El pasado miércoles, el Gobierno perdió la votación en el Senado que buscaba aprobar la realización de una consulta popular sobre la reforma laboral.
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Aunque en la mañana se pensaba que el Gobierno tenía mayoría, en la tarde solo obtuvo 47 votos a favor, frente a 49 en contra.
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Efraín Parra, director del Observatorio de Sostenibilidad de la Universidad Autónoma de Occidente, explicó lo ocurrido recientemente en el Senado colombiano con la reforma laboral, un tema clave para la agenda política del Gobierno, pero que ha generado tensiones entre el oficialismo y la oposición.
“El Gobierno perdió la consulta popular. Obtuvo apenas 47 votos frente a 49 que votaron en contra”.
Explicó Parra.
La paradoja, como lo señala el experto, es que esta derrota política abrió una nueva posibilidad para revivir el trámite de la reforma dentro del Congreso.
Tras la derrota de la consulta popular, el Senado tiene menos de 20 días para decidir su futuro, lo que aumenta la presión sobre el Ejecutivo para actuar con rapidez.
¿Qué alternativas tiene ahora el Gobierno?
Parra identificó tres caminos que podría tomar el Ejecutivo:
- Volver a presentar la propuesta de consulta popular ante el Senado.
- Insistir en tramitar la reforma laboral, esta vez buscando mayores consensos.
- Apelar a la movilización social, como ya lo han sugerido sectores del Pacto Histórico, convocando a una “minga abierta” en ciudades del país para ejercer presión social.
“La tercera opción es un llamado a las bases del petrismo a salir a las calles y generar una presión social, no solo al Congreso sino a otros estamentos del Estado”.
Dijo.
¿Por qué perdió la consulta?
Uno de los argumentos que más peso tuvo fue el alto costo de la consulta popular, que podría ascender a 700.000 millones de dólares. Según Parra, este tema generó preocupación tanto en el Congreso como en la ciudadanía.
“Cuando nos hablan de una consulta que cuesta 700 mil millones de dólares, nos preguntamos: ¿de dónde saldrán los recursos?”, cuestionó el académico, recordando que el país enfrenta deudas en sectores como salud, educación y energía.
Una oportunidad para el debate serio
Parra hizo un llamado a evitar que el debate sobre la reforma se convierta en una disputa política vacía entre el Gobierno y la oposición.
“Temas como la informalidad laboral, los contratos, los salarios y los dominicales son fundamentales y se han invisibilizado por la politización del debate”.
Enfatizó.
Además, advirtió que insistir sin consensos podría desgastar institucional y políticamente al país.
¿Derrota del Gobierno o del país?
Aunque la decisión puede interpretarse como un revés para el petrismo y para el ministro del Interior, Armando Benedetti, Parra considera que la derrota es de todos.
“Más que una derrota para Petro, es una derrota para el país. Se ha banalizado un tema que debería estar en el centro de la agenda nacional”.
Afirmó.
También criticó el desprestigio creciente del Congreso, agravado por lo ocurrido en la sesión.
“El Congreso sigue siendo una de las instituciones con mayor desprestigio. Lo que pasó ayer deteriora aún más su legitimidad”.
Sostuvo.
¿Influyó la rapidez de la decisión?
Aunque hubo críticas por la rapidez de la votación - que duró apenas unos minutos -, Parra considera que no fue determinante.
“Creo que ya las posiciones estaban dadas. En una democracia sana hay que saber ganar y también saber perder”.
Concluyó.
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