Los audífonos bluetooth se han convertido en un accesorio cotidiano. Sin embargo, su uso frecuente ha abierto el debate sobre si son beneficiosos o perjudiciales para la salud. La respuesta, según la evidencia científica, no es absoluta: no son totalmente malos, pero su uso inadecuado sí puede representar riesgos.
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Asimismo, diversos estudios coinciden en que el principal problema no es la tecnología bluetooth en sí, sino el volumen y el tiempo de exposición al sonido.
Una investigación publicada en BMJ Global Health advierte que más de mil millones de jóvenes podrían estar en riesgo de pérdida auditiva permanente por hábitos de escucha inseguros, especialmente a través de dispositivos personales como audífonos.
El análisis de 33 estudios mostró que cerca del 24% de los jóvenes escuchan música a niveles potencialmente dañinos.
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Ahora bien, el riesgo aparece cuando el sonido supera los 85 decibeles durante periodos prolongados. Este nivel puede afectar las células ciliadas del oído interno, encargadas de transmitir el sonido al cerebro, generando daños irreversibles e incluso tinnitus (zumbidos persistentes).
OMS y los accesorios auditivos
Organismos internacionales han impulsado el concepto de “escucha segura”, que busca evitar trastornos auditivos asociados al uso voluntario de sonido mediante audífonos. Justamente, esta práctica promueve limitar el volumen y el tiempo de uso para prevenir pérdida auditiva, hipersensibilidad al sonido y otros problemas relacionados.
No obstante, también existen aspectos positivos. Los audífonos con cancelación de ruido permiten escuchar contenido sin subir demasiado el volumen, ya que reducen el sonido ambiental externo. Esto puede mejorar la calidad de escucha y disminuir la necesidad de exponerse a niveles sonoros altos.
La radiación del bluetooth
En cuanto a la radiación bluetooth, la evidencia actual indica que emiten niveles muy bajos de energía, significativamente menores que los teléfonos móviles, por lo que no existe consenso científico que los vincule directamente con enfermedades graves.
“Si estás caminando con los audífonos a todo volumen y no te das cuenta de que hay un automóvil frente a ti, es mucho más peligroso que un supuesto tumor que podría teóricamente existir en 20 años”.
Argumenta el profesor de bioingeniería en la Universidad de Pensilvania, Ken Foster, al portal Health.
En conclusión, los audífonos bluetooth no son dañinos por sí mismos. El verdadero riesgo radica en el uso prolongado y a alto volumen. Usarlos de manera moderada, con descansos auditivos y niveles seguros de sonido, permite disfrutar sus beneficios sin comprometer la salud.
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