En Colombia, millones de personas utilizan diariamente cajeros automáticos para retirar efectivo o hacer trámites bancarios.
Sin embargo, lo que para muchos parece una tarea rutinaria, puede convertirse en una trampa si no se toman precauciones.
El fraude electrónico sigue creciendo, y los delincuentes perfeccionan sus métodos para robar información y vaciar cuentas en segundos.
Un botón que puede salvarle el día
Uno de los consejos más importantes, y tal vez menos conocidos, es el uso de la tecla “Cancelar” del cajero automático.
Si en medio de una transacción nota algo extraño, interferencias, pantallas congeladas, o movimientos sospechosos de personas alrededor, lo mejor es presionar “Cancelar” de inmediato y alejarse. Esta simple acción puede cortar una posible estafa en seco.
Expertos en seguridad bancaria y organismos como la Superintendencia Financiera insisten: antes de insertar su tarjeta, revise que no haya objetos fuera de lugar.
Si ve algo inusual o algunos de los siguientes signos de alerta, no lo use y repórtelo:
- Dispositivos que sobresalen de la ranura.
- Teclados sobrepuestos.
- Cámaras diminutas enfocadas al área del PIN.
Además, un gesto tan sencillo como cubrir el teclado al digitar la clave puede marcar la diferencia. Muchos robos de datos ocurren simplemente porque alguien observa o graba el número que usted digita.
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Fraudes cada vez más sofisticados
Delincuentes han adoptado técnicas como el skimming, que consiste en instalar lectores falsos para copiar la información de la banda magnética de su tarjeta.
Otros instalan malware que altera el funcionamiento del cajero: simula fallas, retiene la tarjeta o bloquea la entrega del dinero, generando confusión mientras aprovechan para intervenir.
Según la Fiscalía, estas acciones no son aisladas; detrás de muchas de ellas hay redes bien organizadas que combinan el robo físico con operaciones digitales.
¿Qué hacen los bancos frente a esto? ¿Y usted, qué puede hacer?
Las entidades financieras han mejorado su tecnología, incorporando tarjetas con chip, sistemas de verificación en dos pasos y alertas en tiempo real. Sin embargo, nada sustituye la precaución del usuario.
Evite cajeros solitarios, sobre todo en la noche. Prefiera los que están dentro de centros comerciales o bancos. Revise con frecuencia los movimientos de su cuenta y no dude en reportar cualquier operación que no reconozca.
Estar informado, ser precavido y actuar con rapidez puede hacer toda la diferencia entre una operación segura y una estafa.
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