos en Colombia.
Seguidamente, en este periodo en Cali se registraron 26 casos de Zika; lo cual representa un 16,5% de los 158 casos de Colombia. En Santiago de Cali se presentaron más casos a comparación de los otros territorios del país y de los municipios del Valle.
Por otro lado, se registraron 15 casos de Chikungunya en la capital vallecaucana. A nivel nacional, en Colombia se registraron 149 casos, en tanto que en el resto del Valle se contaron 5.
Adicionalmente, en Cali se registraron 52 casos de Malaria, cifra por debajo de los 635 casos en Buenaventura y por encima de los 42 casos del Valle del Cauca.
Finalmente, con respecto a casos de Tuberculosis se registraron 651 casos, mayor a los 65 casos registrados en el resto del Valle y Buenaventura en donde hay 366 casos. En Colombia, Cali fue el tercer territorio con el mayor número de casos, por debajo de Antioquia y Bogotá.
La Administración Distrital anunció una nueva fase de renovación de la flota del Masivo Integrado de Occidente, MÍO, que contempla la adquisición de 340 buses nuevos para fortalecer la operación y mejorar la calidad del servicio en la ciudad.
Para hacer posible este proceso, el Distrito radicó ante el Concejo de Cali un proyecto de acuerdo mediante el cual solicita autorización para comprometer vigencias futuras ordinarias por $285.000 millones, recursos que estarían incluidos en el presupuesto de 2027.
La propuesta contempla la incorporación de 274 buses diésel con tecnología Euro VI y 66 buses eléctricos, con el objetivo de reemplazar parte de la flota más antigua del sistema y avanzar hacia una operación más eficiente y sostenible.
“Sabemos que los usuarios quieren un MÍO que pase con más frecuencia, que sea más cómodo y que les dé confianza. Esta inversión apunta en esa dirección: más buses para mejorar el servicio y para que los caleños vuelvan a creer y a usar su sistema de transporte”.
Esta fase se suma al proceso de renovación iniciado por Metrocali con la orden de compra de la primera flota pública de 45 buses, por valor de $45.000 millones, que marcó el comienzo de una nueva etapa para el sistema masivo. Con los 385 buses proyectados en total de flota pública, la ciudad alcanzaría el 96,5 % de cumplimiento de la meta de 400 buses, establecida en el Plan Distrital de Desarrollo 2024–2027, como parte del programa de Movilidad Segura y Sostenible.
Los nuevos vehículos serán de propiedad pública y estarán bajo control de Metrocali. Su operación se articulará con los concesionarios del sistema, de acuerdo con las condiciones contractuales y operativas que garanticen su mantenimiento, cuidado y adecuada prestación del servicio.
“La solicitud será estudiada por el Concejo de Cali durante las presentes sesiones ordinarias. Para Metro Cali, este proyecto hace parte de la estrategia integral de recuperación del MIO, que incluye la renovación de flota, la reorganización operacional, la modernización tecnológica, el fortalecimiento de la infraestructura y la integración progresiva del transporte público de la ciudad”.
Emcali informó que este jueves 4 de junio se adelantarán labores de modernización y mantenimiento en el sistema de acueducto en diferentes sectores de la ciudad, con el fin de garantizar la continuidad y calidad del servicio.
En la Comuna 18 de Cali se adelantará el lavado del tanque NM1, como parte de las labores de mantenimiento a los sistemas de almacenamiento de agua potable. Por esta razón, se suspenderá el servicio entre las 8:00 de la mañana y la 1:00 de la tarde en los barrios El Jordán, Brisas del Cerro y Villas del Madrigal, específicamente entre la carrera 92 y la carrera 95, y entre la calle 3 A y la calle 1 D Oeste.
Por este motivo, se recomienda a la comunidad abastecerse con el agua necesaria para actividades de alimentación y aseo, mientras se ejecutan los ajustes en los servicios públicos.
Las autoridades informaron que se dispondrá de carrotanques para abastecer de agua potable a las comunidades afectadas durante el tiempo que duren las intervenciones.
La dismorfia corporal es un trastorno de salud mental que altera la percepción que una persona tiene de su apariencia física, llevándola a identificar defectos que pueden ser mínimos o incluso inexistentes.
Aunque es una condición poco visibilizada, especialistas advierten que su impacto puede afectar profundamente la autoestima, las relaciones sociales y la calidad de vida.
De acuerdo con una revisión científica publicada en 2025, la dismorfia corporal tiene una prevalencia del 17 % en la población general, con una mayor incidencia en mujeres que en hombres. El estudio también señala que Latinoamérica registra las tasas más altas de este trastorno en comparación con otras regiones del mundo.
Las personas que lo padecen suelen desarrollar una preocupación constante por aspectos específicos de su cuerpo, lo que puede generar conductas repetitivas como mirarse frecuentemente al espejo, intentar ocultar ciertas partes de su apariencia o buscar cambios físicos de manera obsesiva.
Una joven que vivió esta situación relató que, a pesar de haber alcanzado un peso muy bajo, seguía percibiéndose con sobrepeso.
''Recuerdo que un profesor de educación física me hizo un comentario que me impactó profundamente. Me dijo que a los hombres no les gustaban las mujeres demasiado delgadas''.
Recordó Mariana Oñoso, persona que padeció dismorfia.
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¿Cómo puede impactar en la vida cotidiana?
Los especialistas explican que este trastorno afecta diferentes dimensiones de la vida. Además de deteriorar la autoestima, puede provocar aislamiento social, inseguridad y dificultades en el ámbito académico, laboral y personal.
''Las personas muchas veces evitan exponerse por miedo a ser juzgadas. Si no tienen confianza en sí mismas, pueden pensar que los demás las ven de la misma forma negativa en que ellas se perciben''.
Por otro lado, el médico Edgar Elías Fuenmayor menciona que las consecuencias también pueden reflejarse en la salud física. En los casos más severos, la preocupación excesiva por la imagen corporal puede estar asociada a trastornos de la conducta alimentaria, provocando complicaciones como desnutrición, alteraciones en los niveles de sodio y potasio, problemas digestivos e incluso hospitalizaciones.
''En urgencias generalmente vemos las consecuencias: esofagitis, desnutrición severa y trastornos hidroelectrolíticos. En consulta externa es donde con mayor frecuencia logramos identificar el problema de fondo''
Enfatizó.
Por otro lado, un estudio relacionado con la salud mental realizado por la Universidad Santiago de Cali en 2024 encontró que, entre pacientes diagnosticados con trastornos mentales, al menos uno de cada 50 presentaba síntomas relacionados con la dismorfia corporal.
Los expertos insisten en la importancia de reconocer las señales de alerta y buscar apoyo profesional de manera oportuna. La detección temprana puede contribuir a mejorar la salud mental de quienes enfrentan este trastorno, especialmente entre los jóvenes, quienes constituyen uno de los grupos más vulnerables frente a las presiones sociales y los estándares de belleza.