La candidata derechista Keiko Fujimori alcanzó este martes la suficiente ventaja para ser la próxima presidenta de Perú al aventajar en 42.097 votos al izquierdista Roberto Sánchez, que ha denunciado sin pruebas un supuesto fraude y ha pedido anular la votación en el exterior.
Únete a nuestro canal de WhatsApp + ¡Síguenos en Google News!
Al llegar al 99,79 % del escrutinio de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, Fujimori tiene el 50,11 % de los votos válidos frente al 49,88 % de Sánchez. Con un estrecho margen entre ambos de 42.097 votos que ya no podrá ser revertido, pues quedan aproximadamente 38.200 votos por contabilizarse para ambos contendientes.
Hasta la noche de este martes quedaban por escrutarse 191 actas electorales, el 0,20 % del total de 92.766 mesas electorales que se instalaron en la votación celebrada el pasado 7 de junio, y que contienen en promedio unos 200 votos para los candidatos por cada acta.
Este resultado no será definitivo hasta que los jurados electorales no se pronuncien sobre la solicitud presentada el lunes por Sánchez para anular la votación en el exterior, lo que, de producirse, revertiría los resultados y le daría la victoria a él, que es el candidato más votado en el territorio nacional.

Lea también: Irán confirma libre tránsito comercial por el estrecho de Ormuz durante los próximos 60 días
Detalles del escrutinio de votos en elecciones de Perú
Si se eliminan los votos de los peruanos en el exterior, los porcentajes del escrutinio se invierten y Sánchez obtiene el 50,11 % de los votos válidos, con una ventaja de 39.292 papeletas sobre Fujimori, que recibe el 49,88 %.
El líder del partido izquierdista Juntos por el Perú ha argumentado que la votación en el exterior debería ser inválida porque para esta segunda vuelta se eliminó la transmisión de resultados de manera digital, a solicitud del Ministerio de Relaciones Exteriores, lo que obligó a enviar las actas hasta Lima para ser escrutadas, sin que estas tuvieran, según el candidato, la debida custodia.
Incluso, ha anticipado que no reconocerá el gobierno de Fujimori y promoverá protestas en las calles si las autoridades electorales no aceptan su pedido.
De momento, la hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), que se presentó por cuarta vez a la Presidencia de Perú tras haber perdido en la segunda vuelta de las tres elecciones anteriores, no ha salido a declararse como ganadora y ha criticado que su rival busque desconocer la voluntad de la diáspora de peruanos que residen fuera del país.
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE), la máxima autoridad electoral, tiene previsto proclamar los resultados a más tardar en la mitad de julio.
De confirmarse el triunfo de Fujimori, la líder del partido fujimorista Fuerza Popular iniciará el 28 de julio un mandato de cinco años (2026-2031), tras una década de inestabilidad política en la que el país ha tenido ocho presidentes, debido a una sucesión de destituciones presidenciales promovidas por el Parlamento.
También supondrá el regreso del fujimorismo al Gobierno de Perú, veintiséis años después de que Alberto Fujimori renunciara por fax desde Japón, tras destaparse un gigantesco escándalo de corrupción que involucró a su mano derecha, el asesor Vladimiro Montesinos. Posteriormente, la justicia condenó tanto a Fujimori como a Montesinos por delitos de lesa humanidad y corrupción.
Sigue nuestras redes sociales:









