Miércoles, Diciembre 19 2018

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La violencia no solo está en las calles

La violencia está desde casa: desde que le sugieres a tu hermana menor que no salga así vestida porque “no es decente”, desde que tu hermano no puede hacer labores del hogar porque “eso es de mujeres”.

En la ciudad de Cali nuestro diario vivir lamentablemente está permeado por noticias  violentas: robos, homicidios, secuestros, asesinatos por celos, discusiones entre  hinchas, etc.

Cifras alarmantes que muestran la realidad de nuestra ciudad y más con las redes  sociales que se han convertido en la principal herramienta para exponer vídeos y  fotografías que a pesar del amarillismo y morbo de algunos logran mostrar lo que  sucede en las calles de esta hermosa ciudad.

Estamos tan acostumbrados a la violencia que incluso en portales de noticias se  evidencian respuestas agresivas y faltas de argumentos, porque hemos normalizado la  situación de defender nuestras ideas con irrespeto, palabras soeces y hasta amenazas  mientras nos deleitamos echando culpas a los otros y expresando que la violencia  sucede afuera, lejos, que es de ellos solamente o que la culpa es del alcalde –sin  desconocer las múltiples fallas que éste ha tenido- .

La violencia está desde casa: desde que le sugieres a tu hermana menor que no salga  así vestida porque “no es decente”, desde que tu hermano no puede hacer labores del  hogar porque “eso es de mujeres”, cuando ‘tienen que pagarte todo por el simple hecho  de ser mujer’ o cuando ‘debes dar la vida por la camiseta de tu equipo favorito’; actos  cotidianos aparentemente simples con los que contribuimos a que el imaginario de  violencia crezca.

Y que decir de algunas barras bravas: quejas infinitas en Facebook, sanciones  impuestas y la consigna de ‘fútbol en paz’, cuando desde tu perfil solo publicas  ‘ABericanos, C@leños, Panaderos’ o frases que destilan odio detrás de una pantalla  ¿Dónde está la coherencia? ¿Realmente pensamos que los demás son los culpables,  que sentados en un computador difundiendo este tipo de comportamientos llenos de  odio no estamos generando también daño?

Las redes sociales son una herramienta valiosa pero también un arma. Recuerdo  aquella vez en la cual di mi opinión en una noticia de un portal web y casi que de  inmediato me llegó un mensaje de un desconocido ofendiéndome por simplemente no  estar de acuerdo con lo que él decía. A lo que quiero llegar, es que violencia no es solo  lo que sucede en las calles, no es solo portar un arma blanca, matarse por una  camiseta o robar a alguien; la violencia ocurre de otras maneras menos evidentes y  muchas veces somos cómplices de las mismas sin siquiera entender la dimensión de  ello; sin ver que nuestros hijos, hermanos, los que vienen detrás y para los que somos  ejemplo comienzan a entender como ‘normales’ estas actitudes y a aplicarlas en su  vida diaria. Y nos jactamos diciendo #Futbolenpaz,#Nomásviolencia pero no  respetamos la opinión del otro, se nos olvida la tolerancia, la opción de ser diferentes,  de ser seres humanos antes que hinchas de un equipo de fútbol.

La invitación no es a dejar de opinar, es a reflexionar la forma en que lo hacemos, a  evaluar como actitudes desde casa pueden generar situaciones negativas que quizá  aun no hemos evidenciado y no son tan conscientes, identificar en qué estamos  fallando nosotros para ahí si exigir una mejor ciudad y construir a diario la sociedad que  queremos.

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