En medio de gritos, señalamientos y acusaciones de fraude, el Senado de la República hundió la propuesta de consulta popular impulsada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro.
Únete a nuestro canal de WhatsApp
El episodio ha sido calificado por expertos como un punto de quiebre en la agenda legislativa del Ejecutivo.
Lea también: Cruz Roja Valle conmemora 100 años con campaña de donaciones en Cali
La votación, que debía definir si se consultaba al pueblo colombiano sobre temas centrales de las reformas sociales del Gobierno, terminó con serios cuestionamientos. Alejandro Ocampo, representante del Pacto Histórico, dijo:
“Ayer hubo fraude, ayer se robó. El Congreso le pidió otra vez repetir la votación porque no puede quedar que el Senado de la República le quita la posibilidad al pueblo colombiano de decidir y de votar”.
Por su parte, el senador Carlos Fernando Motoa, del partido Cambio Radical, criticó la constante instrumentalización política del Gobierno.
“Basta ya del proselitismo constante del presidente. Lo que necesitamos es atender los problemas de la nación”.
Un revés para el Gobierno
El hundimiento de la consulta es interpretado por analistas como una derrota legislativa y un cambio en la dinámica del Congreso. Álvaro Benedetti, consultor internacional, advirtió:
“No solo representa una derrota legislativa, sino un giro en la dinámica política del Congreso”.
Añadiendo además, que:
“El rechazo se basó en argumentos como el alto costo fiscal, el uso político anticipado y la existencia de canales legislativos ordinarios. Esto dejó en evidencia la pérdida del control del Ejecutivo sobre su agenda”.
Reforma laboral: ¿la nueva batalla?
Con la consulta hundida, la atención se centra ahora en la reforma laboral, revivida en una comisión del Senado mediante la figura de apelación. El presidente del Congreso, Efraín Cepeda, señaló que esta discusión sigue viva:
“Consideramos que es necesaria una reforma para mejorar el empleo de los colombianos y la informalidad”.
La senadora Norma Hurtado, del partido de La U, también defendió la iniciativa:
“Se pueden salvar las reformas si se estudian de manera consciente, beneficiando los derechos individuales de los trabajadores y buscando un equilibrio para que Colombia siga la senda de la generación de empleo”.
Sin embargo, el panorama no es alentador. Benedetti advierte que la llamada “reforma laboral 2.0” tiene una viabilidad política frágil:
“Puede ser desfigurada por enmiendas o incluso declarada inconstitucional”.
Movilización social: ¿última carta?
Ante este revés legislativo, el presidente Petro ha convocado a cabildos abiertos y movilización social como herramienta de presión. No obstante, según Benedetti, el éxito de esta estrategia dependerá de:
- La cohesión de los sectores que respaldan al Gobierno.
- La capacidad real de movilización sindical.
“El impacto dependerá de la cohesión sindical y de la capacidad de movilización real. El Gobierno debe redefinir su estrategia si quiere mantener viva su agenda sin agotar su base política de cara a las elecciones del próximo año”.
Concluyó el consultor.
Sigue nuestras redes sociales:
















