En el Valle del Cauca continúa la espera. A solo 11 días de que se venza el plazo antes de que entre en vigencia la Ley de Garantías, el Gobierno Nacional aún no ha firmado el acuerdo de cofinanciación del Tren de Cercanías, proyecto clave para la movilidad y el desarrollo de la región.
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El departamento ya tiene todo listo para que el próximo año inicien las obras. De acuerdo con la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, ya se tienen los recursos aprobados y la asamblea les dio el visto bueno a las vigencias futuras.
“Estamos esperando ya la cofinanciación del Gobierno Nacional. Le enviaremos otra carta junto con el convenio al Gobierno, diciéndole que ya estamos listos, que la región ya está lista. Necesitamos que nos firmen el convenio y que apoyen al Valle del Cauca”.
Dilian Francisca Toro, gobernadora del Valle.
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Dicha cofinanciación tiene como propósito hacer realidad el primer tramo del Tren de Cercanías entre Cali y Jamundí, por lo que contribuirá a descongestionar las vías principales y mejorar la conectividad. Cabe resaltar que, este tramo tiene una extensión de 23 km y contará con 18 trenes, dos patio taller y una estación central en Cali, que se integrará a al sistema MÍO.
Por su parte, María Fernanda Santa, directora Ejecutiva de la Cámara Colombiana de la Infraestructura-Occidente, expresó que “el Tren de Cercanías también es más que rieles, es conexión, es trabajo, es confianza en el futuro. Hace parte de una visión integral, en conjunto con el dragado del puerto de Buenaventura, la ampliación de nuestro aeropuerto ‘Alfonso Bonilla-Aragón’ y la construcción de la vía Mulaló-Loboguerrero”.
El 8 de noviembre entra a regir la Ley de Garantías y la expectativa ahora está puesta en que el Presidente Gustavo Petro dé una señal clara que garantice la viabilidad del Tren de Cercanías y le cumpla al Valle del Cauca. “Si este proceso no se concreta antes de este plazo, el proyecto podría quedar suspendido por más de dos años, lo que implicaría reiniciar gestiones, actualizar estudios y perder el impulso financiero e institucional construido durante casi una década”, agregó Santa.
Por su alcance e impacto social, el Tren de Cercanías se ha convertido en uno de los proyectos más esperados del suroccidente colombiano, con un amplio respaldo de los gobiernos locales, gremios y sectores ciudadanos que ven en él una oportunidad para dinamizar la economía regional.
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