La crisis inició cuando la CVC le ordenó, el jueves pasado, a la Administración Distrital de Buenaventura la suspensión de la disposición de las basuras en el corregimiento de Córdoba, que se sitúa a 25 minutos del casco urbano del Puerto.
Desde ese día, los vehículos recolectores vinculados a la Empresa Buenaventura Medio Ambiente (BMA), dejaron de realizar sus recorridos por las calles del municipio.
Mediante un comunicado, la BMA solicitó a la comunidad abstenerse de sacar los desechos a las calles, hasta que sea posible reanudar las labores del servicio de aseo, "en razón a que se adelantan gestiones de autorización requeridas para el sitio de disposición final de desechos".
En la búsqueda de nuevos posibles rellenos, se estudiaron cuatro predios, de los que se escogió uno que también está ubicado en Córdoba.
Wilmar Garcés, director de Planeación de Buenaventura, aseguró que se recibió el aval de la CVC, y que “ya se tomó una decisión para avanzar en el proceso de licenciamiento, diseño y construcción del relleno”.
Por el momento, las autoridades tomaron la decisión de alargar la vida útil del botadero de Córdoba, construyendo otro vaso que permitiría recoger desechos por unos 18 o 24 meses más, tiempo que se prevé durará el proceso licitatorio del proyecto.
