Administrar correctamente el salario puede marcar la diferencia entre llegar con tranquilidad al final del mes o enfrentar dificultades económicas. Aunque el costo de vida ha aumentado en Colombia, una adecuada planificación de los ingresos sigue siendo una de las herramientas más efectivas para mantener unas finanzas saludables y cumplir metas de ahorro.
Únete a nuestro canal de WhatsApp + ¡Síguenos en Google News!
Especialistas en educación financiera recomiendan saber distribuir el salario para evitar gastar el dinero sin un presupuesto previo. En su lugar, aconsejan establecer una distribución clara del salario que permita cubrir las necesidades básicas, destinar recursos al ahorro y contar con un margen para gastos personales.
La regla del 50/30/20 sigue siendo una de las más recomendadas
Uno de los métodos más utilizados para organizar las finanzas es la regla del 50/30/20, que continúa siendo una referencia para quienes buscan mejorar el manejo de su dinero. Asimismo, Isaac Fuenmayor, experto en finanzas de la Universidad Autónoma de Occidente, retrata la necesidad de adaptar una estrategia.
La estrategia consiste en destinar el 50 % del salario a gastos esenciales, como alimentación, arriendo o cuota de vivienda, servicios públicos, transporte, salud y educación.
El 20 % puede emplearse en gastos personales o de entretenimiento. En esta categoría entran salidas, viajes, compras no indispensables, plataformas de streaming, actividades recreativas o cualquier gasto relacionado con el estilo de vida.
Por último, el 30 % se recomienda para el ahorro o el pago de deudas. Este dinero puede servir para crear un fondo de emergencia, invertir o cumplir objetivos financieros a mediano y largo plazo.
Lea también: Gerente del Fondo Adaptación denuncia presunto tráfico de influencias y señala a Juliana Guerrero
Tener un presupuesto ayuda a evitar gastos innecesarios
Los expertos también aconsejan registrar todos los ingresos y egresos del mes para identificar en qué se está gastando el dinero. Este ejercicio facilita detectar compras impulsivas o gastos que pueden reducirse.
Otra recomendación es ahorrar apenas se recibe el salario y no esperar a hacerlo con el dinero que sobre al finalizar el mes. De esta manera, el ahorro se convierte en un hábito y no en una decisión ocasional.
Además, establecer metas financieras, como comprar vivienda, realizar un viaje o invertir en educación, ayuda a mantener la disciplina y a tomar decisiones de consumo más responsables.
