La acumulación de deudas por parte de las EPS en el Valle del Cauca ha encendido nuevamente las alarmas, afectando gravemente a pacientes, hospitales y al personal médico.
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Esta crisis financiera está deteriorando el acceso a tratamientos y servicios esenciales en el departamento, generando un impacto crítico en la salud de miles de usuarios.
Un paciente en el limbo por falta de convenio
José Carranza, diagnosticado con asma severa hace nueve años, depende del medicamento omalizumab para respirar sin dificultad. Sin embargo, desde octubre, no ha podido acceder a su tratamiento porque la Nueva EPS no tiene convenios vigentes con ninguna IPS en Cali.
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“El medicamento no se puede comprar en cualquier parte porque eso tiene que estar en una refrigeración, en neveras que ellos tienen allá y tienen una temperatura adecuada para aplicárselo a uno y lo dejan ahí reposando un poco tiempo”.
explicó Carranza.
Su esposa, Nora Lugo, denunció que a pesar de tener las órdenes médicas, ninguna IPS puede aplicarle el medicamento.
“Yo fui a hacer todas las diligencias de esa nueva IPS nos dijeron que se había terminado el convenio con la entidad. Llamé a la empresa que es la IPS según dicen asignada contestaron por fin y me dijeron que no, que ellos no tienen convenio con la nueva EPS para esta aplicación”.
señaló Lugo.
Millonarias deudas ahogan al sector hospitalario
La crisis no solo afecta a los pacientes, sino también a los hospitales y a los profesionales de la salud. Según María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle, la deuda de las EPS hacia los operadores de servicios y la red hospitalaria asciende a cifras preocupantes.
“Son tres meses que suman una deuda, que ya estaba cercana a los dos millones de pesos y una cartera de más de 360 días”.
Afirmó Lesmes.
En el Hospital Universitario del Valle (HUV), las deudas alcanzan los 500 mil millones de pesos. Irne Torres, director del HUV, advirtió que los recursos que reciben están reducidos en un 40 %, lo que ha obligado a priorizar gastos y sacrificar inversiones esenciales.
“Tratamos de garantizar la nómina pero se nos va quedando los proveedores, se nos van quedando la compra de productos, de equipos que hay que reemplazar, se nos va quedando la compra de cama”.
Explicó Torres.
La crisis también golpea al personal médico, que enfrenta retrasos significativos en sus pagos. Jorge Enrique Enciso, presidente de la Federación Colombiana de Sindicatos Médicos, denunció que hay colegas que no reciben salarios desde diciembre del año pasado.
“Hay algunos compañeros que no les pagan desde diciembre del año pasado, por eso la gente no puede dar una buena atención porque tienen multiempleos para tener el mínimo vital para sobrevivir”.
Afirmó Enciso.
Aunque la Gobernación del Valle ha inyectado recursos para aliviar la crisis, el déficit sigue siendo millonario.
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