En una ciudad donde la salsa no solo se escucha, sino que se vive, voces como la de Sara Castillo, conocida cariñosamente como “Sarita”, representan el puente entre la tradición musical y las nuevas generaciones de oyentes.
Nacida en Cali, entre los barrios San Judas y León XIII, su conexión con el género no es casual: proviene de una herencia familiar que le inculcó desde pequeña el amor por los ritmos afrocaribeños.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
Actualmente, Sarita se ha consolidado como locutora y programadora de salsa en la emisora La Máxima, donde lidera distintos espacios radiales que reflejan la diversidad del género.
Entre ellos se destacan programas de salsa romántica, boleros y lo que ella misma define como “salsa de golpe”, esa vertiente más cruda y bailable con la que creció.
En suma, su propuesta no se limita a una sola corriente: abarca desde el guaguancó y el montuno hasta las baladas salseras que acompañan las noches de los oyentes.
Lea además: Fotoperiodista de origen colombiano es nominado a Oscar 2026 tras fuerte documental
Sarita del Castillo y su conexión con la música y el público
Uno de los rasgos que más distingue su trabajo es la cercanía con el público. A través de mensajes de voz y redes sociales, Sarita mantiene una comunicación directa con quienes la escuchan, generando un vínculo que trasciende la cabina radial. Para ella, el oyente no debe sentir distancia frente al micrófono, sino una complicidad que permita que la música fluya como un lenguaje compartido.
Su experiencia también se extiende al trabajo de campo.
Ha participado en eventos y presentaciones en escenarios emblemáticos de la vida nocturna caleña, incluyendo la recordada Calle del Sabor, donde tuvo la oportunidad de ser una de las primeras mujeres en desempeñarse como programadora musical.
Desde esa perspectiva, asegura que Cali sigue siendo un epicentro salsero donde conviven dos almas: la romántica, que predomina en la noche, y la festiva, que se impone los fines de semana.
Sin embargo, su camino no ha estado exento de retos. Sarita reconoce que el mundo de la salsa sigue siendo un entorno mayoritariamente masculino, lo que hace más complejo el posicionamiento de las mujeres en roles técnicos y de programación.
Aun así, considera que su trayectoria demuestra que la presencia femenina puede abrirse paso con talento, constancia y conexión con el público.
Sigue nuestras redes sociales:







