Los hijos de los exjefes del Cartel de Cali, Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela están siendo acusados de lavado de activos por haber manejado dineros ilícitos a través de varias empresas fachada, al parecer, los recursos estaban relacionados con el tráfico de drogas.
Los hijos de Gilberto Rodríguez, Jaime, Humberto y María Alejandra Rodríguez Mondragón y los de Miguel Rodríguez, María Fernanda y Juan Miguel Rodríguez Arbeláez son los acusados por lavado de activos.
En el escrito de acusación también están implicados Amparo Arbeláez Pardo, Julio César Muñoz Cortés, Juan Carlos Muñoz Rodríguez, Rafael Guillermo Alvarado Arjona y María Tereza Quiazua Espinel.
Un Fiscal Delegado ante el Tribunal Superior de Bogotá determinó que la presunta participación de los hijos de los excapos sería en calidad de coautores. Para esto, en la acusación se tuvo en cuenta las pruebas documentales y testimoniales que se recolectaron durante la investigación.
Entre los documentos se logró establecer que las empresas habrían realizado unos contratos entre sí para ocultar las actividades ilegales que estaban llevando a cabo.
De igual forma, lograron determinar que el préstamo de las empresas a sus familiares eran “simulaciones que constituyeron el medio del que se valieron los señores Rodríguez Orejuela para continuar su actividad de lavado de activos a través de tales empresas, al pretender dar apariencia de legalidad a los recursos que les generaba el narcotráfico (…) así los nuevos propietarios (…)solo lo fueron en el papel, ya que quienes detentaban su manejo y dirección eran los señores Rodríguez Orejuela”.
Entre las pruebas usadas para la investigación, se indicó que los Rodríguez Orejuela crearon cuentas bancarias en el sistema financiero nacional de sus empresas, después de ser incluidos en la lista Clinton, para así lograr el recaudo del dinero que provenía de las organizaciones que les pertenecían.









