La medicina integrativa es un tipo de medicina que no solo se enfoca en el cuerpo físico, sino que trata de abarcar al ser humano en su totalidad. Es decir, que implica fijarse también en su parte espiritual, mental y emocional, combinando terapias de medicina convencional junto con intervenciones en el estilo de vida como pueden ser la nutrición, el ejercicio, el sueño y la relación mente-cuerpo.
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Además, se pueden utilizar terapias complementarias como la nutrición funcional, suplementación, acupuntura, yoga, mindfulness, entre otras.
¿Por qué persisten las enfermedades ante la existencia de la medicina integrativa?
La medicina tradicional busca, simplemente, apagar el síntoma. Es decir, que usualmente se formulan pastas u otro tipo de medicamentos para mitigar los dolores o afecciones.
En contraste, la medicina integrativa pretende abarcar a las personas en su conjunto, donde el objetivo radica en entender el origen del desequilibrio que se presente en un determinado momento. Por ello, se evalúan los componentes mentales, emocionales y espirituales.
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Sin embargo, la existencia de la medicina integrativa no impide la constante aparición de diversas enfermedades.
De acuerdo con Juliana González, experta en este campo, lo anterior se debe a que actualmente nos encontramos inmersos en un estilo de vida proinflamatorio, haciendo referencia a prácticas contraproducentes para nuestro propio bienestar.
“Esto quiere decir que constantemente estamos expuestos a alimentos ultra procesados, al sedentarismo, a estrés crónico y una sobrecarga emocional muy grande. También, en el entorno estamos expuestos a tóxicos ambientales; todo esto suma un papel importante en el terreno biológico",
Comentó González.
En este mismo sentido, el terreno biológico es el espacio donde las células actúan y cumplen su función, el cual, de encontrarse en un clima poco favorable, no podrá combatir los posibles riesgos que atentan contra la salud.
Recomendaciones para un cambio en los estilos de vida
Conforme al panorama descrito, los cambios en el estilo de vida pueden suponer un aporte significativo para darle la oportunidad a nuestro propio cuerpo de relacionarse y coexistir en un espacio sano.
Algunos de los principales consejos para dicho propósito apuntan a:
- La buena alimentación: es decir, una dieta antiinflamatoria, donde una mitad del plato este conformado por frutas y verduras, un cuarto acompañado de proteína magra y el restante por algún carbohidrato integral.
- Dormir bien: en este tiempo, las células del cuerpo se regeneran para así, reparar y regular todos nuestros sistemas. Un sueño intermitente puede alterar estos procesos biológicos necesarios para el ser humano.

Respecto al factor del descanso, Juliana González puntualiza igualmente que una deficiencia sobre este aspecto, puede traducirse en complicaciones mucho más trascendentales, las cuales pueden comprometer el sistema inmunológico.
“Puede que este sistema responda deprimido o de una manera exagerada. Cuando responde deprimido son personas que mantienen constantemente enfermas (…) cuando responde de una manera exagerada puede presentar síntomas de enfermedades autoinmunes”
Afirmó la experta.
Un mal ciclo del sueño también puede ocasionar una mala regulación en las hormonas del apetito. Es decir, que las hormonas de la saciedad van a tender a disminuir, provocando mayor cantidad de hambre o antojos en las personas y aumentando la probabilidad de experimentar picos de glucosa, resistencia a la insulina o aumento de peso.
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¿La medicina integrativa reemplaza a los medicamentos?
Uno de los errores más comunes en estos escenarios es la confusión entre los conceptos de medicina integrativa y medicina alternativa, siendo esta última un caso donde no se utilizan medicamentos convencionales.
Por el contrario, en la medicina integrativa sí se recurre a la medicina tradicional cuando esta es necesaria, ya que el objetivo es ‘acompañar’ dicho medicamento recetado a partir de unos cambios en la rutina diaria que favorezcan el terreno biológico mencionado.
A partir de esas modificaciones en los estilos de vida, las dosis de medicamentos asignadas a los pacientes podrán disminuir o, en su defecto, ser suspendidas, esto gracias a una serie de hábitos que pueden encaminar al individuo hacia un equilibrio en su estado de salud.
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