La cocina es ese espacio donde los sabores reconfortan y los postres se convierten en pequeños placeres de la vida. Preparar algo dulce en casa crea momentos para disfrutar en familia, sin prisa y compartir alrededor de la mesa.
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El cheesecake frío de maracuyá es una de esas recetas que combinan sencillez y frescura; su textura cremosa y el contraste entre lo dulce y lo ácido lo hacen perfecto para cualquier ocasión, especialmente cuando se busca un postre ligero y sin horno.
A continuación, te comparto el paso a paso de este cheesecake de maracuyá:
Ingredientes (8 porciones aprox):
- Base
- 200 g de galletas dulces (tipo Maria)
- 100 g de mantequilla derretida
- Relleno
- 400 g de queso crema (a temperatura ambiente)
- 1 lata pequeña de leche condensada (395g)
- ⅓ - ½ taza de pulpa de maracuyá (sin semillas)
- 1 taza de crema de leche (bien fría)
- 1 cucharadita de vainilla
- 2 sobres de gelatina sin sabor
- Cobertura
- ½ taza de pulpa de maracuyá
- 1-2 cucharadas de azúcar (al gusto)
- 1 sobres de gelatina sin sabor
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Preparación:
- Tritura las galletas (puede ser en la licuadora poco a poco o a mano introduciendo las galletas en una bolsa ziploc y pasando un rodillo por encima), mezclalas con la mantequilla derretida. Presiona la mezcla en el fondo de un molde (20-22 cm) y refrigera por 20 minutos.
- Hidrata la gelatina en el agua durante 5 minutos. Calienta suavemente hasta disolver, sin hervir, y deja entibiar.
- Bate el queso crema hasta que esté suave. Agrega la leche condensada y la vainilla. Incorpora el jugo del maracuyá y luego la gelatina disuelta.
- Bate la crema de leche hasta ver picos suaves y añada a la mezcla principal con movimientos envolventes.
- Vierte el relleno sobre la base y refrigera mínimo 2 horas, para poder agregar la cobertura.
- Para la cobertura, cocina la pulpa de maracuyá con el azúcar y la gelatina sin sabor previamente hidratada, revuelve durante 5-8 minutos aproximadamente, deja enfriar un poco y coloca sobre el cheesecake, refrigera por mínimo 6 horas o idealmente de un día para otro.
Tips finales: si el maracuyá esta muy ácido, usa solo ⅓ de taza y para desmoldar fácilmente, pasa un cuchillo por el borde y utiliza un molde desmontable.
Este cheesecake frío de maracuyá es el cierre perfecto para cualquier comida: fresco, cremoso y equilibrado.
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