“Nos quieren incendiar la ciudad”, ha sido una de las frases reiteradas por el alcalde Alejandro Eder en los últimos días. Sus declaraciones han generado reacciones diversas, especialmente entre sectores de la oposición.
¿Existe realmente un riesgo inminente de un nuevo estallido social en Cali? 90 Minutos consultó diferentes voces para analizar el panorama.
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“El camino es el diálogo, no la amenaza”
Para el exconcejal Juan Martín Bravo, hay sectores políticos que han utilizado la protesta como mecanismo de presión contra la administración municipal.
“Es lamentable que algunos líderes, específicamente del Pacto Histórico, estén generando mensajes en los que advierten que si no se cumplen ciertas condiciones, tomarán vías de hecho”.
Afirmó Juan Bravo.
Según él, las diferencias con la administración deben resolverse a través del diálogo y la concertación, no con bloqueos ni protestas violentas.
“El camino es convocar consejos comunitarios, llegar a acuerdos y, si se incumplen, tomar medidas legales, no bloquear vías ni dañar bienes públicos”.
Puntualizó.
Bravo también advirtió sobre una creciente polarización en la ciudad, que ha generado un discurso de división entre ricos y pobres. En su opinión, Cali necesita soluciones concretas en temas como infraestructura y servicios públicos, y la comunidad debe contribuir a este propósito en lugar de generar más conflictos.
“Eder ha cometido errores, pero ha sabido escuchar”
El analista político José Luis Aristizábal explicó que el estallido social de 2021 fue una respuesta a la reforma tributaria y que, si bien Cali fue protagonista en las protestas, la actual situación tiene matices distintos.
“No todo lo que se dice es disparatado. Hay críticas válidas hacia la administración de Eder, pero también es cierto que ha demostrado ser un alcalde cercano a la gente”.
Sostuvo José Aristizábal.
Según él, aunque Eder proviene de una familia adinerada, logró conectar con sectores populares, lo que se reflejó en su victoria en zonas como la Ladera y el distrito de Aguablanca. Sin embargo, reconoció que su gobierno ha sido reactivo en temas sensibles como el transporte escolar y la inversión social.
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“Se han cometido errores, pero el alcalde ha estado disponible para corregirlos. Un ejemplo claro fue su decisión de revertir la situación con el Club Campestre, algo que otros no se atrevieron a hacer”.
Agregó.
Aristizábal insistió en que es necesario seguir fiscalizando la gestión del alcalde, pero sin caer en una oposición destructiva, apoyando también a las iniciativas que ayudan a la ciudad, enfatizando en que si a Cali le va bien, beneficia a todos sin importar quién sea el alcalde.
“El alcalde desilusiona con su discurso de odio”
Desde la oposición, la concejala Ana Erazo cuestionó fuertemente las declaraciones del alcalde, asegurando que sus palabras buscan desacreditar a quienes critican su administración.
“Por supuesto que estas declaraciones están dirigidas hacia nosotros. Es desilusionante que una persona que se dice demócrata ataque de esta manera a la oposición”.
Afirmó la concejala.
Erazo subrayó que su partido ha hecho críticas basadas en hechos reales y no en discursos de odio, como sugiere el alcalde. También señaló que el gobierno de Eder ha tenido fallas importantes en el cumplimiento de promesas sociales y en la gestión de programas clave para las comunidades vulnerables.
“El alcalde está usando la estrategia de la división para ocultar sus errores. En lugar de señalar con el dedo, debería enfocarse en gobernar y dar soluciones”.
Concluyó Ana Erazo.
“La comunidad quiere seguir construyendo, no repetir lo del 2021”
Finalmente, Johana Caicedo Sinisterra, secretaria de Paz y Cultura Ciudadana de Cali, afirmó que la ciudadanía no quiere revivir un estallido social como el de 2021.
“He hablado con muchas personas, especialmente con quienes perdieron familiares en ese contexto, y el sentimiento es claro: ‘No podemos permitir que eso pase otra vez’”.
Señaló la secretaria.
Para la funcionaria, el ambiente en los barrios populares es diferente al de hace tres años. Según su experiencia en los territorios, los sectores más golpeados por las protestas buscan avanzar y no retroceder.
“Se cree que cerrar la ciudad afecta a los ricos, pero no es así. Una empresa puede perder dinero, pero quienes más sufren son las personas que dependen de su trabajo diario para sobrevivir”.
Enfatizó.
Por otro lado, rechazó los señalamientos de aporofobia contra la alcaldía. Aclaró que la administración actual de la ciudad ha brindado diferentes espacios de liderazgo y ha trabajado por y para todos. Además recuerda que el equipo tiene diferentes orígenes, por tanto le parece ofensivo e incoherente que hayan comentarios tildándolos 'aporofóbicos'.
¿Un nuevo estallido social en Cali?
Si bien hay sectores que alertan sobre una posible nueva ola de protestas, los analistas coinciden en que el panorama actual es distinto al de 2021. Sin embargo, la ciudad enfrenta una creciente polarización que podría derivar en tensiones sociales si no se manejan con diálogo y concertación.
La administración de Alejandro Eder está en la mira de la oposición y la ciudadanía. Mientras algunos lo ven como un líder que busca unir a la ciudad, otros lo acusan de ser excluyente y de no atender adecuadamente las necesidades de los sectores populares.
Lo cierto es que la administración en Cali enfrenta desafíos importantes.
¿Logrará la ciudad superar sus diferencias o volverá a ser escenario de una nueva crisis social?
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