Lyan, un niño de tan solo 11 años, fue secuestrado el pasado 3 de mayo mientras se encontraba en su hogar, en zona rural del municipio de Jamundí, Valle del Cauca.
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Al parecer, integrantes de la estructura Jaime Martínez, perteneciente a las disidencias de las Farc, habrían ingresado a la vivienda del menor y se lo llevaron con rumbo desconocido.
Desde entonces, su caso ha generado indignación nacional y ha movilizado a autoridades, organizaciones humanitarias y a la comunidad local, que clama por su pronta liberación.
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Jamundí mantiene la esperanza. En las últimas horas, la Iglesia Católica, a través de una comisión de la Pastoral Social encabezada por el sacerdote Diego Fernando Guzmán, logró establecer un primer contacto con el grupo armado que mantiene en cautiverio al menor.
Según confirmó el padre Guzmán, esta comunicación representa un avance significativo, y se espera que en las próximas horas pueda producirse la liberación de Lyan, el niño que fue secuestrado hace nueve días en zona rural de este municipio vallecaucano.
“Estamos en una etapa inicial. Hay un posible camino de retorno del niño al seno de su casa. La Iglesia está dispuesta a acompañar esta labor humanitaria”.
Afirmó el padre Guzmán a 90 Minutos.
Avanza el diálogo
La comisión de la Pastoral Social, con el apoyo de la Cruz Roja Internacional y las Naciones Unidas, lidera los acercamientos con los captores, presuntamente integrantes de una disidencia armada. Aunque aún no hay confirmación oficial sobre la hora o el lugar de la entrega, las partes mantienen comunicación.
El sacerdote también señaló que, según la información que manejan, el menor se encuentra en buenas condiciones de salud.
“Tenemos que mantener la esperanza y continuar surtiendo los pasos que permitan su regreso. De nuestra parte hay toda la disposición”.
Aseguró Guzmán.
No era el objetivo del secuestro
Se ha conocido extraoficialmente que Lyan no era el objetivo inicial de los delincuentes. Esta posibilidad ha facilitado los diálogos para su pronta liberación.
Rechazo social y movilizaciones
Mientras se desarrollan las negociaciones, la comunidad de Jamundí se ha volcado a las calles. Estudiantes y habitantes realizaron una marcha pacífica para exigir el regreso del menor.
“Esperamos que estas movilizaciones se multipliquen en todo el país, y que en cuestión de horas se produzca la libertad de Lyan”.
Manifestó Fabio Cardozo, delegado del Comisionado Nacional de Paz.
La alcaldesa de Jamundí, Paola Castillo, también confirmó avances en el proceso.
“Los captores han mostrado una buena intención de liberar a Lyan. No conocemos los detalles, pero hay conversaciones privadas en curso”.
Indicó la mandataria local.
La ciudadanía clama por el retorno seguro del niño, símbolo del dolor que genera el conflicto armado en Colombia.
“Que Lyan regrese sano y salvo a su hogar. Que esta marcha sirva para que lo liberen y no le hagan daño”.
Expresó Adiela Mosquera, habitante del municipio.
Las autoridades, organizaciones humanitarias y la comunidad mantienen la esperanza de que el menor recupere su libertad y pueda reencontrarse con su familia cuanto antes.
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